No hay dudas de que si los Estados Unidos tuvieran monarquía, ellos serían la familia real por excelencia. En la vida de los Kennedy existen todos esos ingredientes que hacen que la realeza sea lo que es: luchas de poder, intrigas palaciegas, amores y traiciones, un séquito de seguidores y otro de detractores, y los medios de comunicación ocupándose de registrar cada uno de sus pasos, los hayan dado a la luz pública o en privado.
El producto suena tentador, el cine y la TV lo saben y han dedicado varios de sus minutos a registrar los avatares de esta familia de políticos. Los Kennedy, serie que se estrena en las próximas horas por tres señales de cable diferentes, es uno de los más recientes ejemplos, pero aclara desde el vamos que en su caso los eventos públicos apenas servirán "como un telón de fondo para contar la historia íntima de esta familia icono". Agrega que "la serie es sobre los logros épicos y fracasos privados, sobre la lealtad y el amor, el resentimiento y la traición, sobre la gente imbuida en los grandes regalos y agobiados por las grandes fallas, sobre éxitos de proporciones bíblicas y la tragedia digna de los griegos".
Con toda esa presentación llega el estreno de esta miniserie de ocho episodios que dirige Jon Cassar y que protagonizan Greg Kinnear (John Fitzgerald Kennedy), Tom Wilkinson (Joe Kennedy), Katie Holmes (Jackie Kennedy) y Barry Pepper (Bobby Kennedy). La misma podrá seguirse a través de tres pantallas, cada una promocionándola de acuerdo al enfoque que la caracteriza: A&E coloca el énfasis en el lado dramático y del celebrity, History Channel la destaca por la historia nunca antes contada y su lado investigativo, y Bio apunta al legado de los Kennedy (ver recuadro para días y horarios).
lo que cuenta. "La historia nos cuenta lo que esta familia hizo. Los Kennedy nos cuenta quiénes fueron", reza la frase leit motiv de la miniserie que ya tuvo su tibio debut en los Estados Unidos. Para llevarla a cabo, coloca su punto de partida en el 8 de noviembre de 1960, día en que los Estados Unidos están a punto de elegir entre el carismático senador John F. Kennedy (JFK) y el experimentado vicepresidente Richard M. Nixon quién será su próximo primer mandatario. Ese es el eje sobre el cual la historia irá adelante y atrás en el tiempo para retratar cómo Joe padre forjó una dinastía de hijos preparados para manejar el poder y desarrollar una exitosa carrera política. ¿La razón? Ese era el sueño que tenía para él, pero al fracasar se juró solemnemente a sí mismo y a su esposa Rose que, si no podía ser el primer Presidente católico de Estados Unidos, se aseguraría de que su hijo mayor, Joe Jr., llegara a la Casa Blanca.
Hasta entonces su segundo hijo, Jack, era tan sólo una alternativa para reflexionar. Los acontecimientos terminarían por convertirlo en la primera alternativa, lo cual se verá fielmente retratado en esta miniserie que concluirá con la figura de Joe sacando las conclusiones sobre ese plan que se empeñó en llevar adelante.
EL ORIGEN. "Sería grandioso producir una serie dramática sobre la familia Kennedy", le comentó un día el productor Jonathan Koch, de Asylum Entertainment, a su amigo Joel Surnow, nada menos que el creador de la serie 24. "Le dije a Jonathan `guarda ese pensamiento` y llamé a Stephen Kronish, que yo sabía que había estado hablando de los Kennedy desde que lo conozco, de la década de los `90. Steve vino en cinco minutos", recuerda Surnow, en cuyo jardín ocurrieron estos encuentros, por lo que alguien podría decir que allí se plantó la semilla de la miniserie.
Pero sigamos con la historia. Kronish no tardó en juntarse con Koch y Surnow. "Cuando era niño estaba fascinado por Jack Kennedy. Él fue el primer presidente que recuerdo de mi vida consciente. Cuando mi abuelo me dijo que había votado por Richard Nixon en 1960, no le hablé durante tres semanas. Cuando Joel me llamó, me habría arrastrado hasta allá para participar", cuenta el productor.
El grupo se completó con Michael Prupas, presidente y CEO de Muse Entertainment, que terminó de convertir la idea en una producción canadiense. "He sido un fanático de la historia toda mi vida y me encantó la idea", confiesa Prupas, el hombre que, meses más tarde, con el guión en la mano, estaba lanzando redes en todo el mundo para transformar el proyecto en realidad.
Las principales fuentes de información para la elaboración del guión fueron treinta volúmenes de libros escritos sobre los Kennedy. "El material está allí, desde biografías muy académicas hasta biografías del tipo más popular, y las mezclamos con la aprobación del historiador", explica Konish, refiriéndose al profesor universitario historiador de la familia al que recurrieron para que realizara una exhaustiva revisión del guión. "No usamos ninguna biografía no autorizada y utilizamos el estándar periodístico de varias fuentes. Si sólo teníamos una, no era lo suficientemente bueno. Nos aseguramos que hubiera varias citas de un incidente, evento o situación que íbamos a dramatizar, de modo de que no hubiera cuestionamiento alguno de que hubiera ocurrido", aclara al tiempo que reconoce que hay cosas de las que obviamente no hay registro, como las charlas en privado entre Jack y Jackie.
Kronish y Surnow trabajaron un año y medio leyendo, compilando eventos y construyendo las historias que dieron forma a la miniserie. "Mi hipótesis acerca de la familia cambió por completo (…) Ahora veo a los Kennedy como una familia de héroes porque han tenido que lidiar con tanto: con el destino del mundo y de este país. Antes de comprender el contexto, no parecían reales para mí… ahora sí", confiesa Kronish.
RUBRO COMPLICADO. Viajar al pasado en una serie o película significa, en la mayoría de los casos, preocuparse por recrear una época lo más fiel posible. En Los Kennedy, además de poner atención en los escenarios, había un rubro que sin duda iba a ser mirado con lupa: el vestuario. ¿El motivo? Esta familia no sólo destacó por lo que decía, sino también -y mucho- por cómo lucía. Es bien sabido que Jackie Kennedy fue un icono de la moda, lo que ella se ponía se imponía de inmediato.
En esta miniserie se recurrió al diseñador Hargadon Chris como responsable de vestuario, quien sorprendió diciendo que su trabajo "fue desalentador". Cada uno de los protagonistas tenía 50 trajes de una pieza, seis veces, para un total de 300 piezas. Con más de 130 actores secundarios en el elenco y multitudes de extras (llegaron a 3 mil), imaginen el trabajo que dio vestir a todos ellos.
Muchas de las piezas de época fueron compradas o tomadas prestadas de las tiendas vintage, pero aún así eran difíciles de encontrar. "La ropa de hace 50 años se decoloraba por la exposición a la luz del día, especialmente en los hombros por las marcas de las perchas", explica Hargadon. Para solucionar el problema se buscaron telas viejas, ya que las nuevas no cuelgan ni caen como las de antes. Para ello se recurrió a Internet, y varios lugares de Los Ángeles, Nueva York, Toronto y Montreal.
Pero si por el lado de las telas se complicó, por el lado de los registros la situación fue muy alentadora. "Una cosa con la que fuimos bendecidos es que los Kennedy se encuentran entre las familias más documentadas en el mundo, desde principios de 1920. No hay falta de referencia visual", destaca el diseñador, que trabajó con un gran archivo fotográfico que, aún en blanco y negro, le permitió reproducir la prenda elegida y el patrón en su totalidad.
Pasando concretamente a Jackie Kennedy, lo importante fue poner el énfasis en que ella se apartó de lo que mandaba la moda en los años `50 para imponer un estilo propio. "Jackie prefería una silueta ágil, simplificada, que iba bien con su físico. Esta silueta ya estaba naciendo, pero una vez que empezó a usarla, se convirtió en la corriente principal", destaca Hargadon. Fuertemente influenciada por la alta costura francesa, fue muy criticada por preferirla antes que a la americana en los primeros momentos del mandato de su marido. Con el tiempo fue dando lugar a diseñadores locales y ganando el visto bueno de sus detractores. Hargadon agradeció la estrecha colaboración que tuvo con Katie Holmes, la actriz que encarnó a Jackie, quien siempre fue "receptiva con todas las cosas que le presentamos porque le gustaba el estilo de Jackie en la ropa, la simplicidad de las líneas, telas y mano de obra. Ella vino con una gran cantidad de material de investigación y tenía ciertos gustos", cuenta el diseñador, quien reprodujo especialmente para ella el traje negro que Jackie usó en el funeral de su marido, un Oleg Cassini original. "Jackie llevaba el traje un poco justo en los días de su luto porque no tenía un montón de ropa color negro, por lo que vino muy bien. Pidió prestado el sombrero de su hermana Lee y el velo se añadió después", explica Hargadon. Para los sombreros, el profesional contó con la colaboración de Loreen Lightfoot, una cortadora y modista de la tripulación Kennedy que hizo a mano todos los sombreros que usaron las mujeres de la serie.
También fue un desafío crear el vestuario para los hombres de la historia porque era difícil encontrar telas con el peso correcto. A esta dificultad se sumaron otras: el cambio en la estructura de los trajes de hace 50 años hasta hoy, el hecho de que Jack Kennedy fuera interpretado por dos actores (John White hasta 1946 y Greg Kinnear hasta 1963), la poca preocupación de Bobby por su vestuario, y que el personaje de Joe Kennedy tuviera que reflejar en su ropa el paso de los 40 años que abarca el relato.
PARA TODOS. "La miniserie apelará a un público internacional, porque cuando piensan en Estados Unidos, los Kennedy están entre las primeras personas. John y la influencia de Jackie en el público internacional es grandiosa y todavía dura", dice el guionista Stephen Kronish al referirse al público al que apunta Los Kennedy. Es Joel Surnow, productor ejecutivo, el que no se olvida de una porción importante de la audiencia: los más jóvenes. "Los que saben de los Kennedy sólo de la historia, van a sintonizarla porque van a sentir curiosidad por una parte significativa, representativa del pasado. Entonces la gente se involucrará con los personajes y estarán atentos, porque la historia en sí es irresistible".
Por las dudas, siempre está el ingrediente infalible como es la historia de amor, que en este caso protagonizan Jack y Jackie. "Tienen sus altos y sus bajos, y en el punto donde se puede pensar que pueden vivir felices para siempre, el infortunio sucede", destaca el director Cassar, marcando que la novela amorosa también está presente con todos sus ingredientes.
Si aún no está seguro de qué lo puede atraer de Los Kennedy, le dejamos una frase del productor Surnow que tal vez lo termine por convencer: "En cuanto a los temas que se buscan cuando se da inicio a un drama, esta miniserie tiene una lista de 10/10: ambición, celos, traición, lealtad, familia, tragedia… la lista sigue y está toda en la familia Kennedy. Es shakesperiana, es la tragedia griega".