RENZO TEFLÓN SE CONFIESA

"La música está llena de humor"

Acaba de sacar un nuevo y extraño disco, "Unknown"

Dibujo de Ombú
Los Tontos. Foto Archivo El País
Colección Caruso. Archivo El País

RENZO Teflón Guridi, exlíder del grupo Los Tontos, célebre en los años 80 por unir rock, política y humor —un mix que les generó muchos fans y algunos enemigos—, acaba de publicar como solista el disco Unknown, compuesto, ejecutado, producido, programado, mezclado, sampleado y masterizado por él, donde rinde homenaje explícito a Paul McCartney en el tema "Sing the Changes" y a la poeta Idea Vilariño en "¿Quién?". En otras canciones del disco se deslizan silentes Eduardo Mateo y Prince, además del heavy metal, el brit pop, el retro-tecno y un sonido próximo al spaghetti western (en "Unknown West"). Y, a juicio del músico, también están Ennio Morricone, la banda Chic como referente de la música disco, Giovanni Giorgio Moroder, los franceses Daft Punk y Alan Parsons, entre otros, todos homenajeados de manera elíptica.

Teflón toca bajos, guitarra eléctrica y guitarra acústica; programa teclados y batería. Sus letras son directas, sin metáforas. El disco, que alude a la calidad de "desconocido" del autor, es un documento. Como tal resulta creíble: habla desde la primera persona. La entrevista tuvo lugar en la casa del músico, con el álbum sonando. A partir de los temas del disco, el músico disparó reflexiones musicales. Pero también surgieron apuntes extramusicales.

—Es un disco largo, 16 canciones.

—Yo no pensaba grabar un álbum. Mi padre estaba muy enfermo, mi madre estaba afrontando sola el cuidado. Yo dejé mi trabajo para también dar una mano y quedarme con él, en el 2012. Y en las pausas, arriba en mi cuarto, empecé a grabar Unknown. Armé una base y agregué instrumentos. Toqué bajos, guitarras. Los teclados son programados.

—La canción "Luego existo" está escrita contra el hiperconsumo, como "José Mercado", de Serú Girán, o "Wonderful Day in a One Way World" de Peter Gabriel.

—Sí, me acuerdo. La hice de un arranque, salió todo junto, letra y música. No lo pensé mucho. Yo leía mucho a Quino, que era muy crítico de la sociedad de consumo. Leí los libros de humor gráfico de Quino, no sólo Mafalda. Me acuerdo de Ni arte ni parte, libro en el que criticaba el negocio del arte.

—¿Te gustaba el cómic?

—Sí, por ejemplo Batman año cero, de Frank Miller.

—Famoso por Sin City.

—También vi la película.

MATEO Y LOS BEATLES.

—Volvamos al álbum. La canción "Lo-fi", por ejemplo.

—Es una canción rara porque empieza siendo electrónica y termina siendo tocada. El título va a contrapelo de hi-fi. Es la base de una canción que decía "lo-fi and flying saucer is all I have in my mind". No me animé a cantarla y quedó así. Hay una guitarra española sola al final.

—¿Y "Unknown"?

—Es hard rock.

—¿La forma en que está cantada puede tener que ver con Eduardo Mateo en el disco Cuerpo y alma?

—Puede ser. Mateo por supuesto que está presente en todo el álbum. Hay otras canciones así.

—Una amiga me dijo que suena al tema "Nombre de bienes", de Mateo, y coincido.

—Yo también [risas]. En ese disco también está "El boliche", parece que estuviera enojado, como que se estaba burlando del boliche.

—Dice "el boliche, la pinta y el camba".

—Sí, todo lo que rodea ese ámbito bohemio. Mateo iba al boliche pero no en ese plan. Mateo era él mismo y nunca dejó de ser él, siempre se comportó igual.

—En la época de Los Tontos, ¿lo llegaste a conocer?

—No a conocer pero sí a saludar. Compartí escenario con él. Un día lo saludé y le dije "Mateo, sos un genio". No me dio mucha pelota y siguió de largo. Dos veces le dije eso. Y una vez me pidió plata por la calle, para una sopa. "¿No tendrás una moneda para una sopa?"…

—¿Y en la canción "Sing the Changes (Paul McCartney)"?

—Acá hago un mix, Harrison-McCartney. Entre "Sing the Changes", de Paul, y "Here Comes the Sun", de George. Esta canción es de The Fireman [banda creada por McCartney y Youth, miembro y productor de Killing Joke, N. de R.]. Es una canción que es de McCartney y no es a la vez porque la publicó como The Fireman. Es un tema pop y hay otros temas así en mi disco, "A Little cure" también lo es.

—¿Qué te gustó de esta canción?

—La letra. Dice "canta los cambios", "siente la calma en el trueno", "todos los caminos conducen al cielo", "lápices de colores, pinta el cuadro", "y todos tienen el asombro de los niños". Me pareció una letra preciosa. Y yo le puse abajo el arreglo de "Here comes the sun". ¿Querés que la ponga de vuelta? [tararea] Ésta es de la mejor época de Los Beatles, cuando se separaron [risas]. Los Beatles hicieron todo. Todos los géneros los inventaron ellos, todo lo que conocemos como rock ya lo habían hecho Los Beatles.

—Incluyendo a George Martin ¿no?

—Sí, claro. Yo leí los libros de Martin, te los recomiendo. Uno se llama With a Little Help from My Friends, que habla de la grabación del álbum Sgt. Pepper's. Y después hay otro que se llama All You Need Is Ears, "todo lo que necesitas es orejas". Si querés saber cómo eran las cosas, cómo se hacían, tenés que leerlo. Están en inglés pero es un inglés fácil, plain english, se le entiende. Te envío por inbox del Facebook una entrevista a Martin, ahí dice que invirtió toda su vida en la música. Dice "yo necesito música y todo el mundo la necesita".

—Claro, salvo los que tienen sordera al ritmo, al tono, que son pocos.

—Y creo que nunca es total.

—Buena parte de las canciones del disco están en inglés.

—Yo estudié. Siempre mantuve el nivel de inglés, de niño, de joven y de adulto. La vez pasada fui al Anglo a que me hicieran una prueba para ver en qué año empezar y me ubicaron en tercero de adultos.

"MILICOS Y TUPAMAROS".

—¿En el tema "Blues de la volketa" te referís al nombre de tu estudio?

—Sí, es arriba, un sucucho de tres por dos, esa es La Volketa desde el 2008. Cambió de nombre, ahora se llama "Electrisk Kat" que puede ser en noruego o en danés, significa lo mismo, Gato eléctrico. Y el logo del estudio hace referencia a un gato así.

—"Somos huérfanos de una guerra sucia". [Escuchamos la letra]

—Es la guerra entre milicos y tupamaros. Eso le hizo un mal tan grande a nuestra sociedad que todavía lo estamos padeciendo. Yo no tengo nada contra los tupamaros, no tengo nada contra quienes tuvieron que comerse la "cana" como mi padre. A esos los respeto. Mi viejo estuvo diez años en la cárcel de Libertad. Era del brazo armado, andaba con los fierros. Mi padre fue un preso en democracia, cayó en 1972. Esto no lo pongas.

—¿No?

—O ponelo. Como quieras.

—Se sabía pero vos no lo habías dicho.

—Sólo lo dije una vez hace dos años, 2016. Y porque me lo preguntó Leonardo Haberkorn en una entrevista. Yo no iba a hablar de eso, me tomó por sorpresa, pero hablé.

—Ser preso político forma parte de lo público. ¿Por qué no decirlo?

—Quería brillar con luz propia, no quería sacarme boleto con ser hijo de preso político, eso de "pobrecito" no lo quería. Y yo quería lo que tenemos ahora, democracia, libertad de expresión. Me guste o no me guste lo que esté tocando el que está arriba del escenario, me alegro de que esté tocando. "No estoy de acuerdo con lo que dices pero defenderé con mi vida tu derecho a decirlo" [cita de memoria una frase adjudicada a Voltaire]. Y aquella frase "si se pone de pie para señalar algo que está mal pero no pide sangre para remediarlo, entonces es rock and roll".

—Es de Pete Townshend.

—No sabía. Es la mejor definición de rock que leí en mi vida… Bajo la dictadura existía la censura y había que llevar las letras a Jefatura. Pero igual pasaron algunas cuantas. Y también prohibieron a muchos. A Daniel Magnone entre otros, por ejemplo. Tuvo que dejar de tocar, ya nadie se acuerda de eso.

—¿Y la canción " A Little Cure"?

—Ésta es pop británico, inspirada en una amiga. Pero el disco intenta no parecerse a nada. Salió así, sui generis

—No como la banda argentina [risas].

—Ah, pero me gusta Sui Generis. Está bueno Pequeñas anécdotas sobre las instituciones, mi disco preferido, me llega. "Tango en segunda", "Para quién canto yo entonces". Es realmente bueno. Es una canción tierna la que compuse. No tengo mucho más para decir.

—¿Volviendo al álbum, el tema "Disco Unknown"?

—Es mi reconocimiento a Chic y a la música disco. En esta parte [señala él la rítmica funk] me inspiré en Daft Punk. En 2013 la banda publica Random Access Memories. Yo lo estaba escuchando por internet, fue una inspiración, con grabación analógica. Por eso participó Giorgio Moroder. Fue un disco grabado en cinta y usaron músicos sesionistas. Adoro la banda, son mis ídolos. Hay teclados programados. Lo escuchaba todos los días. Me gusta toda la obra desde Homework.

—¿La canción "Descontinuado"?

—Lo canto como Mateo. Sin intención, quedó así. Yo me siento discontinuado, descatalogado. Igual estoy en el catálogo de Perro Andaluz. Y en Orfeo que publica por Bizarro. Pero yo como artista soy independiente por voluntad propia. Rescindí en 1988, van a ser treinta años. Me quisieron hacer pagar una guitarra a través de un cobrador. En 2017 encontré dos contratos de Los Tontos y también los rescindí. El tema tiene este contexto detrás. Tengo material pero no lo mueven, no lo venden. En 2004 recién reeditaron el primer álbum de Los Tontos. No se vendió muy bien. Igual Bizarro me hizo ir a medios. Participé en el diseño gráfico porque se había perdido. Pero hoy todo es diferente, tengo un canal por Internet [Lo pone y escuchamos el tema "Feliz cumple Felisberto"].

—¿Te gusta Felisberto Hernández?

—Claro, leí sus Obras Completas, el mejor escritor uruguayo. Él y Horacio Quiroga.

IDEA PRESENTE.

—¿Mario Levrero te gusta?

—De Levrero leí París y un cómic, Los Profesionales, con Lizán. Pero uno de mis libros de cabecera es El péndulo de Foucault.

—De Umberto Eco, también de los 80.

—Claro, un cague de risa todo el libro. Y en materia de humor ¿leíste La conjura de los necios?

—Sí, de Kennedy Toole. Ignatius es un personaje delirante pero todos están muy mal de la cabeza, incluida la madre.

—Sí, están también el negro Jones y el policía [risas].

—¿Y el tema "Quién? (Idea Vilariño)".

—Acá está Mateo otra vez. Es tipo candombe, a mi estilo. No tiene bajo. ¿Para qué? Si está la percusión.

—Hay varios homenajes. A Mateo…

—A Los Beatles…

—A Idea Vilariño.

—Lo de Idea es diferente. Yo la conocí en persona, iba a la casa, de noche, charlábamos, también hablábamos por teléfono. Habrá sido por 1988, 89. Un día le dije que quería una letra para cantar y al tiempo me llega por correo postal una carta mecanografiada por ella. Decía "encontré esta letra, no sé si te interesa musicalizarla". En lo musical esta canción es candombe beat, El Kinto. El tipo de percusión es de Mateo, en Mateo solo bien se lame. No hay batería ni bajo. Las guitarras eléctricas son de candombe beat.

—¿Y el tema "Fadin' tides"?

—Cuando la escucho me gusta, me da tranquilidad. Es un tema reposado, fluye. No es como otros temas en que hay más tensión. Este tema lo compuse para el álbum Unknown y luego grabado con la voz de Duncan Reid en el álbum homónimo La Sangre de Verónika. Ambas versiones suenan distinto.

—¿Y "Unknown Piece"?

—Esto es bien Alan Parsons Project. El bajo es tocado, sigue siendo mi instrumento por excelencia, más que la guitarra. Mi guitarrista de cabecera se suicidó, Juan Carlos Fuentes. Entonces me decidí a tocar la guitarra yo en honor a él.

—¿Y con "Unknown West"?

—Pensé en Ennio Morricone.

—Es un spaghetti.

—¡Te diste cuenta! Me imaginé una película con Clint Eastwood. Date cuenta que en la mitad del tema vuelve a empezar, con loops. Pensé en una banda de sonido de Ennio Morricone, me encanta la música que hizo. Lo contrataron en Hollywood y se lo tomaron en serio. Eso que las películas que musicalizaba al principio eran para la joda. Hollywood descubrió a Eastwood y a Morricone.

—¿Y la canción "Tributo al gruock uruguasho"?

—Está doblada, canto dos veces.

—Hay una cita a Luca Prodan, "ya no me pregunten por qué no tocás/ quizá sea por el asco que da tu sociedad". Además hay una alusión a la "generación sándwich".

—¿Sabés lo que es?

—La generación que hoy tiene entre 50 y 60. La que le tocó vivir la dictadura, entre la democracia que murió y la democracia que renació. ¿Por eso "sándwich"?

—"Yo toqué en medio de un sándwich al revés". Pero no es lo que vos decís [risas]. En el festival Montevideo Rock I tocó primero Renato Russo, compositor de Legião Urbana, después yo, y después Luca Prodan. Toqué entre dos fiambres... es humor negro. Luca se suicidó de a poco, en cuotas, dejó la heroína pero agarró la ginebra. Un adicto es un adicto. Un crimen porque tenía mucho para dar, un tipo de gran musicalidad. Vivió el punk, el reggae de primera mano. Hay un disco solista de Luca que lo grabó en Córdoba antes de formar Sumo y que es increíble.

Time, Fate, Love. Con reggae, country, algo de psicodelia, tipo Pink Floyd.

—Cierto. ¿Quién no tiene algo de psicodelia? Yo no tengo psicodelia, no me sale.

—¿Y con "Unkmorodized"?

—Esta es la versión Giorgio Moroder del tema "Unknown". Es un homenaje a Moroder. Llegué a Giorgio de joven, me compré un disco que se llamaba From Here to Eternity, en el año 78, me encantó y lo empecé a seguir. Desde joven escuchaba de todo incluido rock progresivo. Creo que empecé a escuchar progresivo desde que salió Pequeñas anécdotas sobre las instituciones. También escuchaba rock sinfónico, Rick Wakeman, el tecladista de Yes. Tocó teclados en "Life on Mars" de Bowie. También tocó en "Morning Has Broken", de Cat Stevens. Es un monstruo como tecladista y arreglador. La vez pasada escuché Viaje al centro de la Tierra de Wakeman.

—¿Y la última canción del álbum, "Estrellas"?

—Esta canción es linda, la hice para una amiga en Chile. Le mandé una carta con dibujos y ella me respondió "tales y cuales dibujos son viejos pero las estrellas están recién hechas". Y ahí saqué esa parte para la letra de la canción.

—Poética, con margen para colgarse.

—Es que es muy buena la frase.

—También habla de La tierra purpúrea, el libro de Hudson sobre el siglo XIX uruguayo…

—Traducido por Idea Vilariño.

LA CLAVE DEL HUMOR.

—¿Te parece frecuente el humor en la música?

—Es frecuente, la música está llena de humor. Gardel tiene humor, "Te fuiste ja ja" es un tango humorístico.

—No son tantos los que pueden hacer humor desde la música. Little Richard, Frank Zappa, Rita Lee…

—Rita Lee tiene gracia.

—Leo Maslíah, vos estudiaste con él.

—Sí, fui alumno como cuatro años. Antes había estudiado en el Nemus (Núcleo de Educación Musical) con Ricardo Comba, que sigue cantando. Pero con Leo nunca hablamos de humor, nunca me dijo "hacé una canción que tenga humor". Me enseñó a escribir letras. Era como un taller, yo llevaba canciones y me decía "esto es una porquería" [risas]. Eran clases particulares, dejé cuando empezó a dar clases grupales. A lo que él me instó fue a hacer mis propias canciones, me dijo que tenía que componer más.

—Él fue el culpable.

—El culpable de que compusiera, no del humor. El humor yo se lo afané a él [risas]. Yo en el liceo tenía compañeros muy divertidos, teníamos chistes internos.

—Se complementaban, recuerdo la versión de "Agua podrida" que combinaba lo imperturbable de Maslíah y el descontrol de la banda.

—[Ríe] Es una contradicción, es raro, es como quedó en el disco. Una gran canción de Leo. Él vivía en un barrio que tenía un olor nauseabundo, cerca de una curtiembre.

—Una época de muchas curtiembres en Montevideo. ¿Cuando era cerrajero?

—Claro. Entonces yo fui a ayudarlo en la mudanza y no sabés el olor que había. No se podía vivir. Y la canción reflejaba una realidad montevideana seria para mucha gente. Y él logró hacer humor a partir de eso… A mí me gusta "Che bo".

—Es trágica. También Rada, por ejemplo, derrama humor.

—Rada es un compositor de puta madre, un intérprete espectacular. Recuerdo un álbum que me encantó que se llamaba Black. Yo trabajaba para la Guía del ocio y me cayó el disco. Y me dije "este tipo es un genio". También me gustaba aquél tema, "Terapia de murga", posterior.

—¿Habías escuchado a El Kinto, Tótem y Opa cuando formaste Los Tontos?

—Claro.

—No te influyeron.

—Son músicos de otra categoría, son de jazz. Un músico de jazz puede tocar prácticamente cualquier género. Yo tengo la limitación de ser un músico de rock.

—En los 60 Rada hizo de todo, candombe beat con el Kinto, dixieland con los Hot Blowers.

—No es para cualquiera hacer dixieland y eran muy buenos.

—Otra banda con humor, el Cuarteto de Nos.

—El Cuarteto también tiene mucho humor. Y con Los Tontos nos planteábamos hacer algo que fuera bailable, algunas canciones al menos. Los Twist hacían lo mismo. Pero Los Tontos y Los Twist eran bandas bien diferentes.

—Además de la "Cueva del rock", recuerdo el programa en que participaste como invitado junto a Bimba, madre de China Zorrilla, y Gonzalo Aguirre, entonces senador nacional. A pesar de los casi 70 años de diferencia, vos y Bimba conectaron en humor.

—Bimba ¡una genia! Después del reportaje nos fuimos juntos en un auto porque vivía cerca de casa. Hicimos rebuenas migas, me dijo "cuando quieras pasar por casa, vení nomás". Y yo no fui, qué boludo. Tenía como 92 años pero era muy joven.

[Entonces Martiniano, un vecino de seis años que suele visitar al músico, llega hasta la sala donde se realiza la entrevista. La vez que llamé a Renzo Guridi para pactar nuestro encuentro estaban jugando a los dinosaurios, según dijeron ambos al teléfono, entre risas. Mantienen un diálogo muy breve y luego Martiniano se va, lo viene a buscar la madre tras saludar a su vecino de manera amable, afectuosa].

Los (no) mareados

—NO MAREARSE a pesar de la calidad musical y el éxito.

Mis referentes del rock no se marean. Peter Gabriel, Bryan Ferry. Mejoró mucho en su carrera solista, hizo un álbum muy bueno con versiones de Bob Dylan. Otro es Cat Stevens. Y acá, muchos, digo solo algunos, los que se me vienen ahora. Leo Masliah, Fernando Cabrera, Urbano Moraes, ninguno se mareó… Aunque mis referentes en el bajo son Simon Gallup de The Cure y Sting [nombra por orden cronológico los cinco discos de The Police].

Pax y Minerva

—HAY DOS libros de filosofía oriental que son buenísimos, del 500 a.C. más o menos. El arte de la guerra de Sun Tzu, y Tao Te King de Lao Tse. El primero te dice que la guerra es una cagada pero te prepara para el caso que tengas que vivir una guerra. Es escrito por un militar, un general, que estaba contra la guerra, de la época que China estaba dividida, había reinos separados y en guerra. Y el Tao Te King lo aplico en mi vida, yo estoy contra la violencia, nunca tuve armas, en esta casa no hay armas. Hay una película titulada Héroe que cuenta la unificación de China. Esto de la China me viene de lejos, mi tío tenía un álbum de recortes de papel chino. Yo era chico. Miraba y decía qué raro que estos chinos puedan producir tanta belleza… Cuando en Europa andaban en taparrabos, los chinos ya tenían una gran civilización.

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