Por: Victoria Molnar
A unos 760 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires y a más de mil del mar, "La Villa" -como la llaman sus lugareños- es el principal balneario de la provincia de Córdoba. A orillas del Lago San Roque está rodeada por hermosas sierras y ríos que no sólo le han valido ser una de las plazas turísticas más importantes de Argentina -la temporada pasada albergó a más de un millón de visitantes- sino que incluso ha superado a la porteña Calle Corrientes y a la bonaerense Mar del Plata en cuanto a la venta de entradas de sus espectáculos teatrales en época estival -más de 300 mil en el verano de 2010 y 2011.
El fenómeno ha generado que este año muchos productores la hayan priorizado y tenga una treintena de obras en cartel y la presencia de unos 270 artistas, según consignó la Secretaría de Turismo de la ciudad. Por ejemplo, al enterarse de una sala libre en Carlos Paz el mediático Ricardo Fort bajó la presentación de su obra Mi novia, mi novio y yo de Mar del Plata -conocida popularmente como "La Feliz"- no sin antes desembolsar un importante caché y cancelar su deuda con la plaza a orillas de la costa atlántica. Más aún, al "chocolatero" le gustó tanto que quiere donar a la ciudad un cartel estilo Hollywood pero con la leyenda Carlos Paz para colocar en lo alto de las sierras que la circundan y -al ser área protegida- la propuesta será analizada por el Concejo de Representantes del municipio.
Con obras que cuestan entre 65 y casi 300 pesos argentinos -unos 300 y 1200 pesos uruguayos respectivamente-, haciendo base en "La Villa" están con sus espectáculos Florencia de la V; Flavio Mendoza y Cinthia Fernández; la pareja - instalada por, un cuasi Cupido, Marcelo Tinelli- de Paula Chávez y Peter Alfonso-; y el cantante popular Palito Ortega. Como suele ocurrir en casi todos los rincones del planeta, la presencia uruguaya es un hecho y este año está representada por: Claudia Fernández -quien protagoniza 14 millones junto a Freddy Villareal, Grecia Colmenares, Christian U y la Mole Moli-; Maximiliano de la Cruz -con una destacada participación en Smail, la obra en la que Aníbal Pachano se presenta junto a su hija Sofía-; Mónica Farro -acompañando al taquillero humorista cordobés Carlos "El Negro" Álvarez en Mooortal!-; y la actriz Henny Trayles -conformando el elenco de la versión argentina de Cuando Harry conoció a Sally con Florencia Peña y Raúl Taibo-.
Flashes que dejan cu-cú. Tras una intensa jornada de sol en las playas que rodean al lago a orilla de los ríos cercanos, los turistas se alistan cuidadosamente y se dirigen al centro para comenzar con una agitada rutina nocturna que puede extenderse hasta altas horas de la madrugada. La ardua preparación tiene fundamentalmente un propósito: cazar fotos con famosos. Así, concurra o no a ver al espectáculo, la gente se arremolina alrededor de los teatros y espera pacientemente la oportunidad de fotografiarse junto a su figura favorita. "El público de Carlos Paz es muy especial, porque proviene de todas las provincias argentinas y sale a la calle para cruzarse con alguien del espectáculo. Seguro lo logran porque en dos cuadras están todos los teatros y para los elencos el ingreso es siempre por la puerta principal -no hay puertas posteriores como ocurre en Mar del Plata o en (la calle) Corrientes-. Te dicen: `Por favor, vengo de Jujuy`, es un público muy expresivo", expuso Claudia Fernández a Sábado Show y sus palabras tienen la autoridad de tres temporadas.
La experiencia para el artista no siempre es grata. "Dicen que muchos van sólo a las puertas de los teatros a sacarse fotos y ni siquiera ven los espectáculos. En mi caso puedo salir desnudo por la puerta de adelante y no pasa nada, pero lo he visto con Claudia o con Aníbal y Sofía (Pachano) y se ponen un poco demandantes", dijo Maximiliano de la Cruz, sobre su primera experiencia en la que suele cruzarse con Claudia ya que se presentan en salas vecinas ubicadas en una galería céntrica. "Si bien uno trabaja para y gracias al público, y aquí son muy amorosos, hay momentos y momentos. Por ejemplo, los otros días a Christian U casi lo quiebran, una chica se le tiró encima y se pegó un gran golpe", explicó "la Fernández" dejando claro que el fenómeno por el que incluso los "pellizcan" y les "tocan la cola" es un tanto invasivo y hasta a veces el acercamiento es aprovechado por ladrones que no tienen pruritos a la hora de hacerse un botín ya pertenezca a un famoso o a alguien del público.
La cuestión parece ser muy diferente a lo que viven en la plaza teatral uruguaya. "Acá te piden autógrafos en la calle; en Uruguay te miran de lejos, cuchichean, pero no se te acercan a decir: `¡Uy! ¡Sos Famosa! ¡Te felicito!`. Cosa que aquí sí. A mí ya me adoptaron", señaló a Sábado Show, Mónica Farro.
"El público nuestro es más tranquilo cuando estás allá y creo que la diferencia es por el tamaño del país, acá viene gente que vive muy lejos y es muy difícil que vuelva a ver a la figura, en Uruguay luego te cruzan en el supermercado", dijo Maxi a lo que Claudia asintió diciendo: "Si en Montevideo te presentás con artistas uruguayos, es tranqui, pero si vas con compañías argentinas pasa lo mismo que acá y se quieren sacar una foto con Nazarena (Vélez) o con (Fernanda) Callejón, porque no saben cuándo las van a volver a ver".
Al atardecer, expectante cámara en mano, nadie quiere perderse la aparición de la que por décadas ha sido la mayor celebridad de la ciudad: un curioso reloj cu-cú gigante. Confeccionado en madera por un grupo de ingenieros alemanes y de 7 metros de altura, su maquinaria es accionada por una pesa de 120 kilos y al momento de su inauguración, en 1958, fue considerado el más grande de su tipo. El ritual se repite cada hora, cuando su gran pájaro se asoma tres veces para cantar, todos quieren aparecer junto a él y se genera un verdadero tumulto que hace imposible una exclusiva.