Qué significa que una persona mayor repita siempre los mismos recuerdos, según investigadores

¿Por qué los adultos mayores repiten siempre el mismo recuerdo? La ciencia explica su sentido: la razón psicológica y por qué no siempre es falla de memoria.

adultos mayores tecnología.jpeg
Adultos mayores y tecnología.
Foto: Freepik.

“Esta historia ya me la contaste”. Es una frase que puede aparecer con frecuencia en las conversaciones familiares cuando una persona mayor vuelve sobre un recuerdo que sus hijos o nietos conocen casi de memoria.

La repetición puede interpretarse rápidamente como una señal de pérdida de memoria. Sin embargo, contar muchas veces una misma historia no necesariamente significa que la persona haya olvidado que ya la contó. Durante la vejez, volver sobre determinadas experiencias puede cumplir otras funciones relacionadas con la identidad, los vínculos y la necesidad de darle significado a la propia vida.

El fenómeno comenzó a estudiarse de manera sistemática hace décadas y una de las primeras aproximaciones fue la del psiquiatra estadounidense Robert Butler, quien en 1963 desarrolló el concepto de “revisión de vida” (life review). Butler planteó que, durante la vejez, las personas pueden revisar espontáneamente acontecimientos de su pasado y observarlos desde una perspectiva diferente.

Volver sobre decisiones, conflictos, logros, pérdidas o momentos importantes permite reconstruir la propia trayectoria y encontrar una cierta coherencia entre experiencias que ocurrieron muchos años atrás. Incluso acontecimientos que en otro momento fueron vividos con culpa, tristeza o arrepentimiento pueden adquirir un significado diferente cuando se los observa desde el presente. Por eso, la repetición de determinados relatos puede tener menos que ver con la necesidad de recordar los hechos y más con la importancia emocional que esos hechos conservan para quien los cuenta.

Una investigación dirigida por Mary Ann McColl, profesora de Terapia Ocupacional de Queen’s University, en Canadá, analizó este comportamiento a partir de las experiencias de hijos e hijas que cuidaban a padres de entre 78 y 93 años. El trabajo, publicado en Scandinavian Journal of Caring Sciences, encontró que muchas de las personas mayores repetían un conjunto relativamente reducido de historias.

Padres hijos adulto mayor
Madre e hija en un gesto de cariño.
Foto: Freepik.

Los relatos no eran necesariamente grandes acontecimientos históricos. Con frecuencia estaban relacionados con: la familia, la infancia y la juventud, la educación, el esfuerzo y el trabajo, las migraciones, las amistades, las pérdidas, los momentos felices, la lealtad y las decisiones que consideraban moralmente importantes. Es decir, muchas de las historias que vuelven una y otra vez a las conversaciones familiares parecen estar relacionadas con los valores y experiencias que ayudaron a construir la identidad de esa persona.

Uno de los aspectos más interesantes de la investigación es que los recuerdos importantes no necesariamente son acontecimientos protagonizados directamente por quien los cuenta. Uno de los participantes relataba repetidamente a sus hijos la historia de la migración de sus padres desde Europa después de la Segunda Guerra Mundial. Recordaba las dificultades económicas, el sacrificio y las condiciones precarias en las que comenzaron su vida.

El relato era significativo aunque él mismo no hubiera participado de aquellos acontecimientos. Esto muestra que la memoria autobiográfica no está formada únicamente por experiencias vividas en primera persona. También puede incorporar historias familiares que una persona considera fundamentales para comprender de dónde viene y quién es.

Adultos mayores.jpg
Foto: Shutterstock.

Que una persona repita un relato tampoco significa que lo reproduzca palabra por palabra. Los investigadores observaron que las historias pueden cambiar ligeramente cada vez que son contadas. Se pueden incorporar detalles, modificar el énfasis o destacar determinados aspectos dependiendo de quién esté escuchando. Un recuerdo compartido con otro adulto mayor puede adquirir un tono diferente al que tendría al contárselo a un hijo, un nieto o un niño de otra generación.

Esto ayuda a explicar por qué una persona puede seguir contando durante años una historia aparentemente sencilla: el episodio funciona como algo más que un recuerdo; también es una manera de transmitir una experiencia, un valor o una parte de su identidad.

¿Entonces repetir historias es normal? Puede serlo. La repetición de relatos significativos puede formar parte del proceso de revisión de vida que acompaña al envejecimiento y no debería interpretarse automáticamente como un signo de deterioro cognitivo. Al mismo tiempo, la repetición de historias no permite por sí sola determinar si existe o no un problema de memoria. Si aparece junto con otros cambios importantes en la memoria, la orientación, el lenguaje o la capacidad para desenvolverse en la vida cotidiana, sí puede ser conveniente consultar con un profesional.

En muchas familias, escuchar por enésima vez una historia puede resultar tedioso. Pero detrás de ese relato repetido puede haber algo más profundo: una persona intentando ordenar su pasado, mantener vivos determinados recuerdos y transmitir a las siguientes generaciones aquello que considera que vale la pena recordar.

Con base en La Nación/GDA

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

GDA

Te puede interesar