Cerro Verde, un verdadero oasis de arenas finas y blancas en la costa de Rocha, se consolida como el secreto mejor guardado para quienes buscan desconectar por completo de la rutina. No tiene calles, no tiene complejos hoteleros y la única forma de conocerlo es a pie.
Llegar a Cerro Verde es parte de la aventura y el primer filtro para mantener su mística intacta. Según datos del Portal Oficial de Turismo de Rocha, una de las formas de acceso es a través del balneario La Coronilla. El trayecto invita a cruzar el puente colgante sobre el canal Andreoni para luego iniciar una caminata de dos kilómetros por la playa en dirección a Santa Teresa hasta alcanzar Punta Coronilla (conocida localmente como “Las Piedritas“).
Tras superar esa punta rocosa, el paisaje se vuelve aún más exclusivo: se abren otros dos kilómetros de una playa desértica y paradisíaca que sirve de antesala al cerro.
Dos miradores para contemplar un santuario salvaje
Con una elevación de entre 10 y 15 metros, el Cerro Verde no destaca por su altura, sino por su ubicación estratégica. Al llegar a la cima, el visitante se encuentra con dos miradores naturales ideales para contemplar la inmensidad del océano y las misteriosas Islas de La Coronilla (Isla Verde y del Marco).
Este rincón forma parte del Área de manejo de hábitat y/o especies Cerro Verde e Islas de La Coronilla, integrada al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) y a la Reserva de Biosfera Bañados del Este de la UNESCO. Gracias a este estatus de conservación, el lugar se convierte en un mirador privilegiado de fauna marina en peligro o prioritarias para su conservación:
- Tortugas verdes: Entre diciembre y abril, los roquedales del cerro se llenan de ejemplares juveniles de la especie Chelonia mydas, que se acercan a alimentarse de algas y asoman sus cabezas para respirar en la superficie.
- Ballenas Francas Australes: Entre los meses de julio y noviembre, las costas se transforman en el escenario de interacción social y apareamiento de estos gigantes del mar, identificables por su característico soplido en forma de "V".
- Toninas y leones marinos: Es la zona costera uruguaya con mayor concurrencia de toninas (delphínidos costeros), además de albergar una colonia permanente de entre 200 y 500 leones marinos sudamericanos en las islas vecinas.
El "Camino del Indio" y los misterios del pasado
Más allá de su innegable atractivo natural, el lugar respira mística e historia. Las investigaciones arqueológicas citadas por la Dirección de Turismo de Rocha revelan que Cerro Verde y el Pesquero La Coronilla fueron puntos de confluencia clave para poblaciones hace al menos 2,900 años.
En excavaciones de la zona se han recuperado restos de instrumentos líticos y cerámicos, junto con vestigios que demuestran cómo aquellas poblaciones aprovechaban recursos como lobos marinos, toninas, corvinas y moluscos. De hecho, el Cerro Verde destaca históricamente por ser el extremo terminal de una gran vía de circulación regional que conectaba la costa atlántica con el continente: el legendario “Camino del Indio”.
Para quienes planean visitarlo, la recomendación de los expertos es acudir con calzado cómodo, llevar agua (ya que no existen paradores ni servicios comerciales) y regresar con todos los residuos para preservar intacto este rincón donde la naturaleza y la historia todavía dictan las reglas.