Cómo entrenar a tu perro en casa: claves, etapas y ejercicios básicos para un aprendizaje efectivo

Con paciencia, rutinas y refuerzos positivos, es posible enseñar a cualquier perro órdenes básicas y buenos hábitos desde cachorro. Expertos explican cómo iniciar el adiestramiento en casa de forma segura.

Mascota, perro
Jóvenes riendo con un perro.
Foto: Freepik.

Redacción El País
Muchos tutores, tanto principiantes como experimentados, suelen pensar que entrenar a un cachorro es complicado o requiere conocimientos especializados.

Sin embargo, con paciencia, disciplina y algunos pasos simples, es posible enseñarle a tus mascotas habilidades básicas como hacer sus necesidades en el lugar correcto, evitar que muerda objetos del hogar y comportarse adecuadamente en la calle o en parques. El entrenamiento no solo busca prevenir destrozos, sino también enseñar al perro a actuar socialmente para evitar agresiones, pérdidas o accidentes.

Tal como señala el informe publicado por Gabriel García en El Tiempo, los perros pueden aprender durante toda su vida, aunque las primeras etapas son las más efectivas.

En el primer mes observan los comportamientos de su madre e interactúan con sus hermanos, y así adquieren conductas esenciales como vocalizar, olfatear, jugar y desarrollar hábitos de limpieza.

Un perro mostrando la panza a su dueño. Foto creada con IA
Un perro mostrando la panza a su dueño. Foto creada con IA

Hasta los cuatro meses exploran el entorno, pero aún no retienen bien las órdenes. Desde entonces, y con el esquema de vacunación completo, pueden comenzar ejercicios básicos de obediencia que requieren instrucciones simples y repetición. Después de los diez meses, logran seguir órdenes más complejas y memorizarlas mediante refuerzos positivos —alimentos, palabras amables o caricias—.

Antes de iniciar el entrenamiento

El experto en entrenamiento canino Jesús Gómez destaca que es fundamental tener en cuenta ciertas recomendaciones para que el aprendizaje resulte ameno para el perro y para su tutor:

Refuerzos positivos: evitar castigos físicos o gritos. Los perros aprenden mejor con premios, caricias o palabras amables. Castigar genera conductas basadas en el miedo.

Correctivos: cuando sea necesario corregir un comportamiento inadecuado, usar palabras firmes como “no”, “quieto” o “ven”, sin violencia.

Liderazgo: un solo miembro de la familia debe dar las órdenes para que el perro lo reconozca como guía.

Trabajo en equipo: aunque exista una figura de autoridad, todos deben participar para evitar confusiones.

Límites claros: definir qué está permitido y qué no.

Corrección temprana: intervenir apenas aparezca una conducta no deseada.

Socialización: salir al parque o la calle una vez vacunado para interactuar con otros perros y el entorno.

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Foto: Pixnio.

Rutinas: establecer horarios de alimentación, descanso, paseos y entrenamiento. El descanso es clave para consolidar aprendizajes.

Ambiente controlado: entrenar en lugares con pocas distracciones visuales o auditivas.

Disciplina y flexibilidad: ser constante, pero adaptar el proceso si el perro tiene dificultades.

Instrucciones básicas

Atención al llamado: Según Gómez, esta debería ser una de las primeras instrucciones. El tutor debe alejarse y llamar al cachorro con “vení” o por su nombre. Cada vez que obedezca, reforzar con palabras, caricias o snacks. Luego se puede aumentar la distancia.

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Foto: Commons.

Caminar con collar: Es esencial para evitar accidentes y extravíos. Primero se debe familiarizar al perro con el collar dentro de casa y guiarlo por el entorno. Más adelante, practicar en un parque seguro utilizando premios alimenticios.

Hacer sus necesidades fuera de casa: Para evitar problemas en el hogar, establecer horarios fijos, especialmente después de comer o beber agua. Al principio los paseos serán más largos y se irán acortando a medida que el perro asocie el lugar adecuado.

No morder objetos: Es normal que un cachorro quiera morder todo lo que encuentra. Es clave redirigir esa necesidad hacia juguetes adecuados y premiar el buen comportamiento. Si muerde algo indebido, llamarle la atención con instrucciones como “no” o “quieto”.

Sentarse: Colocar un premio en un puño cerca de la nariz del perro y mover la mano hacia atrás. Con la otra mano se puede aplicar una leve presión en la cadera para que flexione las patas y se siente. Reforzar siempre con la instrucción “sentado” o “sit”.

En base a El Tiempo/GDA

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