Ahora todos contra Microsoft

| Aunque solamente lograran morder un pedacito de la tajada que el Office tiene en el mercado, igualmente sería muy buen negocio para sus rivales

Parece que se hubiera abierto la temporada de caza en los predios de Microsoft Office. La empresa Sun Microsystems ataca con StarOffice, un paquete de software de productividad que distribuye Google. Por su parte, este tiene su propio paquete de productividad con base en la Web llamado Google Docs y Spreadsheets. Apple lanzó iWork y una nueva hoja de cálculo llamada Numbers para competir con Excel de Microsoft. En fuente abierta está el OpenOffice, creado sobre el mismo código base que el StarOffice de Sun.

Todos intentan quitarle una tajada mientras el dominio de Microsoft en software de productividad -Word, Excel y PowerPoint- sigue fuerte con una participación en el mercado de, por lo menos, 95% y ganancias netas de US$ 14.000 millones sobre ingresos de US$ 51.100 millones. Además, ahora tiene un nuevo ciclo de productos incorporados a Office 2007.

INTERROGANTE. ¿Qué sentido tiene apuntarle los cañones, entonces? Esa es la pregunta que se propuso discutir un panel de catedráticos de Wharton Business School (Estados Unidos), intrigados por la cantidad de competidores que salen a jugar a la cancha de Microsoft. Algunos dicen que, aunque no lograran más que sacarle un solo puntito en el "market share", el negocio que conseguirían sería por demás lucrativo. Otros entienden que los rivales sólo pretenden debilitar el dominio de Microsoft de alguna manera. Y un tercer grupo señala que la vieja figura de la competencia sigue viva y coleando en el campo de la tecnología y que Microsoft es un contrincante distinguido en muchos frentes diferentes.

Para Kevin Werbach, profesor de ética empresarial y estudios legales, la gallina de los huevos de oro es Office, más que Windows. "Las nuevas versiones de Windows son cada vez más esporádicas, mientras que las actualizaciones de Office serán la gran fuente de ingresos en los años venideros. Es Office la plataforma que infiltra Microsoft en casi todas las computadoras del mundo. ¿A quién se le ocurriría aparecerse en una conferencia con una presentación que no sea Power Point o enviar un documento en un formato que no sea Word?", pregunta Werbach.

Sin embargo, para Kendall Whitehouse, director del departamento de Tecnología Informática en Wharton, el paquete de productividad de Microsoft es mucho más atacable que el Windows. "Un producto con mejor interfaz (N.del R.: conexión física y funcional entre dos aparatos o sistemas independientes), opciones más sencillas y capacidad para leer y escribir documentos de Office podría quitarle bastante mercado". En cambio, el académico Lawrence Hrebiniak, cree que una parte de la fascinación que ejerce Office no es otra cosa que el atractivo de ir por el gigante. "La gente quiere que haya algún tipo de competencia", dijo.

ESTRATEGIAS. Un capítulo aparte merece Google, dice Hrebiniak. "El juego entre esa empresa y Microsoft no siempre es totalmente racional. Google está regalando un paquete de software para oficina, argumentando que es sólo un `entretenimiento`, pero en realidad le está apuntando a su archirrival".

¿Qué buscan los competidores? Los objetivos son diferentes. Google procura vender más publicidad. Para iWork de Apple, se trata de dar a la gente otra razón para comprar iMac. Otros pretenden vender software como un servicio con base en la Web. "La actual camada de competidores de Microsoft Office muestra una diferencia sustancial frente a desafiantes anteriores como Novell y Netscape. Son grandes jugadores y no necesitan hacer dinero directamente con el software porque tienen otras fuentes de ingreso. No les resulta difícil aventajar a Office en precio, experimentar y sacar a Microsoft una tajada en el mercado". La opinión es de Werbach.

La característica más importante de los rivales es que son compatibles con el producto que buscan atacar. "Yo compro Word porque la gente me envía archivos en Word y yo debo editarlos", dice Whihtehouse. "Si con iWork de Mac se pueden leer y modificar archivos Word y PowerPoint, entonces sí se puede pensar en cambiar Office por otro programa mejor. Los grandes diferenciadores son, entonces, interfaz de usuario, velocidad y estabilidad".

VENTAJAS. Mientras los esfuerzos por crear alternativas se redoblan, Microsoft sigue teniendo muchas cosas a su favor. Según Hrebiniak, su mayor activo en esta guerra es la inercia. "Los clientes prefieren quedarse con lo que conocen aun cuando las alternativas sean mejores y más simples. Es un hábito". Hará falta un software muy revolucionario para hacerlos abandonar lo que ya aprendieron.

En tanto, Microsoft invierte fuertemente en herramientas con base en la Web, llamadas Live. El profesor Werbach no cree que se esté cerca de una situación en la cual se venga abajo la franquicia del Office; pero, si el mercado cambia, el colapso podría ser repentino. "Microsoft lo sabe muy bien. Está poniendo una increíble cantidad de recursos en Live y en otros programas para reducir su dependencia del software de escritorio". La empresa de Bill Gates está en condiciones de intensificar la lucha. Con US$ 23.400 millones en efectivo, está armada hasta los dientes.

Fuente: Extractado de la revista Mercado (República Argentina)

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