Arranca el año, aparecen los propósitos y, casi siempre, el deseo es el mismo: sentirse mejor. Tener más energía, moverse un poco más, cuidarse. El problema no suele ser la falta de ganas, sino todo lo que se cruza en el camino: el cansancio, los horarios, la falta de constancia o las expectativas demasiado altas. En ese escenario, Club One propone otra forma de encarar los objetivos de año nuevo: más realista, más disfrutable y pensada para sostenerse en el tiempo.
La clave es simple: cuando el ejercicio deja de ser una obligación y se convierte en un espacio personal de disfrute y autocuidado, es mucho más fácil volver una y otra vez. No se trata solo del cambio físico, sino de cómo el movimiento impacta en la energía diaria, el ánimo y la calidad de vida. Verse mejor suele ser apenas una consecuencia de algo más profundo.
Empezar es fácil; seguir la rutina es lo difícil
Las primeras semanas suelen ser las más motivadoras. Todo es nuevo, hay ganas y entusiasmo. Después, aparecen los obstáculos reales: poco tiempo, cansancio, rutinas caóticas. Para el club, la clave no está en la fuerza de voluntad, sino en crear hábitos posibles.
Una de las cosas que más ayuda es organizar los tiempos y darle al entrenamiento un lugar concreto en la agenda. Sofía Rial, socia desde hace dos años y medio, lo tiene claro: “Descubrí que el motor para alcanzar mis metas es la organización. Tengo un horario fijo de entrenamiento para no faltar y planifico las comidas con anticipación”.
Otra clave es elegir actividades que realmente gusten. No todo el mundo disfruta lo mismo, y forzarse suele durar poco. Variar entre sala de musculación y clases grupales ayuda a mantener el interés y evita la monotonía. También entrenar acompañado suma compromiso y hace la experiencia más llevadera.
Cómo arrancar sin agotarse en el intento
Para quienes nunca entrenaron —o lo intentaron varias veces sin éxito—, el inicio puede generar dudas. En Club One recomiendan empezar de forma progresiva, sin exigencias extremas ni comparaciones. La idea es construir el hábito paso a paso.
Caminatas en cinta, bicicleta a ritmo tranquilo o clases guiadas de baja a media intensidad suelen ser una buena puerta de entrada. Estas actividades permiten mejorar la movilidad, ganar fuerza básica y conocer el propio cuerpo sin sobrecargarlo. Las propuestas están pensadas para adaptarse a distintos niveles, incluso sin experiencia previa.
Al ingresar al club, los instructores realizan una evaluación inicial: se conversa sobre el historial de entrenamiento, posibles lesiones, objetivos y expectativas. Con esa información se arma un plan personalizado, que puede incluir rutinas de fortalecimiento, aumento de masa muscular o control de peso, a través de clases full body como Stretching, Pilates, Fitness senior, Funcional, GAP o Full circuit.
Constancia, no perfección
Entrenar varias veces por semana suele traer beneficios claros, pero no se trata de hacerlo perfecto. Incluso sumar uno o dos días de movimiento respecto a lo habitual ya es un cambio positivo. Lo importante es evitar largos períodos de sedentarismo y entender el entrenamiento como parte de la vida diaria.
Javier Misa, socio desde hace 12 años, lo resume sin vueltas: “La constancia es la clave. Dormir lo mejor posible cuando se puede, comer bien y respetar la recuperación es lo que me permite sostener el ritmo”. Hoy su objetivo no es competir, sino mantenerse activo y fuerte: “Con poder sostener eso, para mí ya es un gran objetivo cumplido”.
Para muchos socios, el club no es solo un lugar para entrenar. Daniell Flain, de 57 años, destaca el clima que se genera en Club One: “Las instalaciones son fabulosas y el equipo humano hace que todo sea mejor”. Además del entrenamiento, valora el grupo que se forma y las actividades compartidas, como salidas de trekking o encuentros fuera del club.
Renzo Domínguez, de 23 años, entrena allí desde 2022 y disfruta especialmente del espacio amplio, la cantidad de máquinas y la estética del lugar. Compite en culturismo natural y este año su meta es aumentar masa muscular en zonas específicas, algo que puede trabajar gracias a la variedad de equipamiento y propuestas.
El entrenamiento como lujo asequible
Club One se define bajo el concepto de affordable luxury o lujo asequible: experiencias de alta calidad, diseño cuidado y atención profesional a precios accesibles. Sus planes comienzan desde $1.290 por mes e incluyen infraestructura de primer nivel y más de 300 sesiones colectivas mensuales.
Cada socio puede elegir cómo entrenar y adaptar su rutina según sus tiempos, intereses y objetivos. La idea es que el ejercicio se integre de forma natural a la rutina, sin presiones ni exigencias irreales, y se convierta en una herramienta concreta para sentirse mejor.
Más beneficios para lectores de El País
Este año, Club One ofrece beneficios especiales para lectores de El País: tres días de prueba y un 10% de descuento en membresías anuales presentando el código "EL PAÍS 10" en recepción hasta el 23 de febrero. Más información en www.clubone.uy.