Las dos principales instituciones bancarias privadas brasileñas, Banco Bradesco e Itaú Unibanco, exhibieron recientemente sólidos resultados financieros, pese a los dos trimestres de recesión económica en su país y a los niveles crecientes de morosidad en el repago de los créditos, lo que ha requerido un aumento sustancial en sus previsiones de pérdidas por préstamos incobrables.
La robusta situación financiera de ambos bancos los coloca en una excelente posición para beneficiarse con la recuperación económica de Brasil que el Economist Intelligence Unit prevé que tomará fuerza en los próximos meses. Anticipándose a ello, los inversores ya han hecho subir las cotizaciones accionarias de las dos instituciones.
TIEMPOS DIFÍCILES. A principios de noviembre, el Bradesco comunicó a sus accionistas que las utilidades descendieron a R$ 1.810 millones (US$ 1.020 millones) en el tercer trimestre de este año. Esta cifra se situó un 21,2% por debajo de las ganancias netas registradas en el trimestre anterior, que habían sido de R$ 2.300 millones, y fue un 5,2% inferior a los resultados del período julio-septiembre de 2008, que habían sumado R$ 1.910 millones.
Una de las causas principales de esa caída ha sido el creciente aumento de las tasas de morosidad: el incumplimiento en el repago de créditos a más de 90 días de vencimiento se incrementó en una cifra equivalente al 5% del portafolio total del banco, en comparación con el 3,4% registrado el año pasado. Esto ha forzado a Bradesco, la segunda mayor institución bancaria privada de Brasil, a establecer una previsión adicional de R$ 2.900 millones por pérdidas debidas a préstamos incobrables en su balance del tercer trimestre.
Sin embargo, hubo aspectos positivos en los resultados de este banco. La morosidad en los préstamos personales alcanzó una meseta en el reciente trimestre. La gerencia del Bradesco expresó que se vio una mejora en el repago de los créditos personales y corporativos en septiembre al haber comenzado a recuperarse la economía brasileña. El banco ha reforzado su coeficiente de suficiencia de capital ("capital adequacy ratio") a un nivel equivalente al 17,7% del total de activos, lo que representa un incremento del 15,6% con respecto al año anterior. A su vez, ha mantenido un alto nivel de cobertura para los préstamos incobrables, cuyas previsiones alcanzan el 166,5% de las pérdidas proyectadas. Ambos ratios están muy por encima de los mínimos legales.
IMPULSO. El presidente de Bradesco, Luiz Carlos Trabuco Cappi, exhibió un gran optimismo acerca de las perspectivas del sector financiero en la medida que la economía brasileña continúe recuperándose. Señaló que su institución podría incrementar el crédito en un 20% el año que viene. Eso significaría un gran paso adelante ya que Bradesco ha otorgado préstamos muy cautelosamente en los últimos doce meses finalizados a septiembre de 2009. En ese período, el crédito creció sólo 10,2%, elevándose a R$ 215.500 millones.
El Banco Itaú Unibanco dio a conocer cifras menos halagüeñas recientemente. La gerencia informó que la institución había ganado R$ 2.270 millones en el tercer trimestre, lo que constituye una caída de 11,8% con respecto al segundo trimestre de este año y un descenso de 11,1% en relación al período julio-septiembre del año pasado. Sin embargo, la ganancia neta fue de R$ 2.690 millones en el tercer trimestre de 2009, que es una cifra similar a la obtenida el año anterior.
Al igual que Bradesco, Itaú Unibanco viene registrando niveles crecientes de préstamos incobrables, que alcanzaron el equivalente al 5,9% de su portafolio total en el tercer trimestre. Ese guarismo significó un incremento de 3,8% comparado con lo acontecido el año pasado. En consecuencia, el banco adoptó previsiones para pérdidas netas de préstamos incobrables por un monto de R$ 4.300 millones en el trimestre que finalizó el 30 de septiembre de 2009.
Sin embargo, Itaú Unibanco ha mantenido un sólido capital básico equivalente al 16,3% de sus activos, lo que significa un aumento de 14,7% con respecto al año pasado. También ha hecho una amplia previsión para préstamos incobrables, con un coeficiente de cobertura de 172% de las pérdidas proyectadas. Por otra parte, el banco ha reducido sus costos luego de la fusión con Unibanco a fines de 2008, que lo convirtió en la mayor institución bancaria de Brasil.
Según el CFO ("chief financial officer") del Itaú Unibanco, Silvio de Carvalho, la institución prevé incrementar sus préstamos en un 20%-25% en 2010, después de haber aplicado una política muy restrictiva en esta área durante el período octubre 2008-septiembre 2009, cuando el crédito creció sólo 5,5%, llegando a R$ 268.700 millones.
PRONÓSTICO. La economía de Brasil se expandió 1,9% en el segundo trimestre de este año, después de haber experimentado sendas caídas durante dos trimestres consecutivos. Sin embargo, la evolución del PIB en el período anualizado entre julio 2008 y junio 2009 fue de -1,2%. Los datos del tercer trimestre recién se conocerán a mediados de diciembre.
Es previsible que los bancos brasileños habrán de beneficiarse por el eventual descenso de las tasas de morosidad en los repagos de los créditos y la consiguiente reducción de las previsiones por pérdidas de préstamos incobrables tan pronto como la economía muestre claros síntomas de recuperación, presumiblemente en el último trimestre de 2009 y principios de 2010. El Economist Intelligence Unit pronostica que el PIB brasileño crecerá 3,8% en 2010 y 4,2% en 2011 luego que la actividad económica permaneció básicamente estancada a lo largo de todo este año.
Hay advertencias importantes con relación a esta prognosis en general positiva. En primer término, el pronóstico asume que en los próximos años se reducirán los spreads históricamente altos de la tasa de interés. El actual bajo nivel para los estándares brasileños de la tasa oficial Selic, que es la que generalmente aplican los bancos para el interés de los depósitos, ascendería de 8,75% a un promedio anual de 11,5% en 2011. A su vez, la tasa que se cobra por los créditos descendería de 45% a 38% en 2011. Esa amplia brecha entre las tasas de depósitos y las de créditos seguirá proporcionando un amplio espacio para que los bancos tengan rentabilidad.
En segundo lugar, esos márgenes en las operaciones convencionales seguramente van a atraer nuevos competidores al sector financiero de Brasil. El Banco Santander, en particular, está preparándose para competir con mayor agresividad en el lucrativo mercado bancario brasileño. Actualmente, esa institución está invirtiendo fuertes sumas en la apertura de nuevas sucursales y en la expansión de sus servicios financieros después de haber obtenido a principios de octubre un récord en Brasil con la colocación de US$ 8.000 millones en bonos de oferta pública inicial de su subsidiaria local.
Mientras tanto, el Banco do Brasil, la gran entidad bancaria estatal, incrementó en forma significativa el volumen de sus créditos durante los seis meses de recesión económica. Sin embargo, no es posible hacer un análisis en profundidad de su actuación dado que los resultados del balance correspondiente al tercer trimestre no se habían publicado al momento de redactarse esta nota.
Fuente: Business Latin America, un semanario del Economist Intelligence Unit.