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El Día Mundial Contra el Dolor y los desafíos para una problemática que afecta a millones de personas

Se calcula que una de cada cinco personas conviven con dolor crónico. En Uruguay, la Fundación Niños sin Dolor contribuye para una atención médica sin dolor y de calidad.

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Hoy se realiza la jornada Día Mundial contra el Dolor.
Foto: Canva.

Hoy es el Día Mundial Contra el Dolor, una jornada que llama la atención sobre una problemática concreta: millones de personas conviven con el dolor día a día. Y como explica la anestesióloga Clarisa Lauber, la presencia del ddolor crónico conlleva una serie de problemas que afecta tanto al individuo como a la comunidad que este integra.

Porque quien padece un dolor crónico es alguien que está impedido de alcanzar todo su potencial, tanto a nivel físico como psicológico. A nivel social, esa persona tampoco puede aportar al colectivo de acuerdo a ese mismo potencial, porque ve disminuida su capacidad laboral y cumplir con distintos tipos de tareas familiares y comunitarias (ir a buscar a los hijos a la escuela, hacer cierto tipo de mandados, etc.)

La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP, por sus siglas en inglés) impulsa desde 2004 junto a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que todos los 17 de octubre se realicen actividades para colocar esta problemática en la conversación pública, y esa misma organización estima que una de cada cinco personas a nivel internacional conviven con dolor, lo cual desafía tanto al sistema de atención médica como a diferentes instituciones y empresas (aseguradoras, por ejemplo).

Ante esta problemática, una de las respuestas en algunos casos ha sido recurrir a tratamientos farmacológicos, y en especial a medicinas basadas en el opio y sus derivados, por la potencia anestésica que estos tienen, como codeína, morfina y heroína.

Pero como ha quedado demostrado en el caso estadounidense y su “epidemia de opiáceos”, esto ha traído aparejado una serie de problemas de salud que ponen al “remedio” casi al mismo nivel que la enfermedad que quiere curar. Lauber explica que el opio y sus derivados tienen efectos colaterales nocivos para la salud, como la afectación del sistema intestinal, la depresión del sistema inmunitario, y hasta puede deprimir el sistema respiratorio.

Lauber agrega, además, que la medicina comenzó a tratar la temática del dolor como algo que va más allá de lo exclusivamente fisiológico. La profesional sostiene que también hay que contemplar al dolor como algo que hace a la subjetividad. Cuando uno tiene que, por ejemplo, ser intervenido quirúrgicamente, cuestiones como la incertidumbre y el estrés contribuyen a ese dolor, y que además eso también afecta a la familia del dolorido, por lo cual hay que abordar la situación de una manera lo más integral posible.

El universo infantil

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¿Cómo puede afectar el dolor a un niño y su familia?
Foto: Canva.

Todo lo anterior refiere principalmente a lo que hace al mundo adulto, pero la problemática se agrava cuando se pone la lupa sobre el universo infantil, dado que en esos casos se está hipotecando tanto el desarrollo de la persona, como el futuro de la sociedad.

Desde hace casi tres años existe en Uruguay la Fundación Niños sin Dolor, que se centra en promover el conocimiento sobre este desafío y —también— las acciones que pueden llevarse a cabo para contribuir a eventuales soluciones.

El gerente general de la fundación Diego Acevedo explica que la fundación lleva adelante acciones para aportar soluciones a la cuestión del dolor. Por un lado, ha conseguido convenios con una larga lista de empresas que contribuyen a las distintas acciones.

Por el otro, ha sumado aproximadamente 1.200 personas que mensualmente aportan algo de dinero para poder concretar distintas compras. También realizan eventos como el que se hará este jueves, una cena benéfica para recaudar fondos.

Y los resultados de esas campañas de difusión y recaudación de fondos se vuelcan al block quirúrgico del Hospital Pereira Rossell, único centro de salud dedicado exclusivamente a la atención pediátrica en Uruguay. Acevedo explica que el Pereira Rossell tiene otra particularidad, que redunda en beneficios para el tratamiento del dolor en el caso de niños:además de la estricta atención médica, ahí también se forman profesionales y expertos en anestesia, “que luego llevan los conocimientos —y las exigencias— a los distintos lugares de trabajo, sean mutualistas u otro tipo de centro de atención a la salud”.

Entre otras cosas, la fundación ya contribuyó con la adquisición de un ecógrafo, que “permite realizar múltiples procedimientos de diagnósticos y de tratamiento mejorando la calidad y seguridad en la asistencia”.

En la actualidad, la meta es la compra de una estación de anestesia valuada en 80.000 dólares, algo que Acevedo calcula podría llegar a concretarse el año que viene, como resultado de las distintas acciones, como la de aportar 10 pesos mediante un mensaje de texto al número 12220 con la palabra "Niños" a través de todas las líneas telefónicas de Antel. Esa acción comenzó hoy y extenderá hasta el 22 de este mes. Además, la fundación implementará un nuevo sistema de historia médica automatizado y digital que registra, hasta el último detalle, toda la intervención quirúrgica.

Al principio, ese sistema de historial médico solo funcionará en una de las seis salas quirúrgicas con las que cuenta el Pereira Rossell, pero luego se extenderá hacia las cinco restantes. El propósito es contribuir a que ese block quirúrgico sea una referencia no solo nacional, sino también regional. Para que el dolor no sea el principal impedimento en el desarrollo vital de un niño o niña.

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La atención pre y posoperatoria a un niño o niña también hace al abordaje del eventual dolor.
Foto: Canva.

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