El gobierno argentino se niega a realizar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), tras cancelar todos sus compromisos financieros con el organismo, como marco para el pago de la deuda de U$S 6.500 millones que mantiene con el Club de París.
"Jamás Argentina tendrá un programa contingente con el FMI para abrir una negociación con el Club de París. No lo necesitamos", afirmó la ministra de Economía, Felisa Miceli, en declaraciones publicadas por dos importantes matutinos de Buenos Aires el viernes.
La presión para que el gobierno argentino acepte avanzar hacia un acuerdo con el Fondo llegó del propio organismo multilateral de crédito. "Generalmente, la norma fue que la reestructuración de deuda del Club de París se produzca junto a un programa del FMI", afirmó en Washington el vocero de la entidad, Massod Ahmed, según el sitio oficial de la entidad. El presidente Kirchner ratificó a fines de enero su intención de "ir solucionando paso a paso" la deuda con el Club de París, que ronda los U$S 6.500 millones, en el marco de su política de renegociar y reducir los compromisos externos de Argentina. El gobierno quiere pagar esa deuda sin dar marcha atrás en su objetivo de no quedar sujeto a las auditorías del Fondo sobre la economía local, para lo cual canceló por anticipado en enero de 2006 los 9.500 millones de dólares que adeudaba al organismo. AFP