Por: Mariel Varela
"En una entrevista que leí de Al Pacino le preguntaban, ¿por qué has llegado donde estás? Y él decía, `hay que tener talento para estar en Hollywood, pero uno, tienes que tener un poquito de suerte, dos, tienes que tener suerte y tres, definitivamente tienes que tener suerte".
Carlos Baute repite el concepto del actor porque lo comparte. Cree mucho en eso de estar en el momento indicado. A los 14 años grabó su primer disco junto a la banda venezolana Los Chamos. Esos seis adolescentes tocaron, bailaron, hicieron giras pero la gloria duró poco.
El grupo se disolvió, el sexteto quedó en el olvido y sólo Baute trascendió. Dio el gran salto y consiguió fama internacional. Hoy "le sigue la pista" a uno de esos "chamos". Un tal Ángel que canta en bares por España: "He tratado de ayudarle pero él no ha tenido suerte. Son cosas del destino".
El éxito no lo cambió. No se la cree. Es cercano y buen compañero con sus músicos. "Amo estar con mi banda, son mis colegas, mis hermanos. Siempre me quieren poner un coche o un avión privado y yo prefiero ir en el autobús con mis músicos jugando al póker y aprendiendo trucos con la guitarra", asegura.
Es su primera vez en estos pagos pero no su primer contacto con un uruguayo. A los 15 años comenzó a estudiar percusión y un profesor uruguayo le enseñó a tocar candombe. "Éramos diez tipos. Cada uno se tocaba una parte del cuerpo y hacía un ritmo. Era brutal. No se me olvidó porque me impresionó", recuerda. Tiempo después, fue a un recital de Phil Collins y el baterista hizo un truco similar que lo remontó a esas clases: "Era como el uruguayo. Me quedó en la cabeza para siempre", cuenta.
Llegó a Uruguay de rebote. Estuvo en Argentina grabando el clip de su próximo corte de difusión, Tu cuerpo bailando en mi cuerpo, junto a Nico Vázquez y Jimena Barón y aprovechó para darse una vuelta por aquí.
Lo llevaron desde el aeropuerto al hotel NH Columbia por la Rambla y quedó fascinado. "Me habían dicho que iba a quedar loco con la Rambla así que me puse a ver y averiguar en internet, pero fue pequeño lo que me dijeron. Aluciné con las edificaciones", halaga.
"Happy, feliz, amor": así define el tinte de sus canciones, que están repletas de acordes mayores (felices). Cero desamor; puro amor. "Todo se olvida es la única melancólica del disco y la hice para todas las personas que pasamos por la etapa difícil de dejar o ser dejado por su pareja", agrega quien "le sube el tono" a todas sus canciones hasta que "se le paren los pelos" por recomendación de su colega y amigo Franco de Vita.
despegue. Colgando en tus manos convulsionó a todo Latinoamérica, España y Estados Unidos. "Fue el boom". Las emisoras de 23 países lo sintonizan a diario. Consiguió el récord de permanencia en número uno de los rankings del mundo.
Esta canción data de 2004. Se la escribió a una ex novia y nunca le convenció la letra. "La cantaba en reuniones de amigos pero nunca la vi para que la gente se identificase. Era algo muy mío. Se la canté a un productor, me pidió que le cambiara la letra", los tiempos no le dieron, la grabó tal cual, y pasó lo que pasó. "Ninguno confiaba en esta canción. Era una más".
Cuando le plantearon la opción de grabarla a dúo, pensó en Rosario Flores. No lo consiguió. La segunda opción fue Marta Sánchez. Así fue la charla entre ellos:
-Oye Marta, te estoy llamando porque vamos a hacer un dueto (le cantó el estribillo).
-Mentira, esa canción ya la grabaste.
-Pero la discográfica quiere hacer un dueto para lanzar como coleccionable en diciembre.
-Qué fuerte. Todos los días pongo esa canción porque mi hija me la pide para ir al cole. Me la sé entera. No la tengo que ensayar.
-¿La quieres hacer o no?
-Cuenta conmigo
No se imaginaron que en esa charla nacería un éxito de tal magnitud. La presencia de Marta fue crucial: "Si lo hubiese hecho con Rosario o Laura Pausini, no pasaba lo mismo. La magia era entre ella y yo: su tonalidad, su voz, su coloratura".
El dúo fue un gran acierto. Él ya la había grabado solo con un clip filmado en Bulgaria y apenas consiguió 4 millones de visitas. Con Marta fueron 80 millones. "El fenómeno fue con Marta", asegura Baute.
Anecdotario. Fue a un colegio de varones hasta los 15. Decidió cambiarse a uno mixto cuando Los Chamos estaban en auge y las chicas lo rodearon. "Me arrepentí muchísimo. Cuando salía al recreo era horrible: no compartía con mis amigos sino que tenía que sacarme fotos, firmar autógrafos".
Los años pasaron y se acostumbró a ese trajín. Hoy lidia bien con esa fama.
-¿Qué tal te trató Montevideo?
-Ayer me pasó algo histórico. Dije, wow, no sabía qué tan conocido podía ser aquí. Era el partido de Peñarol, veníamos de cenar. Quise volver caminando para disfrutar la ciudad y tomar fotos cual turista. De repente, viene un señor de la calle y me grita, Carlos Baute. Y yo, no puede ser. Me habló de Amarte bien, que ni siquiera sé si aquí ha sonado. Y el tipo vio el clip. Me pidió unos pesos, una ayuda y le di.