Cinco claves para crear hábitos saludables en 2026 y sostenerlos con decisiones simples y cotidianas

Más allá de los cambios extremos, el bienestar se construye con acciones pequeñas y sostenidas. Higiene, prevención, entorno y constancia son algunos de los ejes que propone Essity para mejorar la calidad de vida.

Feliz sol aire libre
Mujer con los brazos abiertos bajo el sol.
Foto: Freepik.

Redacción El País
El comienzo de un nuevo año vuelve a instalar uno de los propósitos más frecuentes: mejorar la calidad de vida a través de hábitos saludables.

Sin embargo, transformar esa intención en prácticas sostenidas sigue siendo un desafío.

En 2026, el bienestar se consolida como una prioridad que no pasa por cambios drásticos, sino por decisiones cotidianas, conscientes y sostenibles en el tiempo.

En ese marco, la compañía Essity, dedicada a la higiene y la salud, presentó cinco claves pensadas para facilitar la adopción de hábitos saludables y, sobre todo, para mantenerlos. La propuesta parte de una mirada integral del autocuidado, que articula la higiene diaria, la prevención y el cuidado responsable de la salud como pilares del bienestar físico, emocional y social.

Accesorios para hacer ejercicio
Accesorios para hacer ejercicio
Foto: Canva

La iniciativa cobra especial relevancia en un contexto global en el que las prácticas básicas de higiene siguen siendo un desafío. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1,4 millones de personas mueren cada año en el mundo por enfermedades asociadas a la falta de saneamiento e higiene, muchas de ellas prevenibles. En ese sentido, pequeñas decisiones repetidas de manera constante pueden generar un impacto positivo tanto a nivel individual como colectivo.

Desde Essity señalan que hablar de hábitos saludables implica alejarse de la idea de soluciones inmediatas o cambios extremos. “El bienestar no se logra con cambios extremos ni con soluciones inmediatas, sino con acciones pequeñas y constantes que se integran a la rutina diaria”, explicó Diana Vahos, líder clínica de la compañía. Según indicó, el autocuidado comienza con la educación y con el acceso a información clara y herramientas prácticas que permitan tomar decisiones conscientes y sostenibles para la salud.

La primera de las cinco claves propone entender el autocuidado como una práctica de prevención diaria. Desde esta perspectiva, el cuidado de la salud no se limita a reaccionar ante una enfermedad, sino que comienza mucho antes, a partir de decisiones cotidianas orientadas a reducir riesgos. Mantener rutinas adecuadas de higiene, prestar atención a las señales tempranas del cuerpo y utilizar productos que contribuyan al cuidado de la salud ayuda a disminuir la probabilidad de complicaciones y a mejorar la calidad de vida a largo plazo.

Mujer joven con migraña
Mujer joven con migraña
Foto: Freepik

La segunda clave pone el foco en el entorno. Los espacios en los que se desarrollan las actividades diarias influyen directamente en la forma en que las personas se cuidan. Ambientes limpios, organizados y pensados para el bienestar facilitan la adopción de hábitos saludables sin requerir grandes esfuerzos adicionales. Tanto en el hogar como en los lugares de trabajo o estudio, promover condiciones que favorezcan la higiene y el autocuidado contribuye a que estas prácticas se sostengan en el tiempo, reforzadas además por el apoyo del entorno cercano.

La tercera recomendación se centra en la constancia como base para la creación de hábitos. Aplicar la conocida regla de los 21 días, que sugiere mantener una conducta durante ese período para incorporarla a la rutina, puede ayudar a fortalecer la disciplina. En ese proceso, enfocarse en un solo hábito a la vez reduce la sobrecarga de objetivos y aumenta las probabilidades de éxito. Establecer horarios, usar recordatorios y hacer seguimiento de los avances son estrategias que facilitan la consolidación de los cambios.

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Pararse y moverse (pausas activas) en el horario de trabajo en la oficina contribuye a la productividad.
Foto: Pxhere.

En cuarto lugar, Essity plantea integrar la higiene sostenible a la rutina diaria. En 2026, el bienestar personal aparece cada vez más vinculado al cuidado del entorno. Desde esta mirada, la compañía promueve prácticas responsables como el uso consciente de productos de higiene, la optimización de recursos y la elección de opciones elaboradas con materiales sostenibles.

La quinta clave se relaciona con actuar de manera informada y responsable frente a situaciones cotidianas de salud. Contar con información confiable permite responder con mayor seguridad ante molestias leves, pequeñas lesiones o situaciones comunes en el hogar. El manejo adecuado de cortaduras, raspaduras o quemaduras es un ejemplo de cómo el autocuidado informado puede marcar la diferencia.

En base a El Tiempo/GDA

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