Uno de los medicamentos más utilizados en el mundo para tratar la disfunción eréctil podría convertirse en una herramienta prometedora contra la metástasis del cáncer. Un nuevo estudio sugiere que el sildenafil, principio activo del Viagra, tiene la capacidad de restringir el crecimiento y la propagación de las células cancerígenas.
La metástasis consiste en la diseminación de células cancerígenas hacia otros órganos, un proceso que incrementa la gravedad y la letalidad del cáncer. De acuerdo con la investigación, publicada en la revista científica Cancer Research, el sildenafil limita la capacidad de estas células para utilizar el colesterol, un componente clave para que puedan desprenderse del tumor original y desplazarse por el organismo.
El mecanismo identificado por los investigadores indica que esta sustancia bloquea una enzima denominada fosfodiesterasa tipo 5 (PDE5), lo que eleva los niveles de una molécula de señalización conocida como cGMP. Además de favorecer la dilatación de los vasos sanguíneos, el aumento de cGMP parece desempeñar un papel importante en la regulación del transporte de colesterol dentro de las células.
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El equipo descubrió que el cGMP también se une a una proteína encargada de transportar colesterol en el interior de las células. Como consecuencia, disminuye la disponibilidad de este compuesto, un recurso esencial para las células cancerígenas, que parecen ser especialmente sensibles a esa reducción.
Los investigadores también observaron que la combinación de sildenafil —y otros medicamentos de la familia del Viagra— con estatinas, utilizadas para tratar el colesterol alto, podría potenciar el efecto contra la metástasis. Esta estrategia limitaría tanto el acceso de las células cancerígenas al colesterol disponible como su capacidad para producir nuevas reservas de este lípido.
La investigación se llevó a cabo utilizando modelos de cáncer en ratones, cultivos de células cancerígenas obtenidas de pacientes humanos y el análisis de datos recopilados durante dos décadas de cerca de 5 millones de personas, lo que permitió respaldar los hallazgos con múltiples fuentes de evidencia.
"Descubrimos una nueva vía biológica que conecta una molécula de señalización ampliamente conocida con la regulación del colesterol dentro de las células, y demostramos cómo ese mecanismo puede aprovecharse para interferir en la capacidad de las células cancerígenas de formar metástasis", explicó la investigadora principal Ayelet Erez, del Instituto Weizmann de Ciencias.