Buscó una forma de mantener el contacto con su nieto en pandemia y hoy hace audiocuentos para niños

Las historias del Abuelo Tato ofrecen una forma distinta de entretenimiento infantil, basada en la escucha, la imaginación y el encuentro entre generaciones. Una opción para distraerse "fuera de las pantallas" que hoy tanto ocupan en la vida de los niños.

audiocuentos.jpg
Las Historias del Abuelo Tato.

La pandemia obligó a millones de familias a aprender nuevas formas de estar cerca. En el caso de Horacio Borrat, la distancia tenía nombre y apellido: su nieto, que vivía a unos 110 kilómetros de su casa. Las visitas se interrumpieron de un día para otro y aquel abuelo, acostumbrado a compartir tiempo con él, se negó a resignarse. Así nació una idea que, con el tiempo, terminaría convirtiéndose en Las historias del Abuelo Tato, un proyecto de audiocuentos pensado para alimentar la imaginación infantil y fortalecer los vínculos familiares.

“Empecé a buscar distintas formas de mantener esa relación, no podía dejar que las cosas siguieran así”, dice Borrat a Domingo. Primero llegaron las llamadas telefónicas, únicamente con la voz como puente. Después redescubrió el poder de los cuentos.

Al principio leyó historias conocidas. Muy pronto comenzó a escribir las propias. Inventó aventuras protagonizadas por su nieto y luego creó La Pandilla en Sauce, una saga en la que un grupo de niños recorría distintos rincones del Uruguay. La Gruta de la Arequita, la Fortaleza de Santa Teresa o los Pozos Azules se transformaban en escenarios donde convivían la aventura, la naturaleza y los valores.

“Le empecé a crear cuentos; primero uno de él conmigo, teniendo una aventura en bicicleta, y después una saga con tres amigos de su edad. Íbamos conociendo el país y les iba transmitiendo valores, enseñanzas sobre los lugares, los animales, la fauna y la flora”, relata.

Las reacciones no tardaron en llegar. Familias comenzaron a enviarle mensajes agradeciendo aquellas historias que los niños esperaban con entusiasmo. Fue entonces cuando comprendió que aquella iniciativa nacida para un solo nieto podía llegar a muchos más.

Detrás del proyecto hay un dato que sorprende. Borrat no proviene del mundo editorial. Estudió Ingeniería, trabajó en diseño industrial y durante 37 años dirigió un taller automotor. Sin embargo, la jubilación coincidió con una nueva vocación. Se formó de manera autodidacta en escritura infantil, grabación, edición de audio y marketing para profesionalizar la idea.

Hoy, Las historias del Abuelo Tato propone audiocuentos personalizables que ofrecen una alternativa de entretenimiento donde la voz vuelve a ocupar el lugar central. “Me fui dando cuenta del problema que estaba siendo el uso abusivo de las pantallas por parte de los niños y quise dar una alternativa de entretenimiento más natural, más lúdica”, remata.

Imaginar sin pantallas

Las Historias del Abuelo Tato nacieron para mantener unido a un abuelo con su nieto durante la pandemia, pero hoy persiguen un objetivo más amplio: ofrecer una forma distinta de entretenimiento infantil, basada en la escucha, la imaginación y el encuentro entre generaciones.

El proyecto parte de una preocupación cada vez más extendida. El uso excesivo de pantallas por parte de niños y niñas puede limitar la creatividad, reducir las instancias de interacción auténtica y afectar el desarrollo emocional. Frente a esa realidad, la propuesta apuesta por recuperar el valor de la palabra narrada.

Los audiocuentos son personalizables y buscan que cada niño se sienta protagonista de la historia. A través de aventuras inspiradas en escenarios reales, incorporan contenidos educativos y transmiten valores de manera natural.

La iniciativa también fue creciendo hasta transformarse en una experiencia familiar. Además de los relatos, incluye materiales para compartir entre adultos y niños: una guía con preguntas para conversar sobre la historia, actividades posteriores y láminas para colorear. “Se busca generar una relación de empatía entre el niño y el adulto”, resume Horacio Borrat (foto). El objetivo es que el cuento no termine cuando se apaga el audio, sino que dé lugar a nuevos momentos de diálogo y juego.

Para el autor, la voz conserva una magia difícil de reemplazar. “Redescubrí un poquito el tema de lo que son los cuentos, de lo que es la magia de la voz. Y eso realmente tuvo un impacto muy lindo”, afirma con entusiasmo.

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

cuentos infantiles

Te puede interesar