Nuevo ratoncito de cine recuerda una vieja pasión

Estreno. "Despereaux, un pequeño gran héroe" va mañana

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MATÍAS CASTRO

Los ratones parecen ser el animal favorito de los animadores. Desde lo que hizo Walt Disney más de 80 años atrás, hasta "Despereaux, un pequeño gran héroe", que mañana llega al cine, estos roedores han atraído a artistas y público.

La peculiaridad de Despereaux, el héroe de este film ambientado en la Edad Media, está en sus orejas, y en que insiste en que no es un ratón, sino un caballero. La película, en realidad, relata la historia de tres héroes muy extraños. Uno es el ratoncito del título, que elige leer libros en lugar de comerlos, una rata llamada Chiaroscuro que quiere abandonar los calabozos donde vive y una sirvienta con orejas muy llamativas. Los tres serán reunidos por el destino y lo que les ocurra tendrá mucho que ver con el futuro de la princesa del reino, a la que deben ayudar.

El film está basado en la novela The Tale of Despereaux: Being the Story of a Mouse, a Princess, Some Soup, and a Spool of Thread, publicada originalmente en 2003. La autora es Kate Dicamillo, una escritora de éxito en Estados Unidos, de cuyas cuatro novelas infantiles dos han sido adaptadas al cine.

El libro está dividido en cuatro partes. Las tres primeras cuentan con independencia la historia de cada uno de los personajes, mientras que la cuarta relata cómo los destinos de los tres se juntan con un solo propósito.

De este modo Despereaux Tilling nace en un castillo y es el único de sus hermanitos que sobrevive al parto. Cuando crece, encuentra un libro y, antes de comerse las hojas, decide leerlo. Encuentra en esas páginas la historia de un caballero que rescata a una princesa. Luego de eso, guiado por una música misteriosa, Despereaux llega al cuarto de la princesa Pea. Se enamora al instante y no puede evitar romper los convencionalismos y hablarle.

El libro tardó poco en convertirse en película. Poco tiempo después de ser publicado, el director Gary Ross (realizador de Pleasantville y guionista de Quisiera ser grande) se interesó por llevarlo al cine cuando su esposa, la productora Allison Thomas, le habló de él. Su especialidad, según reconocen en la industria, es la de enfocarse en héroes insólitos y poco pensados. En el caso de The tale of Despereaux, una de las cosas que le resultaron más atractivas es que no hay personajes malos en toda la historia. Si bien hay algunos enfrentamientos y conflictos, no se trata de luchar contra malos como habitualmente se los representa.

Así que para mantenerse fiel, trabajaron su guión sobre la base que ya les proporcionaba el subtítulo en inglés: "una historia de un ratón, una princesa, una cucharada de sopa y un carrete de hilo". Lo de la cucharada de sopa tiene que ver, en realidad, con la anécdota que dispara la película y que pone a la princesa Pea en el tapete real.

La elección para el cargo del director fue peculiar pero, en principio, prometedora. Contrataron a Sam Fell, realizador de Lo que el agua se llevó y a Robert Stevenhagen, que trabajó en Wallace y Gromit, la batalla de los vegetales. Esas dos películas fueron producción de los estudios Aardman, uno de los centros más interesantes en el mundo de la animación actual. Las voces en inglés, como es usual en estas películas, cuentan con un buen reparto de famosos, desde Matthew Broderick hasta Dustin Hof-fman. En español serán menos conocidos.

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