EL MERCURIO | ELISA CÁRDENAS
Los museos son para la sociedad no sólo templos de la belleza, sino uno de los principales registros palpables de la historia de la civilización. A través de sus colecciones artísticas y ornamentales se pueden ir visualizando los estilos de vida, los conflictos sociales y las utopías que animaron a las diferentes épocas.
Por su antigüedad, Europa tiene un catastro invaluable repartido en variados espacios que no cesan de atraer año a año a los visitantes de los cinco continentes. Las cifras son elocuentes: durante 2006, el Museo del Louvre acogió a 8,3 millones de personas, ya sea por sus exposiciones temporales, los programas de conciertos y lecturas poéticas de los viernes por la noche o, incluso, las secuelas del exitoso film Código Da Vinci.
El hecho es que el Louvre estiró su propio récord de 2005 como el museo más visitado del mundo. No hay que olvidar que en sus muros está "La Gioconda", uno de los cuadros imprescindibles de la historia del arte occidental. A ella se suman otros miles de imágenes y objetos resultantes de un esfuerzo histórico, integrado por las colecciones reales y las recopiladas por los hombres de la Ilustración.
Mientras el Museo del Louvre exhibe el patrimonio artístico anterior a 1848, el Museo D`Orsay se creó precisamente para acoger las obras desde mediados del siglo XIX hasta 1914.
Esta antigua estación de ferro-carriles en la ribera del Sena fue transformada en 1986, durante el gobierno de Francois Mitterrand, para hacer visibles al público general colecciones del Louvre, el Museo del Jeu de Paume y el Museo Nacional de Arte Moderno, incluyendo la mejor época de los pintores que han dado importancia universal al impresionismo.
RELIGIÓN. La ciudad de Roma es en sí uno de los atractivos turísticos del continente, y un foco de atención son los tesoros del Vaticano, como la Capilla Sixtina y los museos, que han ido aumentando su público progresivamente en los últimos años.
Más de mil salas y galerías colmadas de obras artísticas promueven el esplendor de la antigua Roma y afirman la doctrina cristiana. Los voceros de Ciudad del Vaticano aseguran que su popularidad se expresa en públicos heterogéneos, no necesariamente católicos.
En Amsterdam, por su parte, el neoimpresionista Vincent Van Gogh (1853-1890) tiene su propio espacio, con cerca de 200 cuadros y 400 dibujos, que su hermano Theo conservó tras su muerte. Ningún otro lugar en el mundo ofrece una selección tan extensa de este genio holandés y de otros artistas del siglo XIX.
En la misma ciudad está el Rijks-museum, creado en 1885 por Luis Bonaparte (hermano de Napoleón), que contiene una de las más completas colecciones de arte y objetos holandeses, destacando gran parte del legado pictórico de Rembrandt (1606-1669).
Otro de los imperdibles en el contexto europeo es el Museo del Prado (Madrid), uno de los lugares más populares de España, que según estudios recientes, genera más interés en el público extranjero, recibiendo unas 2.300 visitas diarias.
Y en Londres, la National Gallery exhibe periódicamente verdaderas joyas del arte occidental. En estos días, por ejemplo, están "De Manet a Picasso" y "Paisajes de Renoir", entre otras muestras.
Portentosa colección. Hacia el Este, la historia milenaria se hace manifiesta en el Museo del Ermitage (San Petersburgo), que ocupa seis grandes edificios a orillas del río Neva. El principal corresponde al Palacio de Invierno, que fuera la residencia oficial de los zares, construido entre 1754 y 1762 bajo las premisas de la arquitectura barroca. Allí se conservan y exhiben piezas de arte de los siglos V al III a.C., así como una de las pinacotecas más completas del orbe, junto con la de El Prado. Incluye mucha pintura holandesa y flamenca del siglo XVII (como las obras más tempranas de Van Dyck) y originales de maestros renacentistas, como Da Vinci, Tiziano y Tintoretto.
Recientemente, esta pinacoteca abrió dos sedes complementarias en Amsterdam y en la Somerset House de Londres. Además, sus representantes firmaron un convenio de colaboración con los Museos Guggenheim.
En el continente americano, las colecciones de mayor valía se concentran en Estados Unidos. El Metropolitan Museum de Nueva York, por ejemplo, posee una enorme colección de arte egipcio e incluye programas de exhibición tan atractivos como el actual "Barcelona y la Modernidad: de Gaudí a Dalí".
Washington también tiene su National Gallery, fundada en 1937 y cuyo edificio es una obra de arte en sí misma: hecho en mármol, la fachada tiene 27 tonos diferentes de rosado.
Los más visitados
Louvre: recibió 8,3 millones de visitas durante 2006.
Metropolitan Museum (Nueva York): 6 millones de espectadores.
National Gallery (Londres): 4.562.471 turistas.
Museos del Vaticano: Cuatro millones de visitas.
Museo D`Orsay (París): 3.009.203.
Museo El Prado (Madrid): dos millones de visitas en 2005.