Queratosis pilaris: el dermatólogo que advierte por qué nunca hay que exprimir estos brotes en los brazos

Video de un dermatólogo volvió a poner en foco la queratosis pilaris, una condición genética confundida con acné. El especialista explica qué la causa, qué errores la empeoran y cómo cuidarla.

Brazo con Queratosis pilaris
Brazo con Queratosis pilaris
Foto: Freepik

Redacción El País
Si alguna vez sentiste la tentación de exprimir esos pequeños bultos ásperos que aparecen en la parte posterior de los brazos, no sos la única persona. Muchos los confunden con acné, pero en realidad suelen corresponder a queratosis pilaris, una condición benigna, frecuente y de origen genético. Así lo recordó recientemente el dermatólogo Camilo Parodi en un video que se volvió viral en redes sociales, donde advirtió que apretarlos es “el peor error”.

Qué es realmente la queratosis pilaris y por qué no es acné

La queratosis pilaris ocurre cuando los folículos pilosos se tapan por un exceso de queratina, una proteína natural de la piel. Ese taponamiento genera la típica textura áspera, similar a la piel de gallina, que muchos interpretan como barritos. Parodi aclara que no se trata de una enfermedad, sino de una característica heredada que puede aparecer en los brazos, pero también en muslos, glúteos y otras zonas del cuerpo.

Aunque es inofensiva, la molestia estética lleva a que muchas personas intenten “mejorarla” de la peor manera posible. El dermatólogo insiste en tres prohibiciones claras:

  • No exprimir: no hay pus ni grasa que eliminar; apretar solo inflama, irrita y puede dejar cicatrices.
  • No usar exfoliantes agresivos: guantes de crin, esponjas duras o productos granulares empeoran la irritación.
  • Evitar el agua muy caliente: las temperaturas extremas resecan la piel y profundizan la áspera textura característica.

Estas conductas, lejos de aliviar, terminan agravando la condición al generar más inflamación y comprometer la barrera natural de la piel.

Brazo con Queratosis pilaris
Brazo con Queratosis pilaris
Foto: Freepik

Cómo tratarla correctamente y qué rutina ayuda a mejorarla

La queratosis pilaris no tiene una “cura” definitiva, pero sí puede controlarse con constancia y cuidados suaves. La clave, indica Parodi, es no agredir la piel y enfocarse en recuperar hidratación y suavidad.

Las recomendaciones básicas incluyen:

  • Baños tibios, evitando tanto el agua demasiado caliente como la muy fría.
  • Secado a toques suaves, sin frotar la piel con la toalla.
  • Uso diario de cremas con urea o alfa hidroxiácidos, dos ingredientes que ayudan a deshacer el exceso de queratina y a suavizar la superficie cutánea.
Brazo con Queratosis pilaris
Brazo con Queratosis pilaris
Foto: Freepik

Para quienes conviven con esta condición, el especialista sugiere consultar con un dermatólogo para recibir un diagnóstico personalizado. Cada piel responde distinto y, en algunos casos, puede ser útil complementar con tratamientos específicos para disminuir la inflamación o mejorar la textura general.

La queratosis pilaris es muy común y no representa un riesgo, pero entender qué es —y qué no es— permite tratarla de forma adecuada y evitar daños innecesarios. Un enfoque suave y sostenido suele ser la mejor estrategia para que la piel recupere confort y luminosidad.

En base a El Tiempo/GDA

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