El gobierno realizó gestiones en varios frentes en busca de una solución a las trabas que aplica Brasil para la exportación de vehículos pero aún sin resultados. En ese país, las importadoras desistieron de recurrir a la Justicia y apelan a Rousseff.
Ayer el Presidente de la República, José Mujica, se comunicó con su par de Brasil, Dilma Rousseff, quien le formalizó una invitación para que envíe una delegación para analizar las medidas adoptadas y su impacto en Uruguay.
El gobierno ha realizado gestiones a varias bandas, que hasta ahora no han tenido resultados en cuanto a excluir a los vehículos producidos en Uruguay de la suba de la tasa a la importación automóviles a 30%. La medida afecta a las empresas que no cuentan con industrias instaladas en Brasil. Y ese es el caso de las plantas locales de Chery, EFFA y Nordex. De hecho EFFA paralizó su actividad por ahora y enviará a sus 400 trabajadores al seguro de desempleo a partir del lunes.
El mandatario dijo que se intenta por la vía diplomática "la reconsideración de estas medidas" y después buscará el encuentro de los presidentes. Por esto, el martes, partiría hacia Brasil una delegación encabezada por el subsecretario de Economía Luis Porto, informó Subrayado.
En caso de no obtener resultados, "nos queda el replanteo de medidas defensivas dentro del Mercosur" pero ello "es poco deseable y muy cuestionable en su efectividad" debido a las "asimetrías" entre los socios, evaluó.
La "otra hipótesis posible, la eventualidad de irnos del Mercosur, escapa a la decisión unilateral del gobierno" ya que supone "consultar a representantes de la economía, de las fuerzas sociales y de sobre todo de los partidos políticos", afirmó el Presidente.
Según Mujica, "la crisis" internacional ha llevado a que "nuestros vecinos mayores" hayan implementado medidas proteccionistas como "actos reflejos" pero "la no diferenciación de las políticas para con los socios menores tiende a desvirtuar en los hechos el papel de la integración".
Esto es "no solo injusto", sino un error político", dijo el Presidente, porque "da una señal en contra de la integración".
De todas maneras, agregó, "el gobierno mantiene su vocación integradora" aún pese a las "dificultades" y "confía que se logre una adecuada consideración de nuestros intereses".
Previo al llamado desde Brasil el canciller Luis Almagro aprovechó la Asamblea General de Naciones Unidas para reunirse con su par brasileño, Antonio Patriota, a quien le planteó los "perjuicios económicos, comerciales y políticos de la medida brasileña", consignó la página web de Presidencia. Patriota fue "muy receptivo", según Almagro que dijo que se estudiarán alternativas que exoneren a Uruguay.
En tanto, por su parte, el embajador de Uruguay en Brasil, Carlos Amorín, también realizó contactos en el país vecino con las autoridades. Según declaraciones a Carve lo que se intenta es que las empresas locales tengan alguna "excepción" por estar "comprendidas en el acuerdo comercial entre Uruguay y Brasil" automotriz.
Pero las quejas sobre la medida no proceden solo de Uruguay. Además de las empresas que recurrieron a la Justicia bajo el entendido de que la medida es anticonstitucional (en la Carta Magna establece que los cambios tributarios deben implementarse 90 días después de aprobados y no en seguida como en este caso) están los partidos políticos que tomaron el tema como bandera. Al punto llega esto que el ministro de Hacienda, Guido Mantega deberá dar explicaciones ante la Cámara de Diputados. Es que la medida generó que ayer la empresa china de vehículos JAC anunciase que pospondrá la instalación de una fábrica hasta que Brasil no revea la medida.
La Asociación Brasileña de Empresas Importadoras de Vehículos Automotores confirmó ayer que no irá a la Justicia sino que apostará a las negociaciones con el gobierno; el mismo camino del gobierno local.
Real revirtió la baja y ayer aumentó 3,5%
La moneda brasileña cerró las cotizaciones de ayer con una valorización de 3,48% a 1,829 unidades por dólar, aunque en la semana acumuló una fuerte depreciación de 5,54%.
De esta manera, el real acumuló una desvalorización de 14,89% en lo que va de septiembre -aunque llegó a ser de 17,1% el miércoles- y de 9,85% sobre la última jornada de negociaciones de 2010.
Durante las operaciones del jueves, la moneda brasileña llegó a romper la barrera de 1,90, su menor valor desde septiembre de 2009, lo cual obligó al Banco Central a intervenir en el mercado por primera vez en más de dos años a través de una venta de billetes verdes en el mercado a futuro por US$ 2.753 millones.
Si bien la Unión de Exportadores reconoce que la variación diaria en Uruguay "siempre va a ser mucho más atenuada que en Brasil, algunos empresarios locales temen una "devaluación" del real.
Sin embargo, si el gobierno quisiera devaluar su moneda, el jueves habría dejado que esta bajara más, en vez de intervenir y suavizar su caída y ayer hubiera intervenido -lo que no hizo- para que se depreciara en vez de valorizarse como ocurrió.
Los dos ejemplos descartan de plano el temor de los empresarios.
"En momentos como este, no sirve buscar sólo razones lógicas, ya que muy probablemente lo que está motivando el movimiento de los agentes es el puro sentimiento de miedo", estimó el economista Rafael Bistafa, de la corredora Rosenberg.
"Por esa misma razón, en estas ocasiones, la volatilidad prevalece, y es común observar algunas exageraciones", agregó Bistafa.