DE PORTADA

Vida de perros

Tuvieron una vida como mascotas, pero fueron descartados. El abandono de animales es un problema importante, pero varias organizaciones y voluntarios dedican tiempo y esfuerzo a rescatarlos. 

Juan Echeverría
Juan Echavarría entre animales rescatados. Foto: Fernando Ponzetto.

Este contenido es exclusivo para nuestros suscriptores.

Dalton es grande, musculoso y de color azabache. Quien lo vea ahora no adivinaría que estuvo al borde de la muerte. Estaba esquelético, apenas podía moverse. Tenía tres disparos de un arma calibre 22 en la cabeza, uno de ellos le había destrozado la mandíbula. Cuando los voluntarios de Animales Sin Hogar (ASH) se enteraron de su caso fueron a buscarlo a Santa Clara de Olimar, Treinta y Tres, y lo trajeron hasta el refugio en Los Cerrillos.

“No podía siquiera sacar la lengua para tomar agua”, contó una de las voluntarias que lo trajo. Sin alimentos ni líquidos su situación era terminal. Cuando lograron estabilizarlo lo llevaron a la sala de operaciones, la intervención duró unas tres horas. Su recuperación fue lenta, por momentos los veterinarios ni los voluntarios de ASH tenían pocas esperanzas de que lograra sobrevivir. Pero eso es, precisamente, lo que es Dalton: un sobreviviente.

“El dueño le había pegado tres tiros porque decía que el animal no servía para el trabajo del campo”, cuenta Juan Echavarría, coordinador y fundador de Animales Sin Hogar, junto a Laura Medina.

perro Dalton
Dalton, un sobreviviente. Foto: Fernando Ponzetto.

Dalton desafió todos los pronósticos y logró salir adelante. Pero apenas llegó al refugio, aún en estado desesperante, otro perro se echó a su lado. Era Elías, un pitbull que también había llegado en condiciones calamitosas al refugio. “A Elías lo encontramos en Carrasco Norte, estaba terriblemente desnutrido y se escondía en unos galpones abandonados”, cuenta Juan Echavarría.

Aunque Elías convivía con una familia, estaba agonizando. Lo había atropellado un auto y apenas conseguía recuperarse de las lesiones. “Ingresó en shock por hipotermia. Sarna, piodermia profunda y caquexia”, fue el informe clínico de su ingreso. Tres horas más tarde habían conseguido sacarlo del shock y había recobrado la temperatura corporal. Por muy poco había burlado la muerte.

Cuando Elías vio a Dalton supo que aquel era su hermano. No se conocían, pero ambos habían sobrevivido. Mientras los veterinarios operaban a Dalton, Elías no se despegó de la mesa de operaciones. Y desde entonces nunca lo abandonó. Ahora ambos lucen jóvenes y robustos, llevan un collar color naranja y caminan juntos como si recordaran los tiempos difíciles que les tocó vivir. Aprendieron a confiar uno en el otro y son amigos.

Animales Sin Hogar, Juan Echevarría
Dalton y Elías, amigos caninos. Foto: Fernando Ponzetto.

Algo similar pasa con Hope y Wolf, el primero es sordo y el otro es ciego, ambos son muy viejos pero, generalmente, donde va uno el otro lo sigue y así pasan las tardes.

Hay varias historias como estas en el refugio de Animales Sin Hogar, la organización más grande del país dedicada a la recuperación de animales. En casi todos los casos los responsables de sus vidas desgraciadas han sido humanos. Los animales no solo son abandonados, muchas veces llegan en las peores condiciones, maltratados, desnutridos, enfermos, apaleados y carentes de la menor muestra de cariño. “Tenemos un gran problema de abandono de animales, la gente los abandona a menudo”, reconoce Juan Echavarría.

El refugio de Animales Sin Hogar funciona en una chacra de unas 20 hectáreas, ubicada en Los Cerrillos. Además de una población de más de 1.000 perros, el refugio tiene alrededor de 200 gatos, 337 caballos, varios gansos, cerdos, gallinas, chivos, y algunas vacas. Trabajan unos 35 empleados en tres turnos, que se hacen cargo de la alimentación y la limpieza de los espacios destinados a cada especie. Y además hay una red de alrededor de 40 voluntarios que participan de los rescates de animales, traslados, cuidados y otras tareas.

Juan Echavarría y gato
Los gatos también le insumen cariño a Juan Echavarría

Las mascotas suelen ser el objeto más frecuente de abandono. Otras situaciones, como por ejemplo el cierre del zoológico de Paysandú, han provisto al refugio de especies menos frecuentes como los chivos y un simio.

“Pueden pasar muchas cosas, personas que los adquieren de cachorros y después los animales crecen y son grandes y ven que no los pueden tener en la casa. O se cansan de ellos y los terminan dejando, hay muchas razones, pero lo que sabemos es que el abandono es masivo”, reflexiona Echavarría.

Pasa en menor medida con los gatos. Aquellos que viven fuera de hogares suelen establecerse en colonias que se afincan en lugares inhabitados. En el caso de los gatos domésticos que alberga ASH, hay una pequeña porción que permanece aislada ya que padecen del llamado sida felino, una afección del sistema inmunológico bastante común entre felinos.

En el refugio de la organización creada en 2004 como amparo para perros y gatos, los animales hacen vida campestre. Muchos de ellos vivirán sus últimos días allí cuando la vejez haga su trabajo.

CENSO

País de perros

"Si bien aún no está claro cuál es el número real de perros en Uruguay, menos que menos lo está el número de perros vagabundos. Término que no es sinónimo de callejeros”, dice el veterinario Pablo Sehabiaga, conocido como “Ruso”.
Un censo publicado en 2017 por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca estableció que Uruguay tiene una población canina estimada en 1.742.000, sin contar a los perros vagabundos. El mismo estudio ubicó la población de gatos en 687.000 alojados en hogares.
Sehabiaga sostiene que es necesario un estudio a fondo que permita determinar cuál es la población real, discriminando perros “callejeros” de “vagabundos”, dos categorías a su juicio bien distintas. “Por ejemplo; una familia puede abandonar a su perro en un balneario y es probable que éste se sume a jaurías vagabundas. Pero también es probable que dueños que veranean con su perro, tengan el hábito de dejar salir al animal y, si es macho, gestar a perras vagabundas”, explica el veterinario.
De cualquier modo, por una razón u otra, la cantidad de perros que vagabundean “sin techo” va en aumento. En algunas zonas, sobre todo de la periferia y en áreas rurales, se organizan en jaurías bajo la égida de un macho alfa que los aglutina. Y de ese modo pasan a convertirse en un problema o en potencial peligro para humanos.
Sin embargo, lo más frecuente es que los animales queden a su suerte y pasen a vivir en las peores condiciones, asustados, con pocas posibilidades de alimentarse y a menudo lesionados por distintas razones, incluidos los enfrentamientos con otros animales.

Una vida de regalo

Cada año, cuando los veraneantes se retiran, aparecen perros de todo tipo vagando por balnearios. Lo más frecuente es que lleguen con las familias que van a descansar y permanezcan con ellos durante todas las vacaciones. A veces se escapan, o salen a recorrer la zona y, al no conocerla, luego no saben volver con sus dueños. Pero muchas otras las mascotas que fueron adquiridas como regalo para los más chicos de la casa ya dejaron de tener el encanto de la novelería y son dejados a su suerte.

“Nosotros funcionamos en San Carlos, pero la mayoría de nuestros voluntarios están en el balneario Buenos Aires y se ocupan de los perros que quedan abandonados en toda la zona. Este año ha mermado un poco, igual todavía no te puedo decir en forma definitiva porque no terminó la temporada. Podría decirlo con firmeza cuando la gente se vaya de Punta del Este, que es cuando empiezan a aparecer los perros de raza, cachorros que adoptaron en refugios como regalitos de Navidad o de Reyes”, cuenta Carmen Vera, que dirige el refugio Ángeles con sede en San Carlos, Maldonado.

Para evitar esta práctica, el refugio resolvió suspender las adopciones durante el período de las fiestas tradicionales. Una medida que también adoptaron otros refugios, como Animales Sin Hogar, por las mismas razones.

Otra medida en la que la mayoría de los refugios y el Comité de Tenencia Responsable y Bienestar Animal (Cotryba), un organismo oficial interministerial, es la castración y la colocación de chip para identificar a los animales. Dos pilares de la tenencia responsable que, entienden los expertos, contribuiría a manejar en forma adecuada las mascotas.

“Encontramos una perra abandonada en un basurero, con cuatro crías, yo no puedo creer que después de todo un trabajo que se hace en grupo, con muchísima gente involucrada, siga pasando esto. Hasta el mes pasado se hicieron hasta 200 castraciones por semana, entre perros y gatos, o sea 800 castraciones al mes y no se nota porque sigue habiendo casos de abandono, cachorros tirados. Pero esperamos que para el año que viene se note”, señala Carmen Vera.

Tenencia responsable

Y por último, pero no menos importante, la adopción es todo un desafío. Los refugios han tratado de cuidar la entrega de mascotas para estimular la tenencia responsable. “Hay gente que nos ha dicho: ‘Ustedes tienen más requisitos que para la adopción de un niño’. Pero si no tomamos medidas, todo el trabajo que hacemos acá en el refugio deja de tener sentido”, dice Carmen. Los responsables de refugios tratan de entrevistar al aspirante a adoptar una mascota, e incluso pueden visitar la casa para comprobar si cuenta con espacios adecuados, platos para comida, bebederos, un sitio para dormir, collares o arneses para sacarlos de paseo.

gato
Foto: Pixabay

La tenencia responsable implica casi las mismas obligaciones que para otro miembro de la familia, algo que no siempre es visualizado de esa manera. Por ello, para quienes se preocupan por tener en buenas condiciones a su mascota el momento de irse de vacaciones plantea no pocos problemas. Las alternativas van en aumento, desde casas de anfitriones a hoteles para mascotas.

“Siempre sin importar la opción elegida, es adecuado consultar con su veterinario para conocer la opinión profesional de alguien que conoce y mucho a la mascota y por ende, podrá guiarnos en la elección del lugar adecuado”, señala el veterinario Pablo Sehabiaga.

Si la opción es la de llevar a la mascota consigo ello requiere también de toda una preparación (ver aparte). En el caso de aquellos que tienen gatos estas posibilidades son más complicadas, ya que los gatos son rehacios a salir de sus dominios domésticos. Dejarlos solos por no más de un par de días con suficiente agua y comida es una posibilidad. Pedir a una persona de confianza que vaya diariamente a la casa y reabastezca al felino de alimentos y agua es otra alternativa.

Las posibilidades son varias, cada vez más al alcance del tenedor de mascotas, la única que debería ser desterrada es la del abandono y el maltrato. El lado no domesticado de algunos humanos.

La cédula de los canes

En octubre de 2017 se creó el Registro Nacional de Animales de Compañía, una plataforma oficial que guarda información sobre la población canina. A partir de entonces se hizo obligatoria la instalación de un chip en todos los perros. El chip obra como una suerte de cédula de idantidad, donde consta raza, sexo, si está castrado, vacunaciones, datos de sus tenedores. El chip se coloca una sola vez en la vida del animal y tiene un código de 23 dígitos que será único para cada animal. El precio sugerido es de alrededor de $ 300 para el tenedor de la mascota.

chip animal
Foto: Fernando Ponzetto

El encanto del hogar

La plataforma Como En Casa brinda la posibilidad al tenedor de mascotas de dejarla al cuidado de un anfitrión por un corto período. Ideal para las vacaciones. La idea partió de una joven emprendedora, Stefany Cabrera, que creó la plataforma. “En realidad, lo que encontramos fue que en los hoteles los perros pasaban mal, se desnutrían o se escapaban. Entonces van a la casa de un anfitrión que los cuida, por lo general tiene perros. O no tiene, pero ama las mascotas. Estas se quedan en un ambiente familiar y todos esos problemas se esfuman. Eso es Como En Casa, más o menos, no tiene tanto que ver con la gente que abandona sino al contrario con la gente que se va de vacaciones y quiere cuidar su mascota”, explica Stefany. La red de anfitriones ya cumplió más de 1.200 noches de alojamiento con éxito. El procedimiento es sencillo, el dueño de la mascota puede elegir entre los anfitriones en oferta luego de conocer los medios a su disposición, y luego acuerda una tarifa que puede incluir o no alimentación. “Todos los anfitriones firman como un conforme legal de que se hacen cargo”, comenta.

Consejos prácticos para irse de vacaciones

PERROS
—No alimentar a la mascota el día que salimos.
—Destinar un paseo previo para desgastar sus energías. Llevar un recipiente con agua fresca para el viaje.
—Asegurarnos de llevar su carnet de vacunas.
—Abastecernos de su comida habitual calculando el gasto diario. En caso de perros de talla pequeña, llevarlo en una transportadora adecuada (el perro debe poder pararse y girar dentro de la misma).
—Collar y correa.
—Consultar al veterinario sobre productos anti-pulgas y consejos para cada caso en particular.
—Al llegar al destino, un paseo con el perro sujeto a una correa para inspeccionar el sitio en busca de venenos para caracoles, hormigas o ratones
—Hidratar al perro
—Ofrecerle comida racionada.

GATOS
—En general, los gatos no disfrutan tanto de viajar a un territorio desconocido.
—Cuando el período de ausencia es corto (unos días o una semana) lo recomendable es mantener al gato en casa y no exponerlo al estrés que le genera la modificación de su territorio (si bien son animales sociales y encajan perfectamente dentro de nuestra familia, el alimento, los olores, los ruidos y las zonas destinadas al descanso, hacer sus necesidades y demás es prioridad para ellos). 
—Contar con la ayuda de algún familiar o amigo es vital. Si bien pueden quedarse por cierto tiempo solos, es necesario que alguien visite el hogar para renovar su alimento y limpiar su bandeja sanitaria además de interactuar con él ya sea mediante juegos y mimos. 

Pablo "Ruso" Sehabiaga.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)