Informe

La automatización y el empleo, ¿van en el mismo plato de la balanza?

Los robots generan más productividad, más demanda y trabajo.

Automatización y empleo


Según la Federación Internacional de Robótica (IFR), la mayor amenaza para el empleo no es la automatización, sino la incapacidad de seguir siendo competitivo. De acuerdo con dicha asociación global sin ánimo de lucro fundada en 1987, con sede en Alemania, el aumento de la productividad derivado de la utilización de robots puede conducir a un aumento de la demanda, creando nuevas oportunidades de trabajo.

Gudrun Litzenberger, miembro del Comité Ejecutivo de la IFR, comentó a E&M que "las investigaciones conocidas indican que los robots complementan y aumentan el trabajo. Al hacerlo, la automatización de robots aumenta la calidad del trabajo y los salarios de aquellos que cumplen nuevas tareas. Los estudios centrados específicamente en los robots muestran una contribución al crecimiento de la productividad igual al visto en revoluciones industriales previas".

Añadió que "con el impulso de los robots, la productividad representa el 10% del crecimiento total del PIB en 14 años. Previsiones de la productividad continua impulsada por la automatización, predicen un crecimiento de hasta 1,4% anual en los próximos 50 años".

"El futuro será de robots y humanos trabajando juntos", afirma Litzenberger.

Añadió que "estos derrames se pueden ver dentro de una organización individual, a lo largo de un sector de la industria de cadena de valor, y en otros sectores, en particular los servicios".

Máquinas y empleos.

Un informe reciente de la Federación Internacional de Robótica concluye que mientras que la automatización parece aumentar la demanda de empleados altamente calificados y de altos ingresos, su impacto en los trabajadores poco calificados y de bajos ingresos el empleo "es menos claro", afirman. Una reducción en el uso de robots tampoco ayudaría a los trabajadores poco calificados, ni a resolver problemas estructurales, se señala.

Litzenberger citó un ejemplo considerado exitoso en la aplicación de la robotización: "la industria automovilística de los Estados Unidos ha instalado un nuevo récord de aproximadamente 17.500 robots industriales en 2016. En los últimos siete años, las existencias operacionales aumentaron en aproximadamente 52.000 unidades (2010-2016). Durante el mismo período, el número de empleos en el sector automotriz de Estados Unidos aumentó en 260.600, según la Oficina de Estadísticas Laborales del país".

Gudrun Litzenberger, miembro del Comité Ejecutivo de la IFR.
Gudrun Litzenberger, miembro del Comité Ejecutivo de la IFR.

Otro ejemplo es Amazon: "según Jon Battles, Director de Amazon, la compañía va a crear cien mil nuevos puestos de trabajo a tiempo completo y de beneficio completo en los Estados Unidos, en diferentes zonas del país. Y esa contratación masiva de mano de obra se hace después de instalar 45.000 sistemas robotizados en sus centros de despacho de pedidos".

Otros estudios sugieren que el impacto negativo en los salarios en la actualidad obedece a otras razones, por ejemplo los cambios en el modelo de negocio, en particular, la desagregación de la cadena de suministro a través de la subcontratación. David Weill, por ejemplo, argumenta que "las grandes corporaciones han abandonado su papel como empleadores directos de las personas responsables de sus productos, a favor del trabajo de subcontratación a pequeñas empresas que compiten ferozmente el uno con el otro. El resultado ha sido la disminución de los salarios, la erosión de los beneficios, condiciones inadecuadas de salud y seguridad, y desigualdad de ingresos cada vez mayor".

Capacitación.

Si bien se manejan diferentes porcentajes que muestran un importante número de labores que desparecerán tal cual las conocemos hoy día como consecuencia de la automatización, desde la IFR se asegura que "menos del 10% de los trabajos son "completamente automatizables".

Litzenberger dijo a E&M que "la automatización ha llevado en general a un aumento en la demanda laboral y un impacto positivo en los salarios", aunque no en forma equitativa. Mientras que los empleos de ingresos medios se han reducido como una proporción del total en su contribución al empleo y las ganancias, lo que genera temores de aumentar la desigualdad de ingresos, los robots están impulsando un aumento en la demanda de trabajadores en el extremo más calificado del espectro, con un impacto positivo en los salarios.

"El problema es cómo capacitar a las personas de ingresos medios en el rango de bajos ingresos para que se superen o entrenarlos para que puedan desarrollar otras tareas", admitió.

El informe de IFR, en el que participan diferentes expertos u organizaciones que evalúan las tendencias de las nuevas tecnologías, concluye que las empresas deben revisar las actividades de su organización para evaluar si el valor potencial de la automatización es más alto y crear un plan estratégico que incluya la inversión en robots y la capacitación del personal, clave para un crecimiento de productividad sostenible.

A su vez, los gobiernos deberían considerar e implementar políticas que apoyen la adopción temprana de robotización e inversión, colaborando estrechamente con el sector privado para identificar empleos creados o reformulados por la automatización y preparar las condiciones de reeducación de esos trabajadores, se afirma desde IFR.

Por otra parte, el currículo de educación debe enfocarse en mejorar en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM por su sigla en inglés), pero también promover las habilidades humanas que los robots no pueden reemplazar (creatividad, empatía, pensamiento de sistemas, etc.).

A paso acelerado.

Las ventas mundiales de robots industriales aumentaron un 16% en 2016 según la Federación Internacional de Robótica, impulsadas por la industria electrónica, y se espera un aumento más significativo para 2017, del que todavía se desconocen los resultados finales.

A medida que los robots se vuelven más pequeños, más baratos y más precisos, y aumenta la demanda de baterías, chips y pantallas, la electrónica crece a un gran ritmo (41% en 2016) y en la actualidad representa casi tantos envíos como la industria automotriz (6%), que ha impulsado las ventas de robots industriales desde la década de los años 70.

Los futuros impulsores de la demanda serían la Internet industrial que vincula las fábricas de la vida real con la realidad virtual, los robots de colaboración que pueden trabajar junto a los humanos, y el aprendizaje automático y la inteligencia artificial, advierte la IFR.

Para 2020 más de 1.7 millones de nuevos robots industriales se instalarán en fábricas de todo el mundo, casi que duplicando las cifras de 2016. En el período 2018-2020, se estima un crecimiento de 14% anual.

A su vez, el creciente interés en la robótica en el área de servicios, amplió un horizonte que hasta hace poco tiempo estaba reservado solamente para las actividades industriales.

Los ingresos por robótica en materia de servicios profesionales aumentaron en un 12% a fines de 2017, alcanzando un nuevo récord de U$S 5,2 mil millones. El pronóstico para el período 2018-2020, augura un crecimiento promedio de 20 a 25%, de acuerdo a IFR.

Un 29% de la producción de robótica a nivel global, se vuelca precisamente a los servicios. El desarrollo de este tipo de avances tecnológicos se da principalmente en Europa, pero también es creciente en Estados Unidos y Asia.

La robótica para aplicaciones profesionales ya ha demostrado su valía en aplicaciones como la agricultura, la cirugía, la logística o las relaciones públicas y cada vez adquiere más importancia económica. La demanda de servicios de monitoreo de nuestro entorno cotidiano está creciendo. Esto conduce a un mayor flujo de datos que deben procesarse. Para cumplir con esta demanda, los robots jugarán un papel aún mayor en las áreas de mantenimiento, seguridad y rescate en un futuro no muy lejano. Gudrun Litzenberger, secretaria general de IFR, afirma que "los robots para la medicina, la logística y los servicios de campo son los impulsores de crecimiento más importantes en la actualidad".

Al mismo tiempo, el mercado de robots de servicio personal, que ayudan a las personas en la vida cotidiana, se desarrolla rápidamente: las ventas de robots para tareas domésticas de todo tipo, como aspirar, cortar césped o limpiar ventanas, han alcanzado un valor estimado de alrededor de 11 mil millones de dólares. Las futuras series de productos se centrarán en robots de mejora del hogar con mayores niveles de rendimiento y valor, como robots de asistencia para ayudar a las personas mayores, las tareas domésticas y el entretenimiento.

Cuántos operarios por cada robot "en marcha"

En otra mirada respecto de las afirmaciones de la Federación internacional de Robótica, dos prestigiosos economistas, el turco Daron Acemoglu y el colombiano Pascual Restrepo, midieron el impacto de la adopción de esta tecnología.

Dichos académicos vienen produciendo amplia literatura sobre robótica y empleo. En un trabajo de 2017, afirman que un robot por cada 1.000 trabajadores ha reducido el empleo en la población entre 0,18 y 0,34 puntos porcentuales, y ha hecho que los salarios caigan entre un 0,25% y un 0,5%. Este trabajo se basa en EE.UU., donde existe información precisa sobre la evolución de la cantidad de robots en tareas productivas.

Acemoglu y Restrepo han usado un modelo que tiene en cuenta la competencia entre robots y humanos. Sus resultados arrojan una fuerte relación entre la exposición de una zona determinada a los robots y el empleo. En las áreas más expuestas a la proliferación de robots se produjo un retroceso de empleo y sueldos en el período estudiado.

Acemoglu y Restrepo sostienen que las nuevas oportunidades de empleo provienen fundamentalmente de la introducción de tareas cada vez más complejas en las que la mano de obra tienen una ventaja comparativa respecto al capital. "Tenemos que considerar las dinámicas en los mercados laborales modernos como una carrera entre dos fuerzas tecnológicas: la automatización por parte de las máquinas y la creación por parte de los humanos de tareas complejas", aseguran Acemoglu y Restrepo. Si la primera fuerza supera a la segunda, se restarán empleos a la economía.

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