Redacción El País
La rosca de Reyes es mucho más que un postre: es un símbolo que se repite cada 6 de enero y marca el cierre de las fiestas. Sin embargo, para muchas personas también aparece la duda de siempre: ¿es un alimento “pesado” o se puede disfrutar sin afectar el equilibrio nutricional?
En un contexto donde, durante las celebraciones, aumenta el consumo de preparaciones ricas en azúcares, grasas y calorías, conocer el valor nutricional de la rosca de Reyes ayuda a tomar decisiones más conscientes sin resignar el placer.
Tradición, ingredientes y aporte energético
Desde el punto de vista simbólico, la rosca de Reyes representa el camino de los Reyes Magos en la búsqueda del niño Jesús. Desde lo nutricional, se trata de un pan dulce elaborado con harina, azúcar, huevo, manteca, levadura y agua, aromatizado con ralladura de naranja o anís y cubierto con frutas abrillantadas.
Por su composición, integra principalmente el grupo de los carbohidratos, aunque también aporta grasas y una pequeña cantidad de proteínas. En promedio, una porción de unos 50 gramos puede aportar entre 186 y 250 calorías, dependiendo de la receta y el tamaño de la rebanada.
Además, esa porción suele contener alrededor de 7 gramos de grasa, 29 gramos de carbohidratos, 9 gramos de azúcar y una cantidad moderada de sodio y colesterol. Estos valores pueden variar considerablemente si la rosca está rellena de crema, nata o chocolate, o si suma coberturas extra.
Disfrutar sin culpa: el rol de la moderación
Especialistas en nutrición coinciden en que no es necesario recurrir a dietas extremas ni a rutinas extenuantes para compensar un alimento de temporada. La clave está en la moderación, el contexto y el equilibrio del resto del día.
Consumir la rosca de Reyes como postre ocasional, mantener una buena ingesta de verduras con fibra, frutas ricas en antioxidantes, cereales naturales y proteínas, permite integrar este clásico sin que se convierta en un problema.
Un trozo de rosca de Reyes no tiene por qué verse como un alimento prohibido. Bien elegido y en su justa medida, puede seguir siendo parte del disfrute de enero, sin culpa y con información.