Por: Ignacio Quartino
Cinco personas, un estudio de televisión con escenografía rudimentaria compuesta por cinco sillas, escritorio o mesa ratona y suficiente: ya están las condiciones dadas para hacer la televisión en Argentina y, quizás, tener un éxito de audiencia.
Aunque cueste creer, en pleno siglo XXI pocas fórmulas son tan efectivas en la actualidad como los talk shows, que reúnen a un conductor carismático, acompañado por cuatro panelistas que intentan representar distintos estereotipos de la sociedad a la que pertenecen, para debatir sobre lo que pasa con los personajes que llenan horas de programación gracias a sus escándalos televisivos.
Ricardo Fort, sus compañeros del jurado de Bailando 2010, participantes del concurso de Tinelli y las peleas entre las chicas de revista Fantástica son las figuras que marcan la agenda de estos talk shows.
Esta es la tendencia en la televisión de la vecina orilla que llegó a su pico máximo el sábado pasado, día en que canal 13 se jugó todas sus fichas a Ricardo Fort para arrebatarle el primer lugar del rating a Telefe. Fue con un debate sobre el fenómeno Fort con la conducción de Denise Dumas y José María Listorti, junto a seis panelistas convocados a último momento.
La improvisación fue tal que no hubo tiempo ni para armar una escenografía y la producción apeló al estudio mayor de ShowMatch unos par de bancos y dale que va: durante tres horas, sin cortes, ocho personas no pararon de hacerle preguntas al rey del chocolate sobre su renuncia de Bailando, la reunión que mantuvo con Tinelli en Miami que lo hizo cambiar de idea para regresar al programa, sus hijos y todo tema relacionado a él porque el rating minuto a minuto indicaba que rendía mucho.
Asumido el rol preponderante que tienen los panelistas en la televisión argentina, Sábado Show consultó a la única panelista uruguaya que trabaja en la tv de la vecina orilla: se trata de Ana Laura Román, a quien se la puede ver en Convicciones, programa de espectáculos de la tv cable que conduce de lunes a viernes Lucho Avilés, en la señal Magazine.
La uruguaya integra la mesa de panelistas de este ciclo desde 2008, cuando el pionero del chisme la convocó para sumarse al programa luego que lo entrevistara en Punta del Este.
Desde entonces, Ana Laura conforma el staff de panelista de Convicciones junto a Marcelo "Teto" Medina, Susana Fontana y Lucho en la conducción. Se trata de un programa sobre chismes que, a diferencia de ciclos como los de Rial y Canosa, no hace tanto foco en los escándalos sino que además están pendientes de lo que ocurre en la cartelera de espectáculos de la calle Corrientes.
"La idea de Lucho es que Convicciones sea, antes que nada, un programa sobre espectáculos y entonces tratamos de darle importancia que tienen los artistas talentosos, que no les gusta vivir del escándalo", apunta Ana Laura.
De todos modos, desde que entró Ricardo Fort en la escena mediática ya nada parece ser lo mismo para Román, "El fenómeno Fort es fiel reflejo de que el rating es primordial en televisión y él lo genera porque tiene la capacidad de fomentar situaciones para que todo el mundo hable de él", sostiene la panelista, convencida que si los mediáticos se mantienen en el tiempo, su profesión tendrá trabajo para rato.