“Cuerpo de semaglutida- tirzepatida”, “cara de semaglutida-tirzepatida”. Las dos expresiones llevan la atención hacia los cambios visibles: la silueta, el rostro, los kilos que marca la balanza. Pero el resultado de un tratamiento para la obesidad no debería juzgarse solamente por lo que se ve en el espejo.
La pregunta que merece más atención es otra: ¿qué sucede con la salud de esa persona? En el caso estas drogas, uno de los hallazgos más relevantes es que, en pacientes con determinadas características, puede reducir el riesgo de complicaciones cardiovasculares, incluso cuando no tienen diabetes. Así lo demostró el estudio SELECT (entre otros).
Hablar de un “corazón de semaglutida- tirzapatida” es, entonces, una manera de cambiar el foco de la conversación: de la apariencia a la prevención de problemas de salud.
Qué dice el estudio.
SELECT, publicado en The New England Journal of Medicine, incluyó a 17.604 personas de 45 años o más, con sobrepeso u obesidad y enfermedad cardiovascular previa, pero sin diabetes. Los participantes recibieron semaglutida inyectable o placebo, además de la atención médica habitual.
Los investigadores evaluaron la aparición de un conjunto de tres eventos graves: muerte por causas cardiovasculares, infarto no fatal y accidente cerebrovascular no fatal. El tratamiento con semaglutida redujo un 20% el riesgo relativo de presentar alguno de esos eventos.
Estas cifras permiten entender el alcance del resultado: hubo una reducción importante del riesgo cardiovascular lo que pone a esta droga como una indicación a considerar en pacientes que tienen enfermedad arteriosclerótica previa.
El dato especialmente relevante es que los participantes no tenían diabetes. El estudio demostró que el beneficio cardiovascular de la semaglutida no se limita a quienes reciben tratamiento por esa enfermedad y/o obesidad (que son las primeras indicaciones de este fármaco). Sin embargo, todos tenían antecedentes cardiovasculares: no podemos trasladar automáticamente estas conclusiones a cualquier persona que quiera bajar de peso.
¿Es solamente una consecuencia de adelgazar?
Los autores de SELECT observaron que las diferencias en los eventos cardiovasculares aparecieron temprano. Esto los llevó a plantear que parte del beneficio podría responder a cambios que no dependen únicamente de la magnitud del descenso de peso. Se trata de una interpretación que abre nuevas preguntas, pero es estudio SELECT no fue diseñado con este objetivo, seguramente en un futuro pueda comprenderse mejor por qué genera beneficios para la salud cardiovascular.
Una de las hipótesis involucra a la inflamación. En el estudio disminuyó la proteína C reactiva, un marcador utilizado para evaluar procesos inflamatorios. También cambiaron otros indicadores relacionados con el riesgo cardiovascular. Estos hallazgos sugieren que podrían intervenir varios mecanismos conectados entre sí, aunque no permiten atribuir toda la protección a un único efecto. La consecuencia para nuestra manera de pensar el tratamiento es importante: mirar solamente los kilos perdidos puede dejar fuera una parte relevante de lo que buscamos mejorar.
Otros estudios, distintas preguntas
La investigación con semaglutida también evaluó aspectos de la vida cotidiana de los pacientes. En STEP-HFpEF, realizado en personas con obesidad e insuficiencia cardiaca, el tratamiento mejoró los síntomas, las limitaciones físicas y la capacidad de ejercicio frente a placebo. No se trató únicamente de un cambio en la balanza, sino también de cómo se sentían y qué podían hacer esas personas.
Por su parte, FLOW estudió una población diferente: personas con diabetes tipo 2 y enfermedad renal crónica. En ellas, la semaglutida mostró beneficios sobre la evolución de la enfermedad renal y redujo el riesgo de eventos cardiovasculares. Es importante mantener esa distinción: a diferencia de SELECT, este estudio sí se realizó en pacientes con diabetes y a menor dosis de semaglutida.
La tirzepatida un análogo dual GLP-1/ GIP también aportó evidencia. El estudio SUMMIT incluyó a 731 personas con obesidad e insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada. Evaluó un resultado que combinaba muerte cardiovascular o empeoramiento de la insuficiencia cardíaca, además de los cambios en el estado de salud de los pacientes. El tratamiento redujo el riesgo de ese resultado combinado, principalmente por una menor cantidad de episodios de empeoramiento de la insuficiencia cardíaca, y mejoró el estado de salud informado por los participantes.
Hay antecedentes de estudios previos de la tirzepatida y salud cardiovascular. El estudio SURPASS-CVOT se publicó en diciembre de 2025 en el New England Journal of Medicine y demostró que la tirzepatida no es inferior a la dulaglutida (otros fármaco) en la seguridad y eficacia cardiovascular.
Estos estudios proponen a la tirzepatida también como un fármaco que tiene beneficios cardiovasculares. SUMMIT y SELECT son estudios que tienen diferencias y no se plantearon los mismos objetivos, pero ambos proponen a estos fármacos como una posibilidad terapéutica para pacientes en enfermedad cardiovascular.
Un tratamiento, no una promesa para todos
Estos avances no convierten a los medicamentos en una garantía de protección ni justifican utilizarlos sin una evaluación médica individual. También existen efectos adversos: en SELECT y SUMMIT hubo pacientes que interrumpieron el tratamiento por problemas de tolerancia, principalmente digestivos. La decisión exige valorar los posibles beneficios, los riesgos y las características de cada persona.
Además, los beneficios de SELECT se observaron sobre la base del tratamiento cardiovascular habitual. La semaglutida se agregó a esa atención; no la sustituyó.
Quizás esa sea la reflexión más importante detrás de la expresión “corazón de semaglutida-tirzapatida”. El objetivo de tratar la obesidad no debería terminar en un cuerpo más pequeño ni en una imagen diferente. Debería orientarse a reducir complicaciones, mejorar la capacidad de vivir el día a día y cuidar la salud a largo plazo.
Porque no todo lo importante que cambia con un tratamiento se ve en el espejo.