En 2013, las inversiones españolas en Latinoamérica volverán a crecer

| Ocho de cada diez compañías responden que en 2016 tendrán más facturación en esta región que en su país

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LUIS CUSTODIO

La crisis económica de Europa ha empujado a las empresas españolas a crecer en el exterior, especialmente en América Latina. El 81% de las empresas participantes en la encuesta (*) que dio pie al "VI Panorama de Inversión Española en América Latina", informe confeccionado por IE Business School, consideran que dentro de tres años, en 2016, tendrán más facturación en Latinoamérica que en España. Esta previsión ha subido de forma muy relevante durante el último año, según el trabajo elaborado por esta escuela de negocios, reconocida como una de las más importantes del mundo por medios como Financial Times, The Economist o Wall Street Journal.

En un contexto de complejo panorama en su país, las operaciones de diversas empresas en América Latina parecen ser una tabla de salvación para enfrentar la crisis económica. En efecto, muchas empresas españolas están teniendo mejores niveles de rentabilidad en la región, lo que compensa los magros resultados de sus operaciones en Europa y ha ayudado a equilibrar sus balances consolidados.

Sin embargo, algunas empresas, durante 2012, utilizaron sus activos en la región para lograr liquidez a través de la venta directa o de participaciones en los mercados de valores. Sin embargo, parece claro que este movimiento fue más fruto de la necesidad coyuntural que de una estrategia a futuro que pasa, bien al contrario, por seguir apostando por la región.

"Toda apunta a que este volumen de inversión crecerá en cuanto el crédito fluya de nuevo en el mercado matriz de estas empresas", se afirma por parte de IE Business School.

Siguen al alza

La tendencia generalizada de la mayoría de las grandes empresas españolas con intereses en Latinoamérica, será la de incrementar su actividad inversora en la región durante el año 2013. Este dato contrasta parcialmente con lo observado en 2012, cuando la opción mayoritaria de muchas de estas compañías fue la de congelar sus inversiones.

Este cambio de actitud refleja la constatación de que el ciclo expansivo de la mayoría de las economías latinoamericanas tiene aún un importante recorrido, y de que el mercado español y el resto de los mercados europeos prolongarán su agonía durante un tiempo.

En línea con esa visión, en la encuesta del año 2012 de IE Business School, el 92% de las empresas opinaba que todas las regiones crecerían menos que Latinoamérica tanto el año pasado como éste con excepción de Asia, la región con mayor crecimiento global.

Según la encuesta, en 2013 el 95% de las empresas participantes creen que su volumen de negocios en Latinoamérica será mayor en los próximos tres años que lo que fue en 2012. Al mismo tiempo, casi 7 de cada 10 empresas (69%) confían en que las turbulencias globales no afectarán a la región. En el relevamiento del pasado año, las compañías que respondían de esa manera representaban el 61% del total.

Si se analiza por países, Colombia, Perú y Chile serán los mercados que menos se van a ver afectados por la crisis (ubicándose por debajo de 2, en una escala de 1 a 3 puntos, donde 1 es nada afectados y tres, muy afectados). Para el caso de Uruguay, el puntaje es de 2,28. A su vez, Venezuela y Argentina serían, según la consideración de los empresarios españoles que respondieron la encuesta, una vez más, las economías más expuestas a las turbulencias económicas mundiales.

A favor y en contra

Además del comportamiento de la economía en la región, las empresas españolas saben que tienen un mercado de 570 millones de personas. En ese sentido, Brasil, México y Colombia son los preferidos, aunque el incremento de la renta y al aumento del consumo que se viene produciendo en la mayoría de los países en los últimos años, justifican su expansión a otros países de menor población.

A su vez, la encuesta revela que la inseguridad ciudadana, la inseguridad jurídica (manifestada en los episodios expropiatorios a los que se han visto enfrentadas algunas empresas españolas durante el pasado año) y, el déficit de infraestructuras, siguen siendo, también un año más, los mayores problemas globales que identifican las empresas españolas para el desarrollo de su actividad en América Latina.

Si bien el crecimiento económico de la región y las dificultades propias en España empujan a nuevas empresas en la búsqueda de estos horizontes, buena parte de las inversiones responde a empresas que desembarcaron hace décadas en Latinoamérica.

El 32% de las empresas consultadas tenía inversiones, presencia comercial, exportaciones o algún otro tipo de interés en Uruguay. Esa cifra se eleva a 66% en Argentina, 68% en Chile, 76% en Colombia y 87% en Brasil.

Precisamente, Brasil, Colombia, Chile y Argentina, junto a México, son los países en los que un mayor número de empresas españolas están presentes, aunque Perú y Panamá se configuran como destinos cada vez más atractivos.

El stock de inversión española en Latinoamérica supera en la actualidad los 115.000 millones de euros, una cantidad cercana al PIB de Perú, similar al de toda Centroamérica o superior al PIB de países como Uruguay, Ecuador, a pesar de la crisis mundial y de liquidez con la que convive España en estos momentos. Una tercera parte de la inversión española en todo el mundo, está en Latinoamérica, donde se ubica como el segundo país de origen de los capitales, detrás de Estados Unidos.

Perspectivas

Los analistas responsables del informe aseguran que, en materia de inversión española en América Latina, "habrá dos factores" que harán diferentes las nuevas inversiones en la región.

En primer lugar, cabe destacar que los mercados y sociedades latinoamericanas, así como sus organismos públicos y consumidores, son cada vez más complejos y sofisticados, con las oportunidades y riesgos que ello entraña para las empresas. Los mercados internos tienen una dimensión mayor, pero también hay mayor competencia.

Uruguay, junto a Argentina y Chile, serán los países en los cuales "se mantendrán" los niveles de inversión de empresas españolas. En Venezuela, Ecuador y Bolivia se retraerán, y crecerán en Brasil, Perú y Colombia, según el informe.

En la clasificación sobre la situación económica esperada para cada país de Latinoamérica, en un rango de 1 (Muy mala) y 4 (Muy buena), los empresarios ubican a Perú, Colombia, Chile, México y Brasil (en ese orden) por encima de 3, mientras que Uruguay está en 2,6.

"Latinoamérica necesita inversiones, aunque será cada vez más selectiva y exigirá un mayor nivel de preparación y conocimiento del mercado al inversor no solo español, sino internacional", se argumenta.

Por otro lado, sostienen que la llegada de la inversión de Pymes y los mayores esfuerzos exportadores de bienes hacia una región con cada vez mayor renta per cápita y una clase media más sofisticada, será otro rasgo distintivo de la nueva oleada inversora de España en América Latina.

Para IE Business School, la gran incógnita a despejar será si, finalmente y en sentido inverso a la inversión española en la región, las multilatinas y grandes empresas latinoamericanas aterrizarán finalmente con fuerza en la península ibérica en un momento en el que los activos españoles han perdido gran parte de su valor y pueden convertirse en la puerta europea para las empresas multilatinas que deseen dar un nuevo salto en su crecimiento mundial.

(*) El relevamiento fue hecho por IE Business School de España, entre noviembre de 2012 y febrero de 2013, en 38 empresas con alta facturación y presencia en Latinoamérica, o que forman parte del Ibex 35, de variados sectores de actividad.

España es el segundo país con más inversión directa en Uruguay

En la última década, América Latina se está consolidando como una región de importante captación de Inversión Extranjera Directa (IED). Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la IED recibida en 2011 creció 31% respecto a 2010, sumando US$ 153.448 millones.

La inversión de España en América Latina representó el 9% del total ingresado durante el período 2006-2009, y pasó a 14% en 2011. De acuerdo con proyecciones de Cepal para 2012, la región seguirá siendo una localización atractiva, manteniéndose la IED en niveles similares a los del año anterior.

En Uruguay, la última información desagregada (BCU) corresponde también a 2011, donde ingresaron por concepto de IED, US$ 2.504 millones.

De esas inversiones, el 7,8% correspondió a empresas españolas (US$ 196 millones), más que el doble que en 2010, cuando había alcanzado el 3,3% (US$ 75 millones). Es el segundo país de origen de la inversión extranjera con destino a Uruguay, detrás de Argentina.

Los sectores que captan mayores capitales españoles son servicios, como centros de atención al cliente, de BPO (servicios profesionales tercerizados) y financieros, al igual que el sector de la construcción y desarrollo de infraestructuras, según Uruguay XXI.

Las Pymes deberán seguir el camino de las grandes corporaciones

Una de las columnas de opinión que integra el Panorama de la Inversión Española en Latinoamérica del IE Business School, es la que escribió el periodista Javier García de la Vega, presidente de la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) de España.

García de la Vega asegura que el camino emprendido por las grandes corporaciones españolas en el exterior, y en especial en Latinoamérica, deben seguirlo ahora las Pymes.

Recuerda que el negocio exterior de las empresas del Ibex 35 (principal índice de la Bolsa de Madrid) reveló en 2012 una cifra récord: el 62% de sus ventas se alcanzó fuera de fronteras. "Una aportación esencial a nuestras grandes empresas cotizadas en el cuarto año de la crisis económica que, en todo caso, no evitó que, por primera vez en la historia, tuvieran en su conjunto un resultado neto negativo".

Explica que la distribución geográfica de esta aportación exterior tiene tres orígenes: un 17% en países de la OCDE, un 18% de la Unión Europea, y un 25% del denominado "resto", donde están incluidos todos los países de América Latina, excepto México. En el caso de Telefónica, la aportación del negocio de los países de América Latina es más contundente, dice García de la Vega: por primera vez, el mercado de su filial latinoamericana, cuyo motor principal es Brasil, fue superior al europeo con una aportación del 49% de los ingresos.

"Las grandes empresas españolas compensan la caída del negocio doméstico con sus filiales fuera de España. Pero ese rumbo que tomaron las grandes corporaciones debe continuar en el siguiente escalafón del tejido empresarial: las pequeñas y medianas empresas". El periodista español afirma que, con un escenario europeo recesivo "las potentes Pymes deben tomar el relevo en la conquista del mercado latinoamericano. Allí van a encontrar una estabilidad política, jurídica e institucional sin precedentes que deberían ser aprovechadas sin ningún género de dudas", comentó. Sostiene que los países latinoamericanos están encarando la crisis económica mundial con un notable éxito, gracias, especialmente, al desarrollo de sus mercados internos. "Esa resistencia a un año tan complicado permitió que la región y, en especial, Argentina, Brasil, México, Chile, Perú y Colombia, aparecieran como excelente alternativa frente a los bloques desarrollados".

Esa recomendación de inversión se basa en tres fundamentos: crecimientos razonables, finanzas públicas y sector financieros saneados y con bajos apalancamientos y, finalmente, margen suficiente para políticas expansivas, concluyó.

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