Andorra: el pequeño paraíso natural de los Pirineos

El pequeño país cuenta con grandes atractivos naturales y divertidas actividades para realizar en invierno. Bien vale la escapada si se está cerca.

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El Universal / GDA

Que es un paraíso fiscal y que Gerard Piqué es dueño del equipo profesional de fútbol más importante de este país eran las únicas referencias que tenía de este destino. Pero el paisaje del trayecto desde Toulouse me cautivó: ríos impecables, bosques tupidísimos, puentes medievales y montañas con picos altísimos.

Llegamos a su capital, Andorra la Vieja (Andorra la Vella, en catalán), hundida entre un grupo de montañas. Es evidente la limpieza de sus callecitas, ríos y parques. Sin duda, tiene el aire más puro que he respirado. En cada rincón de esta ciudad que, a pesar de sus dimensiones, es cosmopolita, aspiras el cautivador aroma de un bosque de coníferas.

El territorio es bastante pequeño. Apenas abarca 468 kilómetros cuadrados, una superficie equivalente a unir Medellín y Cartagena. “Andorra no produce nada”, me dijeron, refiriéndose a que, por su tamaño, no producen casi nada de agricultura, ganadería e industria. Eso sí, depende mucho del comercio y el turismo, sobre todo en la época invernal, cuando sus montañas se cubren de nieve y se convierten en el resort de esquí más grande de Europa del Sur.

En Andorra la Vieja encontrará mucha carne y embutidos para saborear; muchos inmigrantes portugueses y latinos, siendo los argentinos la mayoría; modernos complejos turísticos en desarrollo y edificios en construcción. Sus atractivos históricos y para ir de shopping o simplemente para comprar un buen souvenir no son pocos.

Para los amantes de la aventura y del deporte extremo, sobre todo de invierno, hay mucho que hacer en sus tres centros de esquí, con instalaciones de primer nivel y buenas experiencias para quienes nunca se hayan puesto un par de esquís.

A pesar de su tamaño, hay mucho que conocer y probar, como su cocina, que fusiona las gastronomías francesa y española, particularmente la catalana. Se conoce por ser un país con un nivel bajísimo (4,5%) en materia de impuestos sobre productos y servicios, por lo que los centros de consumo y boutiques tienen precios bastante atractivos. A ello se suma el plus del idioma, pues la mayoría habla el español. Los precios para esquiar en Andorra son equiparables a lo que pueden cobrar en Aspen Vail o Park City, en Estados Unidos. Incluso, algunos precios de telesillas, renta de equipo y clases pueden ser más baratos.

Andorra es otra gran opción para los viajeros que disfrutan de las montañas nevadas y que desean descubrir nuevos paisajes y culturas distintas a lo ya conocido, pero sin dejar de pisar la nieve.

En la capital.

La mejor manera de conocer Andorra la Vieja es a pie. El centro histórico se compone de estrechos callejones de piedra con bares y cafés. Su edificio más emblemático es la Casa de la Vall, antiguo Parlamento andorrano y el más pequeño de Europa en su momento. Es una pequeña casa que data de 1580, convertida en un museo que explica la historia del país.

La avenida principal es Meritxell, repleta de restaurantes, boutiques, centros comerciales y hoteles. Una buena parte es peatonal. Un lugar imperdible y muy fotogénico es la plaza de la Rotonda, que cruza sobre el río La Valira, el cual corre con fuerza debajo de un puente en el que se levanta la escultura La noblesse du temps, del pintor y escultor español Salvador Dalí.

Para relajarse, visite Caldea. Este es un balneario de aguas termales de arquitectura vanguardista. Sus aguas a 34 °C son perfectas para pasar los fríos inviernos. Se localiza en la localidad Escaldes-Engordany, aunque puede llegar caminando desde la capital.

Pal Arinsal es la estación de esquí ideal para familias, pues tiene pistas para principiantes. Está casi en la frontera con España, muy cerca del pico más alto de Andorra, el Comapedrosa. Si aún no se anima a deslizarse sobre la nieve, tiene un simulador virtual de esquí. También hay paseos guiados en moonbikes o snowtrikes (bicicletas y motocicletas eléctricas adaptadas para ir sobre la nieve).

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