Una nueva nanoterapia alivia el dolor de la metástasis ósea al interrumpir la comunicación entre el tumor y los nervios

Un estudio publicado en la revista científica Science Advances describe una tecnología capaz de localizar tumores en los huesos y liberar medicamentos directamente en las zonas afectadas.

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Algunos tipos de cáncer siguen representando un desafío imposible de resolver.
Foto: JD Howell/Commons.

Redacción El País
Científicos desarrollaron una nanoterapia que consigue aliviar el dolor provocado por la metástasis ósea al cortar la comunicación entre los tumores y los nervios.

La tecnología, además, permite identificar con precisión dónde se encuentran los tumores en los huesos y liberar allí los fármacos necesarios.

La metástasis ósea ocurre cuando un cáncer que se origina en otro órgano —como mama, próstata o pulmón— se disemina hacia los huesos. Las células del tumor primario viajan por el sistema sanguíneo o linfático y forman tumores secundarios en el tejido óseo.

Aunque los huesos son estructuras rígidas, contienen numerosos nervios y vasos sanguíneos, donde las células tumorales pueden desarrollarse.

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Foto: Archivo El País

Cuando los tumores se instalan, también se conectan a los nervios. Al liberar señales que estimulan el crecimiento nervioso, las células cancerígenas vuelven la zona extremadamente sensible y generan dolor crónico.

El trabajo fue realizado por un equipo de investigadores chinos y presenta una nanoterapia denominada LipoNCs@pGSDMB, que libera dos medicamentos directamente en los tumores.

El primero es un agonista del estimulador polimérico de genes de interferón (STING), que prepara al sistema inmunológico para atacar el cáncer. El segundo es un plásmido de gasdermina B (GSDMB), un fragmento de ADN que instruye a las células cancerígenas a morir mediante un proceso de explosión celular.

Según los resultados, en dos semanas la nanoterapia logró una supresión del 94% de los tumores. Esto contribuyó tanto a aliviar el dolor como a iniciar un proceso de regeneración ósea.

Los investigadores observaron que el tratamiento interrumpió la comunicación dañina entre el tumor y el nervio, lo que limitó la señal dolorosa. Además, fortaleció el sistema inmunológico a nivel local y sistémico, incrementando la acción de las células T citotóxicas, encargadas de destruir células perjudiciales, como las cancerígenas.

Estudios previos indican que más del 70% de los pacientes con cáncer de próstata y de mama en etapas avanzadas desarrollan metástasis ósea, una condición que suele reducir las probabilidades de supervivencia.

En la actualidad, los tratamientos disponibles pueden destruir tumores en los huesos, pero no siempre logran aliviar el dolor crónico, por lo que muchos pacientes dependen de analgésicos para sobrellevarlo.

De acuerdo con los investigadores, esta nueva estrategia aborda simultáneamente tres problemas centrales de la metástasis ósea: la respuesta inmunológica debilitada, el dolor nervioso y el daño en el tejido óseo.

Para el equipo, el hallazgo introduce un nuevo tipo de neuroinmunoterapia que rompe el círculo vicioso que sostiene la metástasis ósea y, al mismo tiempo, reduce sus efectos más debilitantes.

En base a OGlobo/GDA

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