La joya oculta de la costa de Rocha que esconde un paisaje de película y es refugio de tortugas marinas

Forma parte de la Reserva de Biosfera Bañados del Este. No tiene calles, no tiene hoteles y la única forma de conocerlo es calzarse los championes y caminar.

Cerro Verde
Cerro Verde.
Foto: Google Maps

Cerro Verde, un verdadero oasis de arenas finas y blancas en la costa de Rocha, se consolida como el secreto mejor guardado para quienes buscan desconectar por completo de la rutina. No tiene calles, no tiene complejos hoteleros y la única forma de conocerlo es a pie.

Llegar a Cerro Verde es parte de la aventura y el primer filtro para mantener su mística intacta. Según datos del Portal Oficial de Turismo de Rocha, una de las formas de acceso es a través del balneario La Coronilla. El trayecto invita a cruzar el puente colgante sobre el canal Andreoni para luego iniciar una caminata de dos kilómetros por la playa en dirección a Santa Teresa hasta alcanzar Punta Coronilla (conocida localmente como “Las Piedritas“).

Tras superar esa punta rocosa, el paisaje se vuelve aún más exclusivo: se abren otros dos kilómetros de una playa desértica y paradisíaca que sirve de antesala al cerro.

Vista hacia Islas de La Coronilla desde el Cerro Verde
Vista hacia Islas de La Coronilla desde el Cerro Verde
Foto: turismo de Rocha

Dos miradores para contemplar un santuario salvaje

Con una elevación de entre 10 y 15 metros, el Cerro Verde no destaca por su altura, sino por su ubicación estratégica. Al llegar a la cima, el visitante se encuentra con dos miradores naturales ideales para contemplar la inmensidad del océano y las misteriosas Islas de La Coronilla (Isla Verde y del Marco).

Este rincón forma parte del Área de manejo de hábitat y/o especies Cerro Verde e Islas de La Coronilla, integrada al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) y a la Reserva de Biosfera Bañados del Este de la UNESCO. Gracias a este estatus de conservación, el lugar se convierte en un mirador privilegiado de fauna marina en peligro o prioritarias para su conservación:

  • Tortugas verdes: Entre diciembre y abril, los roquedales del cerro se llenan de ejemplares juveniles de la especie Chelonia mydas, que se acercan a alimentarse de algas y asoman sus cabezas para respirar en la superficie.
  • Ballenas Francas Australes: Entre los meses de julio y noviembre, las costas se transforman en el escenario de interacción social y apareamiento de estos gigantes del mar, identificables por su característico soplido en forma de "V".
  • Toninas y leones marinos: Es la zona costera uruguaya con mayor concurrencia de toninas (delphínidos costeros), además de albergar una colonia permanente de entre 200 y 500 leones marinos sudamericanos en las islas vecinas.
Tortuga verde en las cercanías al Cerro Verde
Tortuga verde en las cercanías al Cerro Verde
Foto: Turismo de Rocha

El "Camino del Indio" y los misterios del pasado

Más allá de su innegable atractivo natural, el lugar respira mística e historia. Las investigaciones arqueológicas citadas por la Dirección de Turismo de Rocha revelan que Cerro Verde y el Pesquero La Coronilla fueron puntos de confluencia clave para poblaciones hace al menos 2,900 años.

En excavaciones de la zona se han recuperado restos de instrumentos líticos y cerámicos, junto con vestigios que demuestran cómo aquellas poblaciones aprovechaban recursos como lobos marinos, toninas, corvinas y moluscos. De hecho, el Cerro Verde destaca históricamente por ser el extremo terminal de una gran vía de circulación regional que conectaba la costa atlántica con el continente: el legendario “Camino del Indio”.

Para quienes planean visitarlo, la recomendación de los expertos es acudir con calzado cómodo, llevar agua (ya que no existen paradores ni servicios comerciales) y regresar con todos los residuos para preservar intacto este rincón donde la naturaleza y la historia todavía dictan las reglas.

Camino del Indio

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