Falta y Resto llega este fin de semana al barrio de la Aguada con un doblete murguero y en plan de festejo: para celebrar sus 30 años presentará dos funciones, hoy y mañana (21 horas) en La Trastienda.
Como marca y signo de una época de cambios en el género murguero, la Falta ha dejado a lo largo de estas tres décadas una huella indeleble en la fiesta tradicional del Carnaval y también en varios campos de la música popular. En el mes de marzo comenzaron estos festejos, con una multitudinaria presentación en el Teatro de Verano (¡más de 120 murguistas en escena!). Y ahora, los rojinegros llevarán este espectáculo de la memoria a un escenario completamente diferente, para confirmar su ductilidad escénica.
Sobre algunos de los elementos fundamentales de la tradición murguera, los liderados por Tintabrava (Raúl Castro) fueron delineando un perfil, tanto en lo letrístico como lo musical, que otros tantos grupos hoy reconocen como una influencia fundamental.
La murga ha tenido una historia de cambios, con altibajos y muchos logros notables. Y fue también una suma de escenarios en Montevideo, en el histórico Teatro de Verano, en el Interior, y fuera de fronteras. No en vano ya se la cuenta como una de las pioneras en las incursiones murgueras en la vecina orilla, donde ya tienen una legión de seguidores, y también en Europa.
Pero todo tiene un principio. En ese relato, reconstruido en primera persona por Castro, el primer capítulo se sitúa en junio de 1980. El "había una vez" comienza en "una cerrada noche de junio (…) noche de dictadura" -escribe Tintabrava- "en un boliche del centro, le propongo a Hugo Brocos juntar un grupo de veinte muchachos y sacar una murga para abrir la noche. Nunca habíamos salido en Carnaval, pero los dos integrábamos murgas amateurs: Los Penados Mercantes y La Mezcolanza". Los primeros ensayos fueron en la Asociación Cristiana de Jóvenes, "y tal vez por eso Dios pone a Ovidio Cabal en nuestro camino. Él se encarga de guiarnos".
A 30 años de aquel primer impulso, pervive con títulos como El couplet de la gente, Pepe Revolución, El éxodo", la Retirada de la Adolescencia del año 1992, o con Brindis por Pierrot que también lleva la firma de Jaime Roos.
Castro: Hombre de tinta brava
Fue uno de los fundadores de la Falta y Resto. Escribió buena parte de sus repertorios en estos treinta años. Incursionó en otras expresiones de la música popular, en la publicidad y también en la actuación. Para algunos, Tintabrava. En la cédula de identidad: Raúl Castro. Antes de meterse de lleno en el Carnaval, Castro se ganó la vida en una ferretería y en la refinería de Ancap. En materia de musical, también pasó por grupos como Rembazot y El Pastel y Patria Libre, en el que también estaban Jorge Lazaroff y Jorge Bonaldi. Después, llegará la Falta, las censuras y prohibiciones de la dictadura, otra vez la Falta, a lo que sumó varias colaboraciones autorales con Jaime Roos y Lazaroff, que hoy siguen siendo títulos fundamentales de la música popular uruguaya, como Brindis por Pierrot, Baile de máscaras, La hermana de la Coneja. Y a través de la Falta, impulsó las carreras de varios músicos y compositores muy conocidos como "Pitufo" Lombardo o Alejandro Balbis.