NOMBRES

Hacia el apocalipsis con una risa

El comediante y actor estadounidense Marc Maron presentó un nuevo espectáculo, bautizado Diversión para el fin de los tiempos

Marc Maron
Marc Maron

"Soy una celebridad medio pelo. No me quejo, está todo bien. Pero sé cuál es mi lugar. Por ejemplo, si voy caminando por la calle puede que me tope con tres tipos y uno de ellos exclame: ‘¡Miren! ¡Es Marc Maron!’ Y los otros dos: ‘Mmm… No. No sé quién es ese tipo’”.

Así empieza el más reciente espectáculo de comedia de este humorista y actor en Netflix, titulado End Times Fun, o “Diversión para el fin de los tiempos”. Grabado antes de que la pandemia desajustara al mundo, el título del espectáculo tiene una ligeramente inquietante faceta profética. Más allá de eso, conviene prestarle atención a este comediante. Porque además de ser gracioso, también es un voz que parece apropiada para estos tiempos de incertidumbre y angustia.

En parte, porque Maron conoce sobre incertidumbres y angustias. Durante años tuvo ataques de pánico y ansiedad. Y durante años fue hipocondríaco. Todo eso forma parte de sus monólogos y en Thinky Pain (también disponible en Netflix) hay una parte particularmente graciosa sobre su hipocondría.

Además, sabe de soledades. Hace poco, en una entrevista para la radio pública de su país, Maron contó que es un tipo solitario. Con más de un divorcio encima, y con sus gatos como principal compañía (sobre los que habla extensamente en Too Real, otro de sus espectáculos), el cómico decía en esa entrevista: “Me gusta estar solo. Durante largos períodos de mi vida estuve solo y en alguno de esos momentos he pensado que es lo mejor: estar solo y ver a otros de vez en cuando. Pero a medida que he ido envejeciendo, he ido aprendiendo que hay algo bueno en abrirse a otros, y abrirse a estar en una relación. Me parece que eso le da un poco más de sentido y seguridad a tu vida”.

Marc Maron
Foto: Netlfix.

Aunque nació en Nueva Jersey en 1963, Maron vivió en varias partes de su país durante la infancia. Su padre, un cirujano, se enlistó en la Fuerza Aérea de Estados Unidos y eso hizo que la familia se mudara primero a Alaska y luego al estado de New Mexico. Cuando llegó el momento de estudiar en la universidad, Maron se mudó a Boston. Luego de graduarse ahí hizo sus primeros intentos en la comedia en Los Angeles y después en Nueva York.

En Nueva York conoció y trabó amistad con otro cómico, judío como él y también con un pasado de vivir en más de un lado: Louis CK. Los dos se hicieron buenos amigos, pero esa relación se vio afectada cuando CK empezó a tener éxito y Maron no. “Mi carrera se había estancado y la de él despegó. Eso me causó resentimiento. En esa época, cuando tenía algo más de 40 años, también me estaba divorciando y todo eso me llevó a un lugar de mucho dolor. Era muy cínico, había perdido la confianza en mi estilo de comedia. En realidad, había perdido la confianza en todo”.

Lo que hizo en ese momento, 2009, fue empezar a grabar un podcast titulado WTF, una abreviación de la expresión What The Fuck, algo así como “Pero ¿qué carajo?”. El podcast empezó a tener cada vez más éxito y le dio a Maron una nueva oportunidad. “En retrospectiva, WTF me dio la posibilidad de reconectar con mucha gente con la que tenía afinidad, y aprendí a hablar de mis problemas con personas que eran mis colegas, mis pares. Eso hizo que volviera mi risa, y también mi capacidad de involucrarme emocionalmente con otros. El podcast me devolvió al mundo de los vivos”.

En uno de los episodios de WTF hizo las paces con Louis CK. Y, en una curiosa vuelta de tuerca del destino, hoy es Maron el que tiene éxito en su carrera mientras que CK está en los márgenes, irradiado por gran parte de la industria del entretenimiento luego de la revelación sobre algunas de sus conductas sexuales.

El podcast de Maron es tan reconocido y prestigioso que fue capaz de convocar al expresidente Barack Obama. Y hace poco, a Leonardo Di Caprio y Brad Pitt juntos.

Brad Pïtt, Marc Maron, Leonardo Di Caprio
Pitt, Maron y Di Caprio cuando se juntaron para WTF. Foto: Twiiter.

Para quien entiende inglés, es evidente la notable capacidad de Maron para lograr una charla que resulta entretenida y no cae en los lugares más comunes por los cuales las estrellas transitan cuando dan entrevistas. En esa conversación, por ejemplo, Di Caprio cuenta que pasó buena parte de su infancia acompañando a su padre a vender revistas de historietas. “Pero no de Marvel o DC, sino de autores underground, como Robert Crumb y Robert Williams. Aún tengo algunas de esas primeras ediciones”.
Antes de conversar con las superestrellas, Maron vuelve al tema de la celebridad y lo que esta provoca. “A Brad Pitt lo conozco un poco. Él es fan de mi serie de televisión Maron y antes de la grabación supe que la había visto toda -las cuatro temporadas-, dos veces. Pero no conocía a Di Caprio (…) Entiendo que son personas, como todas. Y no soy muy cholulo. Pero déjenme decirles: esos tipos brillan. Brillan de verdad. Mamita, toda la frecuencia del edificio cambia cuando entran. Hay mucha gente en su entorno, hay guardaespaldas, hay todo un zumbido que los rodea. Cuando entran, uno siente que entraron dos verdaderas estrellas de cine (…) Y cuando todo termina y ellos ya se fueron con sus escoltas, su zumbido y todo eso, quedo yo con los cables y la computadora, deseando que, por favor, no haya pasado nada con el equipo, que la charla haya quedado grabada bien”.

Lo de la calidad de la grabación viene a cuento porque cuando hizo el podcast con el actor John Turturro, Maron se dio cuenta que durante 30 minutos de la conversación, el grabador no funcionó. Casi le da un ataque. Turturro entonces le pregunta: “¿Hace cuánto que no graba?”. “Media hora”, responde Maron. “No hay problema. Me acuerdo de todo lo que dije. Vamos de nuevo, que te lo digo todo de vuelta”.

John Turturro - Marc Maron
John Turturro, el que le dijo todo de nuevo para que Maron pudiera grabarlo bien. 

¿Cuáles son los principales rasgos de su estilo como cómico? Hay una parte de él que conecta de alguna manera con Woody Allen, cuando expone cierta angustia existencial. La condición de ser judío es otro tópico recurrente. En End Times Fun, cuando dice que los fans de Marvel reaccionan como fanáticos religiosos, concluye que tanto Jesús como Iron Man nacieron en “salas de escritura judías”, y luego hace una representación de la “creatividad judía”. Un judío mayor le dice a otro más joven: “¡Seguí escribiendo cosas que le gusten a mucha gente, así no nos matan!”.

Otra de sus características es su profundo y extenso conocimiento del rock y toda su cultura. En Too Real narra una ida a un concierto de Rolling Stones que simbólicamente abarca toda una trayectoria de vida, desde una juventud entusiasta hasta una vejez solitaria y algo resignada, en la que uno termina hablando con las mascotas porque los amigos ya se murieron.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados