Cinco nuevos santos en el mundo

El papa Benedicto XVI proclamó, por primera vez desde que comenzó su pontificado, a cinco santos. La misa se realizó en la Plaza de San Pedro, en la ciudad del Vaticano.

La fachada principal de la Basílica mostraba los gigantescos retratos de los nuevos santos.

Entre los nuevos canonizados se encuentra el chileno jesuita Alberto Hurtado, los italianos Gaetano Catanoso y Felice da Nicosia, y los polacos Jozef Bilczewsk y Zygmunt Gorazdowski.

Hurtado nació en Viña del Mar en 1901 y falleció de cáncer en 1952. Benedicto firmó que "en el amor y en la entrega total a Dios encontró la fuerza para dar a los más necesitados, los sin techo, un ambiente familiar lleno de calor humano".

En la plaza de San Pedro, los chilenos no dejaron de expresar su entusiasmo por la canonización del padre Hurtado -segundo santo chileno después de santa Teresa de Los Andres, canonizada por Juan Pablo II en 1993-, además de cantar y agitar repetidamente una multitud de banderas de su país.

Entre ellos se encontraba el presidente chileno, Ricardo Lagos, al frente de una nutrida delegación oficial, y unos 7.000 peregrinos que han viajado desde ese país y desde otros lugares del mundo para estar presentes.

Al nuevo santo chileno se le dedicó 15 páginas de un número en español de Publimetro, el diario romano gratuito.

Mientras que, Catanoso nació en 1879 en Chorio di San Lorenzo y murió en 1963.

De 1921 a 1940 fue párroco de la ciudad de Reggio, donde desarrolló una intensa actividad. Creó la Obra de los Clérigos Pobres para ayudar a los que deseaban convertirse en sacerdotes pero no tenían medios y en 1934 fundó la Congregación de las Hermanas Verónicas del Sagrado Rostro.

Da Nicosia nació en 1715 y falleció en 1787. Era un hermano laico de la Orden de franciscana de los Frailes capuchinos, vivió en la Sicilia del siglo XVIII.

Nació en el seno de una familia de origen humilde, el nuevo santo se quedó huérfano de padre tras nacer y era analfabeto, por lo que tuvo que sufrir las burlas incluso de los otros "frailes" del convento. Tenía encomendada la labor de recoger las "limosnas y se definía a sí mismo como el asno del convento".

Bilczewski nació en Wilamowice en 1860 y murió en 1923.

Enseñó Teología en la universidad de Leópoli, en Ucrania, de la que más tarde se convertiría en rector.

El 17 de diciembre de 1900, por propuesta del emperador de Austria Francisco José, fue nombrado por el papa León XIII arzobispo de Leópoli, cargo que mantuvo hasta la muerte.

Además de incentivar vocaciones, promovió la construcción de iglesias, escuelas y asilos, y propugnó la unidad y la concordia, hasta el punto de que durante su episcopado no surgieron conflictos nacionalistas o religiosos.

Por último, Gorazdowski nació en 1845 en Sanok (Polonia) y murió en 1920. Fue ordenado presbítero, después de haber superado una grave enfermedad, en la catedral de Leópolis en 1871.

Se distinguió durante la epidemia de cólera, prodigándose en socorrer a los enfermos, y fue conocido siempre como el sacerdote de los mendigos y el padre de los pobres , dando vida a numerosas labores de asistencia y acogida de enfermos, pobres, niños abandonados, viudas y madres solteras.

Fundó en 1884 la Congregación de las Hermanas de San José, que hoy opera en varios Estados, con misiones en Africa y América Latina. Gorazdowski fue beatificado en 2001 durante la visita de Juan Pablo II a Ucrania.

En base a ANSA

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