En el reciente evento UMConnects se logró que se reunieran en un mismo lugar startups científicas, gobierno, inversores de capital de riesgo, la universidad, y la industria. Mostró que es posible encontrar sinergias para que todo el país gane.
El expositor principal de esta jornada en Punta del Este fue Michael A. Cusumano, investigador del MIT. "Uruguay es definitivamente un país pequeño, pero eso también puede jugar a tu favor. ¿En qué otro lugar podrías tener a las personas más importantes del país en un mismo salón para un solo evento? Así que puedes aprovechar el tamaño como una ventaja", señaló.
Experiencias internacionales
Ofreció algunas lecciones como fruto de las experiencias en el MIT. Primero, nadie tiene el mando absoluto sobre la innovación y el emprendimiento; no es responsabilidad de un solo grupo, ni del gobierno, ni de la academia, ni de los inversores. Un ecosistema próspero solo se construye a través de la sinergia de múltiples actores y la colaboración de todas las partes interesadas.
Segundo, es fundamental distinguir que la capacidad de innovación y la capacidad emprendedora. No son la misma moneda, sino dos motores distintos que deben trabajar en sintonía. Mientras que la innovación se centra en la génesis de tecnologías, productos y servicios disruptivos que desafían al mercado global o local, la capacidad emprendedora reside en el factor humano: en la formación de equipos sólidos, el acompañamiento de mentores y el acceso a financiamiento en cada etapa del camino. “Uruguay, en este sentido, cuenta ya con una infraestructura de innovación envidiable, cimentada en sus universidades, redes de investigación y centros de salud de vanguardia. Sin embargo, el gran interrogante que se plantea hoy es si el país ha cultivado, con la misma fuerza, la capacidad emprendedora necesaria para movilizar todo ese conocimiento hacia la realidad productiva”, señaló Cusumano.
Como muestra de esa infraestructura de innovación que tiene Uruguay, incluimos en esta jornada veraniega de UMConnects tres startups basadas en la ciencia: Juan Pablo Tosar, investigador del Instituto Pasteur Uruguay, fundador de B4-RNA, empresa que trabaja en predicción de cáncer; Laura Maccio, fundadora de metaBIX Biotech, startup uruguaya que predice enfermedades en el ganado y hoy ya atiende varios países (entre los que se encuentra India); y Luca Estebenet, de Epic Aerospace (proveen de servicios de última milla para instalación de satélites en el espacio, y acaban de colocar dos para la empresa SpaceX, de Elon Musk).
No es suficiente tener más patentes
Cusumano estuvo siguiendo el tema innovación (número de patentes) y emprendedurismo (innovación que se transfiere a la industria) en muchos países y se encontró con sorpresas. Japón, por ejemplo, muestra una de las tasas más altas de innovación en término de patentes, pero la creación de nuevas empresas a partir de esa innovación es bajísima. ¿Cuáles son los países en los que se están creando un buen número de empresas? España, Brasil, Australia, Chile, pero tienen un nivel de innovación muy bajo. Si las empresas no tienen innovación, ingeniería, ciencia, no saldrán de allí los nuevos Goolge, Microsoft, Nvidia. En cambio, los países que tienen esos dos ámbitos (innovación y emprendedurismo) balanceados apropiadamente son Estados Unidos, Israel, Francia, Finlandia y Dinamarca, señalaba Cusumano.
También dejó planteado al auditorio el siguiente desafío: ¿cómo hacer para potenciar los startups científicos, que necesitan bastante inversiones de capital de riesgo al principio -porque se necesita hacer desarrollos importantes en investigación y desarrollo durante años- pero son las que realmente pueden hacer la diferencia y cambiar el mundo? Esas son las startups que hemos de intentar crear. ¿Cómo podemos, como país, crear -de manera más sistemática- este tipo de empresas?
Los inversores de capital de riesgo que expusieron en UMConnects (Diego González Bravo, argentino; Roberto Loehnert, chileno; Paul Elberse, por Uruguay) coincidían con esa visión.
“Es necesario asumir riesgos e innovar”, destacó Bruno Gili, responsable del área Uruguay Innova por designación de Presidencia de la República. “Los inversores internacionales vienen a buscar aquí estabilidad institucional y macroeconómica, incentivos para trabajar en Uruguay y desde Uruguay al mundo, y un lugar atractivo para vivir, con un buen clima de negocios”, así lo señalaba Isabella Antonaccio – Directora Nacional de Incentivo a la Inversión – quien dio a conocer las principales modificaciones del decreto que reglamenta a la Ley de Promoción de Inversiones, que comenzó a regir el 1° de febrero.
Los representantes de la industria cerraron el evento (Carmen Porteiro, presidenta de la Unión de Exportadores del Uruguay; Sergio Grinbaum, CEO de Think Thanks; y Martín Dovat, CEO de Zonamerica) y aceptaban el desafío tanto de acercar más la ciencia a la industria como de buscar más sinergias con la academia y el gobierno.
"Toda organización atraviesa, tarde o temprano, un punto de inflexión crítico: un momento de transformación radical necesario para alcanzar un nivel superior de excelencia. Ignorar ese llamado es sentenciar el inicio del declive. Al observar hoy este salón en UMConnects, es evidente que nos encontramos ante esa oportunidad única. Aquí convergen el talento, la voluntad y una tendencia global donde la ciencia y la ingeniería se fusionan finalmente con el espíritu emprendedor y la vocación de comercializar la innovación. El escenario está listo y el potencial es inmenso; ahora, la responsabilidad de dar el paso definitivo y transformar este ecosistema queda, legítimamente, en sus manos." Así terminaba Cusumano y nos dejaba planteado el desafío.