Redacción El País
El uso de plantas en el diseño de interiores ya no responde solo a una cuestión estética. Cada vez más personas incorporan especies vegetales como recurso funcional para mejorar el bienestar en el hogar y la calidad del aire en espacios cerrados. En este contexto, el romero se destaca como una de las opciones más valoradas por su resistencia, su aroma natural y los múltiples beneficios que aporta cuando se ubica cerca de una ventana o entrada de aire.
Colocar romero en la ventana permite que las corrientes de aire distribuyan de forma constante sus aceites esenciales, generando una sensación de frescura sin necesidad de productos químicos. Además, la luz solar directa potencia su fragancia característica y contribuye a mantener la planta en buen estado.
El romero como puente entre el interior y el exterior
La elección de la ventana como lugar estratégico no es casual. En muchas tradiciones populares, este espacio simboliza la conexión entre el interior del hogar y el exterior, funcionando como un canal de circulación energética. En ese marco, el romero ha sido históricamente asociado con la protección del hogar, la renovación energética y la armonía familiar.
Beneficios de tener romero en casa
Incorporar romero en el hogar ofrece ventajas prácticas y simbólicas que explican su creciente popularidad:
- Actúa como un elemento decorativo natural y minimalista, adaptable a cualquier estilo de interior.
- Es una planta aromática fácil de cuidar, ideal para quienes se inician en la jardinería doméstica.
- Contribuye a crear un ambiente limpio y agradable gracias a su fragancia natural.
- Se le atribuye la capacidad de atraer energías positivas y preservar la tranquilidad del hogar.
Cómo conservar el romero y cuidados básicos
Existen dos formas principales de aplicar este truco natural. Una consiste en colocar ramas frescas de romero en un frasco con agua, que debe renovarse cada siete a diez días para mantener su aroma. La alternativa más duradera es cultivar el romero en maceta.
Para que la planta crezca de forma saludable, necesita varias horas de luz solar directa y un buen sistema de drenaje, que evite el exceso de humedad en las raíces. El romero puede ubicarse tanto dentro como fuera de la ventana, aunque en exteriores conviene protegerlo de heladas, vientos fuertes o cambios climáticos extremos que puedan dañar sus tallos.
Esta práctica sencilla demuestra que integrar plantas aromáticas en la vida cotidiana puede transformar un espacio común en una fuente de aroma natural, equilibrio y bienestar, convirtiendo una simple ventana en un punto clave del confort del hogar.