Redacción El País
Con el paso del tiempo, los azulejos del baño suelen perder su aspecto original. La humedad constante, los restos de jabón y la acumulación de cal generan una capa opaca que hace que se vean descuidados. Aunque parezca un problema difícil de resolver, existen métodos de limpieza simples que permiten recuperar el brillo de azulejos sin recurrir a productos agresivos.
La humedad en el baño es el factor que más contribuye al deterioro. El vapor de las duchas, los residuos que deja el jabón y el agua con alto contenido de minerales forman una película difícil de quitar. Cuando el ambiente no se ventila correctamente, el moho encuentra las condiciones perfectas para crecer. Esta combinación explica por qué la limpieza de azulejos puede convertirse en un desafío diario.
Cómo limpiar los azulejos paso a paso
Para una rutina efectiva no hace falta complicarse. Basta con reunir algunos elementos que suelen estar en cualquier hogar:
- Agua caliente
- Vinagre blanco
- Bicarbonato de sodio
- Jabón neutro o limpiador multiusos
- Un cepillo pequeño
- Un paño de microfibra
Estos insumos alcanzan para eliminar residuos, desinfectar y devolver el brillo sin exponer las superficies a químicos fuertes.
Primero conviene enjuagar los azulejos con agua caliente para ablandar la suciedad. Después se mezcla vinagre y agua a partes iguales, se coloca la solución en un rociador y se aplica sobre toda la superficie.
Se frota con un paño de microfibra realizando movimientos circulares. Para las juntas, se usa un cepillo pequeño y una pasta hecha con bicarbonato y agua. Luego se enjuaga y se seca bien para evitar marcas.
La combinación de bicarbonato y vinagre funciona muy bien para quitar la capa opaca. Se espolvorea el bicarbonato, se rocía vinagre y se deja actuar unos minutos. El jugo de limón aporta un acabado brillante con aroma fresco. Pasar un paño con alcohol de limpieza también mejora el aspecto final y ayuda a desinfectar.
Cuando la suciedad no sale fácilmente, puede aplicarse una pasta espesa de bicarbonato directamente sobre la mancha y dejar reposar quince minutos antes de frotar. Para tratar el moho, una mezcla de agua con lejía resulta eficaz. Se deja actuar unos minutos y se enjuaga con abundante agua. Ventilar bien después de limpiar evita que el moho regrese.
Los limpiadores antical son útiles en zonas donde el agua contiene muchos minerales. Los selladores de juntas crean una barrera que protege de la humedad y retrasa la aparición de moho. Un desengrasante multiusos también ayuda a conservar el baño en buen estado sin necesidad de limpiezas profundas frecuentes.
Mantener los azulejos limpios y brillantes no requiere grandes esfuerzos. Con constancia, buena ventilación y algunos trucos caseros de limpieza, el baño puede conservar un aspecto fresco y cuidado durante más tiempo.
En base a El Universal/GDA