Redacción El País
Según muchos ingenieros de calefacción, 21 °C es la temperatura óptima en oficinas, ya que equilibra confort y eficiencia. Sin embargo, preferencias como género, edad y tipo de trabajo influyen en esta percepción. Más allá de estos factores, a menudo la temperatura de la oficina pone a prueba la convivencia y el relacionamiento en el lugar de trabajo.
Factores que determinan la temperatura ideal
- Género: Las mujeres prefieren ambientes más cálidos (24 °C), mientras que los hombres se sienten cómodos en temperaturas ligeramente más bajas (23,2 °C), debido a diferencias hormonales y metabólicas.
- Edad: Las personas mayores suelen ser más sensibles al frío que las más jóvenes.
- Masa corporal: Individuos con mayor masa muscular generan más calor, mientras que quienes tienen obesidad pueden preferir temperaturas más frescas.
Impacto en la productividad
Un estudio de 2019 de la Universidad del Sur de California concluyó que temperaturas superiores a 25 °C afectan el rendimiento matemático y verbal de los hombres, mientras que temperaturas más bajas perjudican a las mujeres en estas tareas. Aunque la temperatura no afecta la concentración, ajustes moderados pueden beneficiar a equipos mixtos.
Estrategias para mantenerse cómodo en invierno
- Vestirse en capas: Ropa ajustable para regular el calor.
- Evitar corrientes de aire: Cambiar de lugar si hay exposición directa.
- Usar accesorios térmicos: Bufandas o mantas discretas.
- Guardar un abrigo: Tener ropa adicional en la oficina para emergencias.
La clave es encontrar un punto medio que permita un entorno confortable y productivo para todos.