El chico que hacía la fila a su lado estaba nervioso. "¿Te puedo tocar el pelo?", le preguntó. Ella le dijo: "Si me tocás el pelo, te surto". Eso bastó. El intercambio llegó a oídos de una de las productoras que entrevistaban para el casting, quien se quedó charlando con ella durante dos horas. 48 horas después le confirmaron que estaba entre los seleccionados para seguir el casting en Buenos Aires
casualidaD. La anécdota la cuenta Cristian Manuel Vilar, amigo de Florencia. Se conocen desde hace 8 años cuando modelaban juntos para la agencia Montevideo Models. Juntos pasaban música en el Café la Diaria y compartían la organización de eventos como la fiesta Rock and Dolls en El Living. La idea de ir al casting fue suya y mientras hacía la fila le mandó un mensaje de texto a Florencia para que también lo hiciera.
"Hacer el casting era como un chiste, un juego", cuenta Cristian. Pero también una oportunidad, una vidriera para seguir trabajando y una revancha. "Ella quería ser notera. Hace unos meses hicieron un casting en Canal 4 para el programa Muy Buenos Días y no quedó. Esta era la oportunidad fácil de llegar a los medios. Y la aprovechó".
en el camino. Con las novedades todavía en el aire Florencia Alba -"porque florece con la luz de las mañanas", dirá su padre- armó el bolso, se despidió de su familia y se fue. Atrás dejó una casa con fondo y jardín frente a una plaza de Nuevo París, donde vive junto a sus padres y su abuela. Allí en un sillón esperan apiladas las revistas para las que alguna vez posó. Su padre las muestra con orgullo.
Florencia es modelo desde los 16 años. Trabajó en Valentino Bookings y desfiló en la pasarela de Roberto Giordano. De tauro. 26 años, 1.80 mts. "Larga y fina", dice su padre, Carlos González, "porque como modelo no tenés que ser voluptuosa, si no no te ven el vestido, te miran la cola".
Todavía no tuvo su oportunidad en Argentina, pero se entrevistó con varias revistas de allí esperando que llegara su momento del otro lado del charco.
El primer hobby que tiene es el modelaje, después la fotografía. De adolescente buscaba cámaras fotográficas en Mercado Libre para que su padre se las regalara. "No le cortábamos nada porque sabíamos que alguno de los caminos que iba a tomar era el que el iba a gustar", cuenta él. Coqueta, siempre perfumada y maquillada, a Florencia le encanta mirarse en el espejo y probarse ropa. Pensaba ser médica forense, "porque tenía sangre fría", pero el modelaje se cruzó y dejo la otra opción por el camino.
"Tuvo tres o cuatro novios", dice su padre. Uno de ellos fue el tecladista del Cuarteto de Nos Santiago Marrero. Estuvo en pareja durante un par de años con alguien más, pero hace dos meses el noviazgo terminó y volvió a la casa de sus padres acompañada por Tula, una perra gran danesa.
La exposición. "Es el momento de hacer vidriera", dice Carlos. "En Uruguay el modelaje no es un trabajo muy bien pago, somos chicos. Argentina es un medio vidriera. Claro, eso puede ser peligrosísimo", sentencia.
La familia de Florencia es conservadora. Ella realizó sus estudios desde jardinera en el colegio católico del barrio Belvedere San José de la Providencia.
"Apoyar, pero con reserva" es el lema de este padre devenido agente de prensa. Por eso es que Carlos acompañó a Florencia a Buenos Aires durante la segunda entrevista y luego, ya en Montevideo, la ayudo a remover con acetona las marcas de los envases, porque así lo exige la producción del programa.
Su madre por el contrario resiente la exposición y no es afín a la decisión de Florencia. "La exposición te causa pavura al ver las características de los participantes. Todos tenemos reservas. Vos te metes ahí y pasa algo…", la excusa Carlos. Por eso él, antes de que la hija se fuera, la aconsejó con seriedad: "Ojo Florencia, ojo al gol, ojo a las jodas adentro de la casa. Estás representando a Uruguay, tu madre te está mirando, la familia te está mirando".
como un perro. "Cómo voy a estar. Acá, encerrada como un perro", le respondió Florencia al conductor de Gran Hermano Jorge Rial. La contestación sacó a relucir la personalidad de la uruguaya. "Me trancó, es como Matosas", dijo Rial luego del programa aludiendo al jugador de fútbol.
"Florencia se refería a Tula, su perra", dice Carlos. "Tula vivía con Florencia y el novio en un apartamento y no sabía qué hacer en ese espacio tan chico. Por eso ella usó esa frase". Más allá de la expresión, Florencia no es ni fácil, ni dócil. "Es una piba de Nuevo París. Súper espontánea y de barrio. Pero es brava. Si te tiene que mandar a freír papas, lo va a hacer. No le importa nada. Eso le puede gustar a la gente o no. Eso sí, va a tener un montón de peleas", avisa Cristian Manuel.
"Es que Florencia no es chupamedias, va de frente, es independiente y muy de confrontar las situaciones", comenta su padre. "En un medio como es Argentina y donde está en una casa sola con 20 jugadores, Florencia va a tener que sacar las garras", dice.
los interrogantes. Florencia usó una estampita de Jesús para tapar la marca de un perfume. Sin embargo no es creyente. "Mis suegros criaron a Florencia de chiquita. Ella tenía adoración con el abuelo, pero mi suegro se enfermó de cáncer en la próstata. Florencia era muy católica, era discípula de la clase de catequesis y le pidió a Dios que no deje ir al abuelo. Fue triste eso, porque hubo un cambio radical en ella. Se volvió dura. Porque la muerte le vino y ella seguía pidiendo. Dios se lo llevó y ella tuvo una confrontación interior. Decía que Dios no existía. Se volvió agnóstica. ¿Pero yo me pregunto por qué al frasco de perfume le puso la estampita? Ella tiene sus interrogantes", comenta el padre.
Pero los interrogantes no son solo metafísicos. Antes de partir hacia Buenos Aires, Florencia estuvo hasta último momento en el hospital cuidando a su abuela que se operaría el día siguiente de la cadera. Era una operación delicada de la cual Florencia desconoce el resultado.
La perspectiva laboral no fue lo único que motivó a la modelo. "Ella pensaba que la operación de la abuela había que pagarla. No se sabía si el CASMU podía pagarla o si podía hacerlo el banco de prótesis. Entonces ella fue con varios objetivos, uno de ellos era ayudar económicamente en la operación de la abuela", dice Carlos. "Ella debe estar pensando qué pasó con la abuela y cómo está".
uruguayas. "Ya le dije a Florencia, cuando la presionen mucho sobre cosas puntuales como quién tiene razón en el caso de las papeleras o cuando le pregunten si Gardel era uruguayo, que sostenga su personalidad uruguaya", declara Carlos. Es que Florencia, junto con Clarisa Abreu son las primeras participantes uruguayas en un Gran Hermano. "Son dos modelos uruguayas. Hay que compartir votos. Espero que el pueblo uruguayo más los 600 mil uruguayos que están en Argentina apoyen a la garra charrúa".