Por qué los infartos cerebrales también empezaron a darse en jóvenes y cuáles son las señales súbitas de alarma

Aunque suele asociarse con los adultos mayores, el infarto cerebral también puede afectar a personas jóvenes. Hipertensión, diabetes, tabaquismo y sedentarismo se encuentran entre los principales factores de riesgo.

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Tomografía en la pantalla de una computadora.
Foto: Freepik.

Durante años, el infarto cerebral estuvo asociado principalmente con los adultos mayores. Sin embargo, un accidente cerebrovascular (ACV) también puede afectar a personas jóvenes, especialmente cuando existen factores de riesgo relacionados con enfermedades crónicas o determinados hábitos de vida.

Los especialistas en neurología advierten que condiciones como la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado, el tabaquismo, la obesidad y el sedentarismo pueden aumentar las probabilidades de sufrir un evento cerebrovascular a edades más tempranas.

El infarto cerebral ocurre de manera repentina cuando una arteria que lleva sangre al cerebro se obstruye. Como consecuencia, disminuye el aporte de oxígeno al cerebro, una situación que puede provocar daño neurológico, discapacidad e incluso la muerte si no se recibe atención médica inmediata.

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Foto: Needpix.

Infarto cerebral en jóvenes: los factores de riesgo que aumentan el peligro

Aunque la edad continúa siendo uno de los factores asociados con el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular, los eventos cerebrovasculares no son exclusivos de las personas mayores.

Especialistas del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez, en México, señalan que la presencia de enfermedades crónicas y ciertos hábitos poco saludables puede favorecer la aparición de un infarto cerebral en personas jóvenes.

Entre los principales factores de riesgo modificables se encuentran:

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El tabaquismo aumenta las probabilidades de Alzheimer.
Foto: Freegreatpicture.

  • Hipertensión arterial.
  • Diabetes.
  • Colesterol elevado.
  • Tabaquismo.
  • Obesidad.
  • Sedentarismo.
  • Enfermedades cardíacas.

Controlar estos factores resulta fundamental para reducir el riesgo de desarrollar un evento cerebrovascular y proteger la salud cerebral a largo plazo.

Síntomas de un infarto cerebral: las señales de alarma que aparecen de forma súbita

Ante un posible infarto cerebral, el tiempo es un factor determinante. Los síntomas de un ACV suelen aparecer de forma repentina y requieren atención médica de emergencia.
Entre las principales señales de alarma se encuentran:

  • Debilidad o pérdida de fuerza en la cara, un brazo o una pierna.
  • Alteraciones del lenguaje o dificultad para hablar.
  • Pérdida del equilibrio.
  • Problemas de coordinación.

Si alguno de estos síntomas aparece de manera repentina, es fundamental solicitar atención médica de emergencia inmediatamente. Cada minuto que pasa sin restablecer adecuadamente el flujo sanguíneo puede aumentar el riesgo de daño cerebral y de secuelas neurológicas.

Cómo prevenir un infarto cerebral y reducir los factores de riesgo

La prevención del infarto cerebral se basa principalmente en identificar y controlar aquellos factores de riesgo que pueden modificarse.
Mantener bajo control la presión arterial, la glucosa y los niveles de colesterol, además de abandonar el tabaquismo, realizar actividad física y evitar el sedentarismo, puede contribuir a disminuir las probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular.

El neurólogo David Vidal González recomienda realizar chequeos médicos preventivos y, cuando existe indicación profesional, recurrir a estudios no invasivos como el ultrasonido Doppler carotídeo. Este examen permite evaluar el flujo sanguíneo y detectar posibles alteraciones o placas en las arterias carótidas que podrían representar un factor de riesgo para la circulación cerebral.

Chequeos médicos y hábitos saludables para proteger la salud cerebral

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Industria farmacéutica se regirá por el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes.
Foto: Archivo El País

Adoptar determinados hábitos saludables y realizar controles médicos periódicos puede ayudar a reducir los factores asociados con el riesgo de infarto cerebral.
Entre las principales medidas preventivas se encuentran:

  • Mantener controladas enfermedades crónicas como la hipertensión arterial y la diabetes.
  • Abandonar el tabaquismo.
  • Realizar actividad física regular y evitar el sedentarismo.
  • Mantener un peso saludable.
  • Controlar los niveles de colesterol.
  • Realizar chequeos médicos periódicos.
  • Consultar con un profesional sobre evaluaciones adicionales cuando existen antecedentes familiares o factores de riesgo.

Por eso, los especialistas recomiendan no esperar a que los síntomas de un infarto cerebral desaparezcan por sí solos. Reconocer las señales de alarma, pedir ayuda médica de inmediato y mantener bajo control los factores de riesgo son medidas fundamentales para reducir las probabilidades de sufrir consecuencias graves, como discapacidad, daño neurológico o muerte.

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