Abrigado, el show continúa

| Aunque el invierno registró las temperaturas más bajas en varias décadas, los uruguayos buscaron formas para combatir el frío por lo menos algo entretenidos.

Más que el frío, la lluvia es lo que acobarda a la hora del ocio. Por lo tanto, más allá de sensaciones térmicas y charlas reiterativas sobre las bajas temperaturas, el mes de julio, el más frío que vivió el país en más de medio siglo, no interfirió demasiado en las costumbres de entretenimiento de los uruguayos.

Lo que sí es cierto es que el clima condiciona el comportamiento, y los hábitos cambian según sea invierno o verano. Con tiempo lindo, la vedette es la actividad al aire libre, mientras que con los fríos siempre se busca el refugio de un techo. Quizá es por ello que los cines y teatros viven su zafra por estos meses. Si la sala es acogedora, los espectadores no tienen problema en atravesar viento y marea para instalarse en las butacas.

Desde el teatro El Galpón explican que julio suele ser uno de los meses de más trabajo, por las vacaciones, y que este año no se observó ninguna variación.

Lo mismo indicó Víctor Cunha, director de la Sala Zitarrosa, aunque apuntó un problema que a veces generan los fríos. "Para la música el invierno es muy buena temporada. Algunos años, se han generado problemas por deserciones de artistas, que quedan resfriados o afónicos. Nos sucedió con Malena Muyala y Laura Canoura una vez. Pero este año, globalmente, no hubo diferencias mayores con la temporada pasada".

Tampoco en el Teatro Solís notaron una merma de público. Si bien la primera mitad de este año la platea recibió 5.000 espectadores menos que en el mismo período de 2006, en el teatro consideran que pudo deberse a varios factores, por ejemplo que estas vacaciones se realizaron menos funciones que el año pasado, y además aseguran que, repartido en un semestre, la diferencia es casi insignificante.

En plan salida, otra opción es sentarse en la mesa de un boliche. Manuel Domínguez, propietario del Shannon Irish Pub e integrante de la Asociación de Comerciantes de la Ciudad Vieja, explicó que sus clientes tienen una suerte de comportamiento cíclico, relacionado con el clima. "Para nosotros, los mejores meses son diciembre y marzo. En invierno siempre baja, sobre todo abril y mayo, cuando llegan los primeros fríos. Después la gente se aburre y empieza a salir de vuelta".

Según Domínguez, lo que más intimida a la gente no es el frío, sino la lluvia. "Los locales tienen calefacción, entonces la temperatura no es problema. Pero si llueve, la asistencia baja hasta 50%, incluso en verano", dijo.

Un poco más duro es para los restós ubicados sobre la rambla, donde el frío no da tregua. Tanto en Che Montevideo como en El viejo y el mar indicaron que la clientela baja sensiblemente con mal clima. Sin embargo, mientras en el primero aseguraron que esta temporada no varió en relación a anteriores, en El viejo y el mar dijeron que la merma fue de casi un 40%.

TELEADICTOS. Con temperaturas bajo cero, uno de los planes que ronda la cabeza es quedarse en casa. Obviamente, la televisión es el divertimento preferido puertas adentro. No obstante, según cifras de Ibope, el encendido de este julio fue igual al del año anterior (22,5%). Desde enero de 2006, el mes en que la gente vio más tevé fue mayo pasado (22,7%), y menos en diciembre, con 17,3% de aparatos encendidos.

Para zafar de la repetición, muchos optan por los videoclubes. No obstante, aunque su zafra es en invierno, no es el frío lo que suele incrementar la cantidad de alquileres. Tanto en Blockbuster como en el video de Tienda Inglesa, aseguraron que la lluvia es la mejor tentación para ver un DVD. Lo mismo sucede con el delivery, dijeron en Il Mondo de la Pizza. A la hora de amedrentar, la lluvia le gana al frío.

El clima ayudó a videoclubes

Al contrario de lo que podría suponerse, el alquiler de videos y DVD`s no subió debido a los fríos vividos este invierno. Sin embargo, voces consultadas aseguraron que el clima está ayudando a "salvar la temporada". Es que la incidencia de la piratería, que este año golpeó más fuerte que nunca, sumada al recorte de gastos que muchas familias realizaron a la expectativa por cómo les impactaría el IRPF, llevó a que el negocio bajara sensiblemente. "Este año fue atípico. El clima nos salvó de números peores", explicaron.

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