El castillo de arena, de Seicho Matsumoto
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Porque es una nueva traducción al castellano del maestro de la novela negra japonesa, capaz de retratar los intersticios criminales del Japón del siglo XX como pocos, ese donde la policía y el sistema judicial casi no contempla a los más débiles, víctimas de una burocracia que los soslaya por no tener dinero y no poder contratar un buen abogado. Con ese karma de desigualdades deberá lidiar el inspector Imanishi tras la aparición del cadáver desfigurado de un hombre en una estación de Tokio, sabiendo que habrá justicia para unos pocos, si la hay.
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Matsumoto recibió en 1952 el Premio Akutagawa, y hay varias novelas de su prolífica producción ya traducidas, lo que permite disfrutar de su narrativa reposada, de tramas perfectas, y giros psicológicos sorprendentes. Sus libros son joyas del género. (Libros del Asteroide)