Redacción El País
Cada vez más personas buscan opciones saludables para el desayuno que puedan prepararse en casa con ingredientes naturales y controlados. En ese contexto, la nutricionista y divulgadora Marta Verona compartió una receta de cereales de chocolate caseros que combina sencillez, sabor y textura crujiente.
La propuesta, pensada para cocinarse en horno o freidora de aire, surge como una alternativa a los cereales industriales y puede adaptarse a distintos gustos sin perder su característico toque crocante.
Cereales crujientes con una base diferente
La clave de esta preparación está en utilizar quinoa cocida como ingrediente principal en lugar del arroz inflado tradicional. Al mezclarla con cacao puro, miel, vainilla y aceite de coco, se logra una masa que, tras la cocción, adquiere una textura muy similar a la de los clásicos cereales de chocolate para el desayuno.
Según explica Verona en uno de sus vídeos, esta versión casera “no tiene absolutamente nada que envidiar a los de toda la vida”, tanto por su resultado final como por su sabor.
Además, al elaborarse en casa, permite regular el nivel de dulzor y combinar el producto terminado con otros alimentos habituales del desayuno, como frutas o frutos secos.
Ingredientes para cereales de quinoa y chocolate
Para obtener unos 300 gramos de cereales crujientes, cantidad suficiente para llenar un tarro, se necesitan:
- 300 gramos de quinoa cocida
- 1 cucharada sopera de cacao puro
- 1 cucharada sopera de miel
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 cucharada sopera de aceite de coco fundido
Todos los ingredientes se mezclan en un bol hasta lograr una preparación homogénea, sin necesidad de usar batidora ni utensilios especiales.
Preparación en horno o freidora de aire
Una vez integrada la mezcla, se distribuye de forma uniforme sobre la bandeja del horno o de la freidora de aire. En este último caso, la cocción se realiza a 185 grados durante 15 a 20 minutos, hasta que la preparación quede seca y bien crujiente.
Tras dejar enfriar, se rompe en pequeños fragmentos, similares a los cereales comerciales.
Estos cereales de chocolate caseros pueden consumirse con leche, bebida vegetal o yogur, y también añadirse a bowls de desayuno más completos. Una vez fríos, se conservan durante varios días en un recipiente hermético.
La receta no busca reemplazar todos los desayunos, sino ofrecer una alternativa saludable y casera que permita variar la rutina y controlar mejor los ingredientes sin renunciar a un hábito cotidiano.