Redacción El País
Los corchos son ítems que solemos descartar una vez que terminamos con el contenido en una botella de vino. Pero los corchos pueden servir un propósito luego de haber protegido al vino de la contaminación aérea. Acá te contamos de qué se se trata
Incorporar uno o varios corchos dentro de tu electrodoméstico ofrece ventajas concretas:
1. Ahorro de energía: Los corchos ocupan espacio, lo que significa que hay menos aire que enfriar. Esto ayuda a que el motor no trabaje en exceso, reduciendo el consumo eléctrico y generando un ahorro en la factura de luz.
2. Eliminación de olores: El corcho natural actúa como un absorbente de olores y humedad de forma natural, manteniendo el interior de la heladera con un aroma más fresco.
3. Conservación de alimentos: Al ayudar a mantener un equilibrio de humedad adecuado, este método contribuye a una mejor conservación de los alimentos, evitando que se deterioren rápidamente.
4. Circulación uniforme del frío: Los corchos ayudan a dirigir el aire frío de manera más eficiente, promoviendo una temperatura uniforme en todos los estantes.
¿De qué manera disponerlos dentro de la heladera?
Seguí estos pasos sencillos para aplicar este consejo práctico de mantenimiento del hogar:
· Ubicación: Colocá varios corchos en los estantes y cajones que tengan más espacio vacío.
· Distribución: Es importante distribuirlos lejos de las rejillas de salida del aire frío para no obstruir el flujo.
· Cantidad: No es necesario llenar la heladera; con unos pocos corchos bien ubicados es suficiente para obtener los beneficios.
A tener en cuenta
Si bien es un truco útil, es importante recordar que no reemplaza el mantenimiento regular de la heladera, como la limpieza o la revisión de los burletes.
Además, el corcho puede saturarse con el tiempo, perdiendo efectividad y acumulando bacterias. Se recomienda reemplazarlo cada mes o dos para garantizar su higiene y eficacia.