Banca con un entusiasmo inagotable

| A pesar de algunas dudas, los banqueros confían en que el crédito al consumo va a crecer un 15% este año

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En medio de un boom del crédito al consumo, los bancos están pagando precios cada vez más altos por las financieras del comercio minorista en Brasil. Hace un mes Itaú Unibanco, la mayor institución bancaria privada del país, ganó una batalla ardorosamente disputada para adquirir una participación del 49% en el paquete accionario del brazo financiero de la cadena de supermercados Carrefour en el mercado brasileño. La dura competencia que precedió al anuncio del acuerdo logrado a mediados de abril pasado fue una clara señal del inagotable entusiasmo de los bancos por operar con crédito al consumo a pesar de algunos signos de una inminente desaceleración de la demanda de préstamos por parte de los consumidores.

Itaú Unibanco acordó pagar R$ 725 millones, equivalente a US$ 455 millones, por una participación en Carrefour Solucoes Financeiras, también conocido como Banco Carrefour. En la licitación su oferta superó al Banco Bradesco, su principal rival local, mientras que la filial brasileña del Banco Santander quedó en un lejano tercer lugar. El grupo francés Carrefour es la segunda mayor empresa minorista en Brasil y mantendrá la mayoría accionaria de la institución financiera.

En 2009, Bradesco tuvo que pagar R$ 1.400 millones para hacerse del Banco Ibi de C&A, un minorista holandés, lo que representó una vez y medio su valor nominal. Este año Itaú Unibanco pagó 2,6 veces el valor nominal del Banco Carrefour, según la información proporcionada por Barclays Capital. Sin embargo, las autoridades del banco brasileño consideran que el potencial de crecimiento del Banco Carrefour justifica plenamente semejante precio. Esta transacción le da a Itaú Unibanco acceso directo y exclusivo a 163 hipermercados y supermercados que opera el grupo francés a lo largo y ancho de Brasil y confía recuperar el capital invertido en base a los 7,7 millones de clientes del banco minorista.

La operación también se adecua al portafolio de Itaú Unibanco con más de 300 asociaciones con empresas minoristas en Brasil, que incluyen otras cadenas de supermercados, tales como la brasileña Pao de Acúcar y la estadounidense Wal-Mart. El banco espera perfeccionar su experticia a efectos de poder ofrecer servicios de ahorro y crédito a los segmentos de bajos ingresos de la población, que permanecen fuera del circuito bancario. En Brasil, casi el 40% de los adultos no posee una cuenta bancaria.

PREOCUPACIONES. ¿Cuánto durará el boom crediticio en Brasil? En este país, el ratio existente entre crédito y PIB ha subido de 24% en 2004 a 47% en la actualidad. El crecimiento del crédito al consumo ha mantenido un ritmo paralelo al aumento de dicho coeficiente, ya que los préstamos del comercio minorista se han disparado gracias a la mejora del salario real y el descenso del desempleo.

El producto de Brasil creció 7,5% el año pasado, pero las presiones inflacionarias han obligado al gobierno a tratar de enfriar la economía. Recientemente, se aprobó una serie de medidas "macroprudenciales" en un intento por controlar la expansión del crédito y reforzar el sistema financiero, así como quitarle peso a la herramienta tradicional de política monetaria, la tasa de interés de referencia (Selic), en la lucha contra la inflación que llegó a un nivel de 6,44% anualizado a fines del mes pasado. En su reunión mensual del 20 de abril, el Comité de Política Monetaria del Banco Central de Brasil aumentó la tasa Selic por tercer mes consecutivo. En esta ocasión, un incremento de 25 puntos básicos llevó la tasa a 12%.

Las medidas antiinflacionarias también incluyen una suba de los impuestos en los préstamos al consumo, un aumento de los "encajes" bancarios y mayores ratios de capital de las instituciones financieras. Su efectividad todavía no es clara, pero el Banco Central ya ha reconocido que no podrá alcanzarse la meta central de inflación de 4,5% fijada para este año. La proyección oficial es que el incremento del Índice de Precios al Consumo sea de 5,6% a fines de 2011, aunque la tasa anualizada se mantendrá cercana al techo del rango meta de 6,5% hasta agosto o septiembre, para ir decreciendo progresivamente en el cuatro trimestre de 2011.

CONFIANZA. A pesar de algunas dudas, los mayores bancos de Brasil no se desaniman. Los banqueros piensan que el crecimiento del crédito puede efectivamente enlentecerse, pero confían en que todavía va a crecer un 15% este año. También rechazan los informes de que muchos hogares brasileños se están aproximando al límite de su capacidad de endeudamiento, basándose en el bajo nivel de atrasos registrado en el pago de los préstamos, que es de menos del 6% según datos del Banco Central.

La Federación Brasileña de Bancos (Febraban) sostiene que el ratio de 47% entre crédito y PIB es relativamente bajo con respecto al de otros países, tales como el 69% en Chile, 68% en India y 88% en Sudáfrica. De acuerdo con Febraban, los factores que inciden en la capacidad de repago de los deudores son básicamente la creación de empleos y el aumento del salario real.

Las proyecciones del Economist Intelligence Unit son que el crecimiento del consumo privado se va a desacelerar en los próximos trimestres, descendiendo de un promedio de 7% registrado el año pasado a 5% en 2011.

A su vez, los préstamos bancarios deberían crecer entre 10% y 15% en los próximos años. En consecuencia, la tendencia del crédito al consumo mantendría niveles relativamente alcistas, aunque no tan efervescentes como en años recientes.

En resumen, el éxito de las costosas adquisiciones de las financieras de los comercios minoristas por parte de los grandes bancos, que están enfocadas en los nuevos consumidores brasileños, dependerá de que muchos consumidores llenen los carros de los supermercados pagando con cheques bancarios y tarjetas de crédito.

Fuente: Business Latin America, un semanario del Economist Intelligence Unit.

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