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Robando desde la época colonial: Jorge Lanata escribe a puro dato una historia de la corrupción en Argentina

Un libro sobre el egoísmo y la avaricia que olvida el bien común

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JORGE LANATA
Jorge Lanata

por László Erdélyi
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El libro se titula Óxido apelando a una metáfora, porque el óxido corroe, destruye, a veces sin que se note. Tomando datos puros y duros, y apelando a una mirada histórica que busca indicios hasta en la colonia, Lanata expone una cultura profunda que alimenta la confusión y el borrado de límites entre lo privado y lo público, y donde ciertos funcionarios se enriquecen amasando fortunas mientras dura su cargo público.

La corrupción en Argentina ha sido objeto de libros buenos y otros olvidables. Entre los primeros destaca En defensa propia, Cómo salir de la corrupción de Luis Moreno Ocampo (1993), que analiza con lucidez el fenómeno, tanto que parece escrito hoy y no hace 30 años. El gran problema que detecta el libro consiste en detectar cómo hace el sistema político para que no lo controlen, sea por la falta de poderes independientes, por la ausencia de una prensa libre, o por un manejo poco transparente de la información. El libro de Moreno Ocampo se publicó en el contexto del impacto que tuvo entonces la obra Controlando la corrupción, del sudafricano Robert Klitgaard (1988), cuyo planteo teórico sentó las bases para entender y enfrentar el fenómeno en el mundo.

En la breve introducción de Óxido, Lanata se apoya en este enfoque para pensar una Argentina sin corrupción: “No hay país posible sin justicia independiente”. Tampoco la hay sin ciudadanos críticos, sin ciudadanía. Los argentinos en general tienden a no cuestionar los relatos que surgen desde las diferentes tiendas políticas, tomándolos como verdad absoluta, como actos de fe, desacreditando totalmente al adversario. No abunda el ciudadano que cuestiona desde una posición de autonomía, y que se apoya en los datos que le inspiran mayor confianza para formar su propia opinión. Óxido es un ejercicio radical de periodismo que ayuda a construir esa autonomía.

Comprar cargos. La “idea” de corrupción, “el óxido que fue corroyendo nuestras tuberías se amplió y perfeccionó poniéndose al abrigo de la impunidad”. Así, podrá parecer caricaturesco lo que hacía Felipe II, un rey que introdujo la práctica de vender cargos públicos al mejor postor, comparado con la sofisticada ingeniería de lavado de dinero de Lázaro Báez y la ruta del dinero K.

En Buenos Aires se vendieron los primeros cargos en 1607. La compra inaugural fue de Bernardo de León, que pagó 2.000 pesos para ejercer el cargo en el Cabildo durante treinta años. El siglo XIX, a su vez, ofrece un rosario de casos donde los favores políticos eran muy bien remunerados. Se ha acusado a Juan Manuel de Rosas de instaurar una cleptocracia, pues frecuentó la entrega de tierras en propiedad a los favoritos del régimen, a sus parientes, como también a los integrantes de su temible policía secreta, la Mazorca.

Durante la Conquista del Desierto, Julio Argentino Roca y sus hermanos acumularon cifras increíbles de tierras. Sarmiento dejó para la posteridad un proverbio que decía, “El presidente Roca hace negocios y su hermano Ataliva, transformando su nombre en sinónimo de cobrar coimas”. La maniobra consistía en enajenar tierras públicas tasándolas a un precio mucho menor que el del mercado, maniobras que Sarmiento calificó de “fraudes inauditos”. Esa práctica se repetiría increíblemente en el Calafate de la era kirchnerista.

Siglo XX cambalache. El libro cambia de ritmo cuando llega al menemismo y al kirchnerismo. En ambas épocas Lanata fue protagonista, sea como fundador el diario Página/12 o en otros emprendimientos periodísticos. Ese protagonismo, para muchos en carácter de “divo” —sobre todo el ejercido desde la televisión o la radio— pudo entrar en colisión con aquella máxima que dice que el protagonista es la noticia, nunca el periodista. Sin embargo Lanata neutraliza ese conflicto.

Desde Página/12, con un periodismo que apostó a las notas largas, reflexivas, y apoyado en firmas como la de Horacio Verbitsky, logró acorralar al gobierno de Menem a comienzos de los años 90, y exponer a los funcionarios corruptos. Fue un hito, porque nunca antes en la Argentina el periodismo fue un factor de control del poder a esa escala.

Luego Lanata aprieta el acelerador en el capítulo final titulado “Hace media hora”, con más de 250 páginas dedicadas al kirchnerismo. La actualidad expande la atención, pues aparecen nombres muy conocidos. “Nunca en toda mi carrera periodística junté tantas pruebas sobre una denuncia de corrupción”, afirma, en referencia a la ruta del dinero K y el papel de Lázaro Báez, durante las presidencias de Néstor Kirchner y Cristina Kirchner. Ese es un caso entre muchos de esa época, con tantos nombres que al lector le resultará difícil retener, aunque el libro crece apelando a códigos QR intercalados en las páginas que permiten ir a videos u otras fuentes audiovisuales.

El punto más intenso de este capítulo es la transcripción de la entrevista que mantuvo Lanata con el intendente de Calafate Néstor Méndez en Radio Del Plata en 2005. El sitio, paradisíaco, también lugar de bolsos con dinero que no se contaba sino que se pesaba, tuvo gran expansión en las últimas décadas. El interés por los terrenos fiscales del lugar fue enorme, pero una ordenanza obligaba a enajenarlos por licitación pública. La clave era la tasación de los predios. “Allí compraron varios amigos del poder a 7,50 el metro cuadrado y pudieron vender con facilidad, pocos días después a 100 o 120 pesos”, escribe el autor. Casi a los gritos Lanata le lee a un Méndez que lo interrumpía una larga lista de funcionarios públicos beneficiados. El intendente no logra responder a los planteos.

Lanata describe cómo la coima, estrella en la era del presidente Menem, cayó en desuso, y se optó por sistemas más sofisticados y ocultos de “cobro” de favores políticos, unos que permitían al poder controlar mejor a las partes involucradas. Exponer esas partes para que pierdan el control es lo que hace Óxido con una acumulación abrumadora de datos.

ÓXIDO, Historia de la corrupción argentina 1580-2023, de Jorge Lanata, con Juana Bugallo y Camila Grigera Naón. Sudamericana, 2023. Buenos Aires, 618 págs.

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