La resiliencia es la cualidad que por un lado nos permite afrontar las dificultades y por otro, salir fortalecidos de ellas. A la hora de establecer definiciones, es importante decir que una persona resiliente no es invulnerable al sufrimiento, sino que dispone de herramientas emocionales y cognitivas que le permiten abordar los desafíos de manera constructiva.
Claves
La resiliencia no es una característica innata, sino que se desarrolla a lo largo de la vida, a veces podemos identificarla cuando atravesamos circunstancias difíciles, y está compuesta por diferentes competencias que interactúan entre sí.
- Autoconocimiento. Se trata de un proceso de introspección que nos lleva a explorar en profundidad nuestras emociones. pensamientos, valores, fortalezas, debilidades, miedos, deseos y motivaciones más íntimas.
- Autoestima. Es la opinión que tenemos sobre nuestro propio valor.
- Empatía. Es el reconocimiento de emociones ajenas, la capacidad de compartir nuestros sentimientos e intentar ver una situación desde la perspectiva de otra persona.
- Autonomía. Acá refiere a la capacidad de gobernarnos a nosotros mismos, tomar nuestras propias decisiones, de manera independiente. Es la facultad de dirigir nuestra propia vida sin depender excesivamente de otros, e implica responsabilidad por nuestros actos y sus consecuencias, más allá de la aprobación o guía de otros.
- Afrontamiento positivo de la adversidad. Se refiere a nuestra capacidad de hacer frente a situaciones difíciles, estresantes o adversas de una manera constructiva y optimista. Es una serie de actitudes, comportamientos y estrategias cognitivas que nos permiten manejar el estrés, resolver problemas y mantener una actitud entusiasta durante esos procesos.
- Conciencia del presente. Es el ejercicio de prestar atención de manera intencional al momento presente, sin juzgar, dejando a un lado las preocupaciones del futuro y los arrepentimientos del pasado.
- Optimismo. Es una actitud mental que se caracteriza por esperar resultados positivos en el futuro, creyendo que las cosas saldrán bien y que seremos capaces de superar los obstáculos.
- Flexibilidad. La habilidad de adaptarnos a los cambios y a las situaciones nuevas, de modificar pensamientos, comportamientos y emociones para ajustarnos a las circunstancias cambiantes. Nos permite afrontar la adversidad, recuperarnos rápidamente y aprender de la experiencia.
- Perseverancia. Fundamental para superar los desafíos y alcanzar el éxito. Es la capacidad de mantener un esfuerzo constante a pesar de las dificultades, obstáculos o fracasos. Es esa fuerza interior que nos impulsa a seguir adelante, a no rendirnos y a alcanzar nuestras metas.
- Sociabilidad. Cultivar vínculos sociales fuertes nos proporciona un sistema de apoyo y nos conecta con otros que pueden ofrecernos ayuda y aliento.
- Tolerancia a la frustración y a la incertidumbre. Nos permite enfrentar nuestros problemas con mayor calma y eficacia. Ambas están estrechamente relacionadas con la resiliencia, la capacidad de adaptación y la recuperación luego de atravesar situaciones difíciles.
¿Podés resolver estos tres acertijos?
1. El sonido de los ronquidos de aquel hombre suele ser molesto, pero hoy causa terror y pánico. ¿Por qué?
2. Una mujer entró en un edificio acompañada de un hombre a quien ama mucho. Pero salió del edificio con otro hombre, a quien ama mucho. ¿Qué ha pasado?
3. Cuatro estudiantes llegaron tarde a una clase y se justificaron explicando que habían pinchado una rueda. El profesor demostró al resto de la clase que los recién llegados habían mentido. ¿Cómo?
Respuestas
1. Porque hoy el hombre va conduciendo un vehículo de pasajeros.
2. La mujer va a casarse. Llega con su padre y se retira con su esposo.
3. El profesor le preguntó a cada estudiante por separado cuál era la rueda pinchada y no hubo coincidencia en sus respuestas.
Escudo protector
Las capacidades que contribuyen a fortalecer la resiliencia nos ayudan a gestionar nuestras emociones y afrontar el estrés de manera más efectiva. La empatía y las habilidades sociales, por su parte, nos permiten establecer conexiones significativas con los demás, lo que nos proporciona un sistema de apoyo crucial en momentos difíciles. La inteligencia emocional -que ejercitamos de esta manera- nos ayuda a reflexionar sobre nuestras experiencias y a extraer lecciones valiosas de ellas, lo que fomenta el crecimiento personal.
Consejos prácticos
La resiliencia puede fortalecerse a través de diferentes experiencias y aprendizajes, y siguiendo algunos consejos de los expertos:
- Llevar un diario de gratitud, escribiendo todos los días tres cosas que deseamos agradecer.
- Imaginar situaciones positivas visualizando cómo nos sentiríamos en ellas.
- Repetir afirmaciones positivas sobre nosotros mismos, como por ejemplo “Soy capaz de superar cualquier desafío”.
- Mantener nuestra mente activa y creativa aprendiendo nuevas habilidades o pasatiempos.
Nuestras horas difíciles no son las que nos definen, sino la actitud con la que decidimos transitarlas. Todos poseemos los recursos necesarios y podemos trabajar para reconocerlos y potenciarlos.