El proyecto sobre maternidades reales que creció en comunidad y consolida su podcast en tercera temporada

Lo que empezó en 2021 como una necesidad de contar lo que nadie les había advertido sobre maternar, hoy es una red que debate, acompaña y amplía la conversación lejos de los tabúes.

Patricia Duarte y Marianela Rosa
Patricia Duarte y Marianela Rosa fundaron el proyecto en 2021.
Foto: gentileza

Nacieron como madres casi al mismo tiempo, cuentan. Transitaron juntas sus primeros embarazos y de esa experiencia compartida —y del impacto profundo del puerperio— surgió en 2021 No Nací Mamá, proyecto que hoy combina clínica, grupos terapéuticos y militancia por la salud mental materna.

El punto de partida fue íntimo. La brecha entre la expectativa y la realidad las descolocó. “Queríamos contar todo lo que a nosotras no nos habían avisado que podía pasar”, explican Patricia Duarte (34) y Marianela Rosa (36). La maternidad, descubrieron, no era esa postal rosa prometida sino una experiencia transformadora, ambivalente y, muchas veces, solitaria. Se especializaron en psicología perinatal con la convicción de que el puerperio es un período de extrema vulnerabilidad psíquica que exige sostén y comunidad.

En ese tránsito apareció uno de los grandes hallazgos del proyecto: la potencia de lo colectivo. “Hay un lenguaje que se habla entre madres”, dicen. Desde allí, trabajan también para construir otras narrativas posibles sobre la maternidad.

Desromantizar, para ellas, no es quitar belleza, sino poner nombre a lo que pasa y aliviar cargas. En sus espacios, individuales y grupales, promueven intercambios y comunidades virtuales y, sobre todo, grupos terapéuticos donde el espejarse es central.

“No hay nada más sanador que saberme acompañada. No estamos solas, no estamos locas, no estamos rotas, sino que la maternidad es una experiencia muy transformadora que nos lleva a reformular toda nuestra existencia. Hay muchísimas mujeres atravesando esta revolución y el sentimiento de pertenencia genera mucho alivio”, afirman.

También ponen nombre a lo que poco se habla: la matrescencia, ese proceso de transformación física, psíquica y social que atraviesa a quien gesta y pare. Reclaman licencias más equitativas y políticas públicas que acompañen de forma integral. “El problema no son los hijos, sino la falta de estructuras que sostengan a las familias”, subrayan.

A esa conversación se sumó, en 2023, Tatiana Magariños (40) y un podcast donde las quejas, las contradicciones y lo incómodo encuentran micrófono y comunidad. Porque si algo confirma No Nací Mamá es que cuando las mujeres se juntan y se escuchan, algo del peso se reparte.

Un podcast sin tabúes

La idea de No Nací Mamá, al aire surgió acompañada de la necesidad de hablar sin límite de caracteres y sin tabúes. El motor fue doble: compartir sentimientos contradictorios y denunciar injusticias naturalizadas, desde licencias maternales insuficientes hasta techos profesionales y violencia obstétrica. Al igual que la radio, el podcast acompaña. Cada episodio combina información técnica con lenguaje llano y experiencia personal. Son tres madres, tres recorridos distintos, dialogando.

Allí amplían la conversación con audios de oyentes y, en algunos capítulos, con especialistas que aportan perspectiva profesional sin perder el foco en la vivencia real. Entre los temas más escuchados aparecen las expectativas versus realidad —bajo el provocador título “¿Y vos qué esperabas?”—, el puerperio y sus claroscuros, las crisis en las amistades tras la maternidad y la responsabilidad parental.

No Nací Mamá
Patricia Duarte, Marianela Rosa y Tatiana Magariños conforman la iniciativa.
Foto: gentileza

Varios episodios, cuentan, también generaron debates en parejas sobre carga mental y reparto de tareas; y la recepción fue más amplia de lo esperado. La prueba de eso es que acaban de estrenar su tercera temporada, disponible en Spotify. Los mensajes coinciden: agradecen que se hable de lo incómodo sin que eso convierta a nadie en “mala madre”.

De cara al futuro, sueñan con ser “el podcast de cabecera” para mujeres que resuenen con una maternidad real y diversa. Y, más allá del micrófono, quieren seguir formando profesionales y ganar voz en espacios donde se discuten políticas públicas. Porque si la salud mental materna se cuida a tiempo, sostienen, el impacto es colectivo.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar