Desde hace dos años Raphael Fellmer (28) y Nieves Palmer (26) se alimentan exclusivamente de productos "rescatados" de la basura. Este matrimonio (ver foto) de profesionales desempleados afincado en Berlín vive totalmente sin dinero. Su experiencia está obligando a Alemania entera a reflexionar. Ellos aseguran que comer alimentos desechados nunca les afectó la salud, aun cuando Nieves estuvo embarazada de Alma Lucía, hoy de cinco meses. "Unas cuatro veces por semana voy a inspeccionar los contenedores de los supermercados biológicos; encuentro de todo, jabones, chocolates, cosméticos, además de lácteos, frutas y verduras que todavía se pueden consumir", explica Fellmer. "Me llevo más de lo que necesitamos, el resto lo regalo a vecinos, amigos, necesitados. La idea es difundir el mensaje de que no sólo se tira una manzana de vez en cuando, sino que todo se tira", comenta. El mensaje está llegando. Las universidades lo invitan a dar charlas y los diarios escriben sobre él. En www.forwardtherevolution.net hay más información. La Nación/GDA