Por: Mariel Varela
Emisora común (104.9 FM) y sintonía musical compartida. "Él ama los Beatles y yo también. A él le gusta REM, a mí me gusta REM. Él ama los Buitres y yo no porque no los conozco tanto", señala Henry Mullins, director artístico y musicalizador de Metrópolis FM. "A él no le gusta tanto el rock uruguayo pero está bien", acota con respeto Aldo Silva, conductor de Mirando de cerca.
Uno en la música, otro en la información. Son referentes cada uno en el rol que le compete. Aldo prefiere hacerse a un costado y respetar la materia de su compañero: "La música la maneja Henry. Nosotros podemos ser un poco atrevidos y hablar de recitales o invitar algún artista pero pasa meramente por la parte informativa".
Las dos "islas periodísticas" de Metrópolis están a cargo de Aldo Silva: Mirando de cerca en la mañana (celebró mil programas el 16 de mayo) y la transmisión de la edición central de Telemundo en la nochecita.
Arrancó un poco tarde -7:50- cuando la competencia lo hacía a las 7:00 pero ya se amoldó al "horario de las noticias", según Henry. De un tiempo a esta parte, Aldo madruga y madruga: está en pie a las cinco de la mañana para comenzar a las 7:00. No es el caso de Henry, que llega sobre las 10:00. "Si me levanto temprano lo escucho. Cuando arranca con ese popurrí tenés que subir el volumen porque te enterás de todo: si es día de ñoquis hasta si está lloviznando o cómo tenés que llevar los nenes a la escuela", destaca el director artístico.
mirando hacia atrás. Henry Mullins desembarcó en Metrópolis hace nueve años con una idea bien definida: quería tener una programación 24 horas. Se aproximó a la 104.9 y la dirección de la radio a él: fue un acercamiento mutuo.
"Venía de una relación complicada con una FM, donde el dueño podía tener una radio o un supermercado porque no tenía la sensibilidad suficiente como para manejar gente de radio", cuenta el actual director artístico de Metrópolis.
"Pah Henry, vos sabés que mi viejo siempre te admiró tanto": así fue el intercambio inicial de palabras entre Henry y Aldo. Ya se habían cruzado en otras ocasiones pero esa fue la primera vez que hablaron. Henry recuerda que sucedió en el Hotel Riviera durante una entrega de los Premios Iris y tiene presente las palabras que utilizó el periodista: "Mi papá te escuchaba porque le gustaban las melodías del 70 que ponías".
Se llevan un par de años de diferencia pero Aldo ya sintonizaba las transmisiones de su actual compañero cuando era un liceal porque Henry arrancó de muy joven. Cuando lo vio por primera vez en esa fiesta fue como si lo conociera de toda la vida: "Son relaciones que se dan en este mundo de la comunicación, que nunca te viste pero te conocés", asegura el periodista.
Ese primer encuentro vino como anillo al dedo: coincidió con la propuesta de que Aldo ingresara al staff de Metrópolis. "Cuando surgió lo de Aldo, a mí me encantó. Me sentía cómodo", asegura Henry.
dupla. De entrada, Henry se planteó un objetivo: diferenciarse del resto de las FM. "Acá muchas radios nos parecemos. Algunas te respetan: bueno, voy a trabajar tal artista y trabajan ese nicho. Y otras te lo copian. Escuchan qué pasa este, la otra radio, juntan un paquete y son medianamente vendibles. Pero el uruguayo no es tonto. Entonces tratamos de hacer las cosas bien. Acá somos profesionales de radio", asevera.
Fiel a sus convicciones, decidió no concentrarse en el rock nacional porque hay otros que se encargan de esa área y lo hacen bien. "Respeto el nicho de ellos. Lo que ellos hacen a veces conmigo no quiero hacerlo yo con otros. Eso sí, a veces me gusta tanto un tema que lo pongo. Por ejemplo, Ángel con campera (NTVG) me encanta", asegura.
La radio no le da la masividad que sí le otorga la pantalla chica, pero contrarresta con cierto bonus track. En Mirando de cerca Aldo se maneja con otros tiempos que le permiten hablar y dar opinión. En televisión no puede hacerlo porque sus roles no dan para tomar posición y analizar. "Reencontrarme con el hombre de radio que soy me ha hecho mucho bien para el hombre de la televisión que soy. Metrópolis me ha generado un background profesional", asegura el periodista y conductor.
Mirando de cerca significó la primera chance para mostrarse en el área informativa. Aldo había participado en otras emisoras vinculado al mundo cultural: cine, teatro y mucha música. "Fue mi debut haciendo periodismo radial y fue todo un reto porque era empezar de cero".
amistad. Aldo describe a Henry para quienes no lo conocen en persona: "Es un hombre de dos metros de altura, muy fuerte, muy grande, que tiene una picardía increíble". Esa primera impresión que pudo haberle generado producto de sus rasgos físicos se transformó con el trato diario. Cierta "cultura de boliche, la respuesta rápida" impactaron a Aldo, así como el "sentido del humor de Henry, que es síntoma de inteligencia".
-¿Son amigos?
-H.M: ¿Querés una anécdota? El viernes pasado me encontré con Gabriel Muto (sastre) y me dijo, `¿viste que no se usa más ese moño chongo y grande de las corbatas? Ahora se usa un moño chiquito`. ¿Qué hice yo? Llamé a Aldo y le dije, `volvió el moño chico, eh. Te aviso por el noticiero`. Miro de noche y ya estaba con el moño chico. Esas cosas las hacés con cariño.