El Papa Benedicto XVI recibió hoy en audiencia especial en la Capilla Sixtina a más de 260 artistas, de todos los países y todas las disciplinas, a quienes pidió que se dediquen a "la auténtica belleza, que abre el corazón humano a la nostalgia, al deseo profundo de conocer y de amar, de ir hacia el Otro".
"Si aceptamos que la belleza nos toque íntimamente, nos hiera, nos abra los ojos, entonces redescubriremos el goce de la visión, de la capacidad de asir el sentido profundo de nuestra existencia", dijo el pontífice durante su discurso ante los artistas.
Benedicto XVI advirtió sobre el peligro de una "belleza ilusoria y falaz, superficial y que encandila hasta la nausea", que en vez de "hacer salir a los hombres de sí y abrirlos a horizontes de verdadera libertad, al atraerlos hacia los demás, los encierra en sí mismos y los vuelve aún más esclavos, privados de la esperanza y la alegría".
"Se trata de una belleza seductora pero hipócrita, que despierta el apetito, la voluntad de poder, de posesión, de predominio del otro y que muy pronto se transforma en su contrario, adquiriendo los rasgos de la obscenidad, de la transgresión y de la provocación como fin en sí", subrayó Joseph Ratzinger.
Entre los presentes al encuentro se encontraban dos de los mejores directores de cine italianos del momento -Nanni Moretti y Giuseppe Tornatore- actores tan conocidos como Terence Hill y Sergio Castellito, el cantante Andrea Bocelli y la bailarina Carla Fracci.
Tampoco faltaban los artistas extranjeros, como el director polaco Krzystof Zanussi, la actriz griega Irene Papas, el escritor holandés de origen iraní Kader Abdolah -que lucía una vistosa bufanda verde, un color que identifica a la oposición iraní- y la arquitecta anglo-iraquí Zaha Hadid.
ANSA