Redacción El País
Al abrir una tableta de chocolate, es habitual que algunos consumidores se sorprendan al encontrar manchas blancas, vetas claras o un aspecto opaco en la superficie. Aunque muchas personas lo confunden con moho o con un chocolate en mal estado, este cambio visual suele tener una explicación completamente distinta y no implica un riesgo para la salud.
Según explica la ingeniera pastelera Mónica Ríos, conocida en redes como Moni Ríos C, se trata del llamado fat bloom, un proceso físico vinculado a la grasa del cacao y a la forma en que el chocolate fue elaborado, templado o conservado.
Qué es el fat bloom y por qué aparece
El fat bloom ocurre cuando la manteca de cacao se desplaza hacia la superficie del chocolate y recristaliza, generando esa capa blanquecina que altera su brillo natural. Este fenómeno suele aparecer por un templado incorrecto durante la fabricación o por una conservación inadecuada, especialmente cuando el chocolate se expone a cambios bruscos de temperatura que desestabilizan la estructura de sus cristales de grasa.
Cómo diferenciar el fat bloom de otros problemas
A diferencia del moho, el fat bloom no produce mal olor, ni genera una textura viscosa o pegajosa. Se trata de una alteración puramente estética, que no indica caducidad, contaminación ni deterioro microbiológico del producto.
¿Se puede comer chocolate con manchas blancas?
De acuerdo con la especialista, el chocolate con fat bloom es seguro para el consumo y mantiene su sabor. Sin embargo, recomienda utilizarlo en preparaciones de repostería, coberturas o bebidas calientes, donde la apariencia no sea un factor determinante, evitando así el desperdicio y aprovechando el producto sin riesgos.