Sotelo en otro tiempo de debate

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El País

Por: Miguel Bardesio

Un tema de actualidad puesto a juicio. Dos abogados, cada uno defendiendo una posición. Y un moderador llamado Gerardo Sotelo. Tales los ingredientes de Tiempo de debate, un talk show con anclaje periodístico que Canal 10 pondrá al aire los miércoles de noche a partir de las próximas semanas.

El proyecto comenzó por el lado del talk show. Se buscaba recrear la mecánica del juicio, de las partes enfrentadas en una escenografía que emulara una corte judicial como se figura en las películas. Y las cosas finalmente terminaron mucho mejor de lo esperado porque gran parte de los mejores abogados del país han aceptado participar del ciclo. Los letrados Alejandro Balbi, Amadeo Otatti, Diego Camagno, Hebe Martínez Burlé serán algunos de los integrantes del ciclo de debates. Algunos de los temas: ¿Los hermanos Peirano son inocentes y debe archivarse su caso?, ¿Está bien la respuesta con armas de algunos comerciantes frente a los robos? ¿Se deben conservar los antecedentes de los menores cuando cumplen la mayoría de edad?

Dependiendo del tema, dos abogados (distintos cada semana) serán citados a defender una u otra postura. Podrán pedir pruebas, o sea informes o entrevistas que argumenten a su favor. Habrá una tribuna que podrá hacer preguntas o dar testimonio de su historia personal en un sentido o en el otro. El "juicio" de cada miércoles durará una hora y durante ese lapso también la audiencia podrá votar y también se conocerá al final los resultados de la votación popular sobre cada tema.

Gerardo Sotelo será quien "la pase mejor", según él mismo declara. Su rol será el de moderar y ordenar el debate. "La idea general es que el televidente encuentre un menú de argumentos para formarse un juicio sobre temas de debate cotidiano en todo nivel. Me parece que lo atractivo del formato es que reúne todo el atractivo del talk show con el rigor de que son abogados mucho prestigio los que debaten. Y van a defender su posición como si estuvieran representando a un cliente", añade Sotelo.

El periodista de Canal 10, radio Sarandí y Canal 20 de TCC recibió a Sábado Show para conversar sobre este proyecto y sobre otros debates que involucran a la profesión y a la vida. ¿Es debatidor Sotelo en la vida privada?, ¿Qué posición defiende respecto a la polémica sobre el uso (o abuso) de la información policial?, ¿Qué piensa de Esta boca es mía?...

En tiempos en que los ciclos periodísticos más tradicionales parecen perder protagonismo, Canal 10 propone un formato a mitad de camino con el talk show. La elección del conductor no parece casual. Sotelo condujo en 2000-2001 el exitoso Debate abierto.

-¿Cuánto se parece aquel ciclo a Tiempo de debate?

-En verdad, solo en el conductor y en la apelación en el nombre. Son dos programas muy diferentes. Aquel era un ciclo integrado por panelistas tomados de la sociedad, gente que tenía sus propias ideas y más o menos era lo suficientemente inteligente como para expresarlas y discutir. Y la temática era muy amplía. En este caso, se armó un formato donde se circunscribe a un debate entre dos abogados, tratando de reproducir un poco la mecánica de un juicio, con su puesta en escena y con temas que son de actualidad. La idea es que uno se siente a ver este programa y escuche los mejores argumentos que hay a favor o en contra de un tema.

-Ya se han grabado algunos programas, ¿cómo vio el nivel de debate?

-Depende mucho de los abogados. Ellos son profesionales muy especiales; el debate puede ser encarnizado, pero la sangre nunca llega el río. Claro ambos quieren ganar el juicio y se responden todos los argumentos.

-¿Crees, como se ha dicho, que hoy a la gente no le interesan los periodísticos?

-No les interesan los periodísticos de bajo costo, tradicionales y con temática política. Ese es mi matiz. No podemos decir que a la audiencia no le gustan los ciclos periodísticos porque los informativos son formatos periodísticos y son lo más visto de la TV. Entonces, ¿Qué pasa en el medio? ¿Qué hace que los noticieros tengan mucho rating y los periodísticos no?, ¿Qué es lo que se pierde? Se puede perder actualidad, inmediatez y también se pierde la gigantesca inversión que hacen los canales en producir los noticieros. Eso la gente no ve. Pero los informativos son las áreas en las que se invierten más dinero, recursos humanos y técnico versus los programas periodísticos que por lo general son de bajo costo.

-No es un problema del género...

-Para nada. Si uno invierte en producción, si sacamos del centro a la temática política, si vencemos un poco nuestros prejuicios sobre algunos temas que consideramos que no son de nuestra jerarquía porque tienen que ver con pasiones humanas o cosas no vinculadas a lo institucional o de Estado, entonces se puede tener un programa periodístico que sea interesante y con mucho rating.

-¿Tiempo de debate lo enmarca en esa intención?

-Sí, pero notoriamente va más allá porque tiene componentes de talk show. Nosotros estamos acostumbrados a una TV muy limitada en cuanto a sus estilos. Tenemos noticieros y tenemos periodísticos, y estos últimos son casi todos iguales. Los temas y los invitamos son los mismos. ¿Otra vez el ministro Rosadilla? ¿De nuevo el senador Bordaberry o Larrañaga? Está bien, porque son los temas de actualidad. Pero ¿no habrá otra manera de que lo relevante sea además interesante? Sí, para eso hay que invertir en producción, en investigación, en edición. Y como presumiblemente los programas periodísticos no generan rating no invertimos y como no invertimos, no tenemos programas atractivos, y no generamos rating. Y en verdad, hay pruebas de periodísticos, o en el filo del género, que tuvieron éxito.

-¿Zona Urbana?

-Zona Urbana se excedía bastante de lo periodístico; era un reality muchas veces. Nosotros tuvimos épocas en Dicho y Hecho en las que nos iba muy bien. Pepe Sena estaba en la calle, hacía investigaciones, íbamos al interior, a Argentina... había horas de producción y temas que salían de lo político. A Cámara testigo le va muy bien y tiene mucho de periodístico. Y también programas de entrevistas, que son formatos periodísticos con un costado más de humor o de revista, como puede ser Consentidas, por ejemplo.

-A 10 años, ¿que fue Debate abierto para usted?

-Fue uno de los trabajos más exigentes. Es mucho más fácil entrevistar al presidente que moderar un debate. El rol de administrar el tiempo, ser ecuánime y al mismo tiempo tratar de que avance la discusión, es muy complejo. En este nuevo programa, que mi rol era mucho menos relevante que en Debate.... Estoy focalizado el debate en dos personas que son abogados y saben cómo discutir y argumentar.

-¿Sigue Esta boca es mía que se lo compara mucho con Debate...?

-Son programas distintos, aunque es inevitable la comparación. Entre otras cosas porque hay tres panelistas que estaban en Debate abierto. Pero lo hacen muy bien. Yo quiero entrañablemente a Victoria. Y de verdad, lograron encontrarle una vuelta que lo hace diferente, hacerlo todos los días y a las 14:00 le dio un sello propio.

-En el debate sobre el abuso de las policiales, ¿qué posición tiene?

-Las noticias policiales tienen relevancia porque involucran los valores centrales de la vida humana; la vida, la integridad física o moral, la intimidad... Entonces a la gente le interesaron, le interesan y le van a seguir interesando. Otra cosa es cómo las cubrimos. Hoy, alguna gente dice: ¡Qué horrible el sensacionalismo de los medios! Y en verdad lo que tenemos es un medio sensacionalista, notoriamente sensacionalista, que es Telenoche 4. Ellos mismos lo reivindican; se detienen en el cadáver, en la sangre, en la detalle, en la minucia del crimen. Hay gente que los mira y me parece bien. Pero después, hay otros medios, en el mismo cuadrado del televisor, que trabajan con otros criterios, que tienen un poco más de sentido de la ética, del límite, del pudor y que no le ocultan información relevante a la gente. Entonces, se generaliza una expresión determinada y no se dice que en la misma pantalla los noticieros de Canal 5, de Canal 10 y 12 y de TV Ciudad no son sensacionalistas. Y qué suerte que los tenemos.

-¿En la vida, es más debatidor que moderador?

-Soy un italiano que estudió negociación. A veces me sale el italiano y otras, me sale el negociador. Tengo cierto temperamento cuando participo de una discusión, aunque he aprendido en la vida a guardar silencio y escuchar. Sobre estos temas que vamos a debatir en el programa, yo tengo mi opinión formada. Pero cuando entro al estudio a moderar, soy otra persona. A veces tiendo a lo inverso, a tratar de rescatar al que piensa distinto para que no quede como que yo estoy favoreciendo una posición.

-¿Dicho hecho estaba decidido que no iba a volver en 2010?

-No, el ciclo terminó. Y está bien que así sea. Lo que hago, en Canal 20 de TCC es El lado oculto, que es un regalo de la vida. Son entrevistas de una hora con artistas, gente vinculada a la cultura y me resulta muy gratificante. Programas que son muy amables, porque tampoco tengo la obligación o los riesgos de buscar el gato encerrado. Hoy estamos viviendo épocas del periodismo, sobre todo en radio y en TV, que a mí me preocupan un poco. Muchos periodistas están constantemente buscando hacer la pregunta maravillosa, que demuestre al público que es un genio y que el entrevistado es un tarado o un corrupto. Como todo en este país, pasamos de la paquetería, el miedo, o la reverencia hacia a las figuras públicas al más absoluto desparpajo. Lo que yo creo es que entre el periodismo timorato y el acosador, debe haber un camino intermedio. Yo voy por ahí.

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