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SALUD

Dolor crónico: cómo saber que simple molestia es una enfermedad real

En América Latina, entre el 27% y 42% de personas sufren de dolor crónico, según estimaciones de la Federación Latinoamericana de Asociaciones para el Estudio del Dolor (FEDELAT).

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cansancio, burnout, fatiga crónica

Normalmente, cuando sentimos un dolor en el cuerpo lo ignoramos y esperamos a que pase o acudimos a un especialista solo si se vuelve intolerable. Sin embargo, ese dolor se puede convertir en terminal, ya que existe una enfermedad que lleva ese nombre.

“El dolor crónico es una enfermedad, no es un síntoma, que persiste o se repite por más de tres meses. Cuando hablamos de una enfermedad es porque limita las actividades del paciente, limita su calidad de vida, limita los ejercicios, limita el relacionarse con otras personas, etc. Por esa razón, es importantísimo acudir al médico, porque en el transcurso del tiempo, que son más o menos de tres a seis meses, ya se habría suscitado en el sistema nervioso, pero fundamentalmente el que controla esta condición de enfermedad es el sistema nervioso del dolor”, explica el doctor Enrique Orrillo, presidente de la Asociación Peruana para el Estudio del Dolor, quien explica más detalles sobre el dolor crónico.

Según Orrillo, no es una enfermedad infecciosa, pero puede aparecer con los siguientes síntomas: fiebre, falta de memoria, dolor intenso y constante.

“Tiene mecanismos farmacológicos para poder hacer que disminuye. Si nosotros nos acostumbramos al dolor, entonces está sucediendo en el cuerpo y especialmente en el sistema nervioso una serie de cambios y de fenómenos inflamatorios. Va a haber emergencia hacia los tejidos cerebrales, por ejemplo, de citoquinas, de bradiquilinas y de otras sustancias químicas que afectarán el desarrollo natural del sistema nervioso. Y esto es responsable de trastornarle la memoria, el carácter, el comportamiento, la comprensión y la paciencia, es decir, el paciente ya no va a disfrutar de los momentos especiales”, agrega.

Asimismo, el dolor crónico puede aparecer en diferentes partes del cuerpo y en diferentes personas; por ejemplo, puede aparecer en la espalda o en la punta de los dedos de otra. Además, la sensación de dolor puede ser diferente. Por ejemplo, el dolor puede ser pulsátil, punzante, ardiente o agudo.

Hay tres tipos de dolor crónico: articular, muscular y neuropático (sistema nervioso).

¿Por qué aparece el dolor crónico?

Los motivos son varios y el experto resalta los siguientes:

Es un síntoma que no se ve: Este dolor se produce principalmente porque el paciente lo deja pasar y no lo ve a tiempo. Esta condición puede hacerse grave y puede constituir una enfermedad.

Tener otras enfermedades: Un ejemplo de ello si una persona padece diabetes, la cual va a originar daño en los nervios del cuerpo. Este daño se representa como dolor y eso se llama polineuropatía diabética, la cual es una enfermedad diferente a la diabetes, pero es dolorosa.

Falta de enseñanza: A los médicos en el pregrado, antes de que concedan su título, no ha habido una enseñanza como tal, ya que se estudia dentro de un tema general. Entonces debería ser implementada para solucionar ese vacío, implementado un curso específico, así como se lleva a cardiología o neurología o dermatología.

Los doctores, adicionalmente a su especialización, se dedican a tratar temas de dolor también. Por ello, Orillo nos menciona algunas formas que utilizan los expertos para tratarlo.

“Para un dolor crónico articular, se usan medicamentos antirromáticos, también habrá que poner opioides, inhibidores de la recaptación de serotonina, inhibidores de la recaptación de noradrenalina, por ejemplo, que son grupos de medicamentos que los tenemos a mano y que hay que darles un uso diferente para el que se inventaron. ¿Por qué? Porque los mecanismos que tiene el dolor crónico están implícitos dentro de esa situación”, finaliza.

Laura Espinoza Busatol / El Comercio GDA

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